sábado, 21 de marzo de 2026

EL TAMAÑO DEL MUNDO

A veces la vida se nos va en el puro oficio de habitar el futuro. Nos perdemos en la inmensidad de los mapas que aún no trazamos y en la urgencia de metas que, a la distancia, parecen cumbres inalcanzables. 

Caminamos de prisa, como si el tiempo fuera un hilo infinito, olvidando que el paisaje solo existe mientras los ojos se detienen a mirarlo. Olvidamos que, por perseguir el horizonte, a menudo pisoteamos las flores del camino.

Permítanme robarles un instante de su tiempo para contarles de una cicatriz.

Hace años, en el silencio verde de Trujillo, Venezuela, aprendí cuánto mide realmente el mundo. Estaba en el fondo de un zanjón, a casi un kilómetro del asfalto, intentando sanar un sistema de riego herido. Soy, al final de todo, no más que un campesino que aprendió el arte de hilvanar palabras para quien quiera escuchar una historia.

Aquel día, el metal me traicionó. En una caída fortuita, mi machete (ese compañero fiel de rastrojos) se volvió contra mí. El filo me abrió la mano izquierda con una ferocidad tal que dejó cuatro de mis dedos asidos a la vida apenas por un jirón de piel. La sangre no goteaba, sino que brotaba con el ritmo de un reloj de arena que se vacía demasiado rápido. Seccioné venas, tendones, nervios y una arteria, y en ese flujo constante, sentí cómo mi propia existencia se me escapaba entre los dedos.

En segundos, el mareo me reclamó. Hay una aritmética cruel en la tragedia: sabía que un litro y medio de sangre es el límite del silencio eterno, pero que con apenas medio litro el mundo se apaga y llega el desmayo. Con la mente en vilo, me preparé para la batalla.

Estaba solo. Cuatro kilómetros me separaban de mi padre y de mi casa; una eternidad de monte y sol me alejaba de cualquier auxilio. No había señales de celular ni habrían sirenas en el horizonte.  Cuando se vive tan lejos del mundo las cosas funcionan distinto.

En ese instante definitivo, cuando el cuerpo comprende que puede ser su última tarde sobre la tierra, el pensamiento se despoja de todo lo superfluo y el tamaño del mundo se hace pequeñito. No vi mi trabajo, ni mis cuentas, ni mis miedos por el patrimonio. Todo aquello se volvió motas de polen dispersas por una tormenta repentina. En cambio, el alma se me llenó de rostros: vi a mi hija, pequeña y frágil; vi a mi esposa; vi el refugio de mi familia, y me dolió la ausencia de un abrazo no dado esa mañana. Me desgarró la idea de dejarlos a la intemperie de la vida sin haberme despedido con un beso. Comprendí, con la claridad que solo da el abismo, que lo verdaderamente sagrado cabe en un gesto simple que a veces postergamos  por la prisa.

Pero ese día no era para rendirse. Con la mano derecha y los dientes, rasgué mi franela en tiras. Me hice cuatro fuertes torniquetes hasta que por fin paró el sangrado, un nudo por cada esperanza, y comencé el ascenso. Caminé un kilómetro cuesta arriba, desafiando a la gravedad y a la muerte, hasta desplomarme sobre el asfalto ardiente de la carretera. Allí me quedé, sin aliento, sintiendo el calor de la tierra bajo mi espalda, esperando un milagro que no parecía llegar. Pero el silencio de la carretera me obligó a levantarme una vez más. Nadie pasaba y no podia esperar mas.

A un kilómetro de camino, el destino puso una bodega y a unos hombres de manos curtidas. Al verme transformado en una estatua de sangre, uno de ellos no hizo preguntas: me hizo espacio en su vehículo y emprendió la carrera. Eran doce kilómetros de incertidumbre, media hora de vida o muerte. En el trayecto, su voz intentaba anclarme a la realidad, pero el sueño de la anemia me venció a mitad de camino.

Desperté en el hospital, en medio de una pesadilla de prejuicios. Mi piel sucia, mi torso desnudo y la sangre me condenaron ante los ojos de quienes debían sanarme; me trataron como a un "malandro" recogido de una riña. El dolor de la limpieza fue una tortura necesaria que me devolvió a los sentidos justo cuando soltaban los torniquetes y mi sangre volvía a reclamar su salida.

Fue entonces cuando un ángel con uniforme de Protección Civil me reconoció entre el caos. Su voz fue mi salvoconducto. En una silla de ruedas, en el pasillo de un hospital que hacía lo que podía, pasé cuatro horas bajo el frío del bisturí. Noventa puntos, nervios anudados y tendones reconstruidos después, pude volver al calor de los míos.

No fue la única vez que la Parca me rondó; nos hemos mirado a los ojos tres veces más, cada vez con mayor cercanía, como si quisiera recordarme que soy un huésped temporal. Pero uno nunca aprende a estar listo para el adiós.

Sé que para algunos esto será una anécdota mínima, pero la grandeza se esconde en lo pequeño, como en el acto de abrazar a un gato. Hoy, mi compañero felino lucha su propia batalla tras una cirugía feroz. Me encuentro devastado, habitando de nuevo ese remordimiento de haberme ido hace unos días sin haberle dado un último apretón, sin saber si ese era nuestro último abrazo.

He pedido ayuda y la respuesta ha sido un bálsamo de humanidad. He visto a mi gente en Venezuela, esa gente que a veces no tiene ni para el pan diario, ofrecer sus pocos céntimos para salvar a mi gato. No he podido aceptar su sacrificio, pero su gesto me ha reconstruido el alma. Muchos otros, amigos y familia, han extendido su mano para ayudarnos en este momento, y reafirman mi convicción de que el mayor tesoro del mundo son nuestros amigos. 

Me he dado cuenta, una vez más, de que el corazón de quienes me rodean es más vasto que cualquier océano y que no hay nada mas fuerte que el amor. Gracias por enseñarme que las cosas importantes no necesitan publicidad porque todos las sentimos con la misma intensidad en el pecho cuando las cosas que en verdad importan nos llaman. Al final, el Principito tenía razón: “lo esencial es invisible a los ojos”. Yo agregaría que lo esencial “se siente con una fuerza que detiene el tiempo”.

Gracias, amigas y amigos, por ser parte de mi mundo, por recordarme que, a pesar de las cicatrices, todavía hay luz en las miradas. 


Jose & Milkshake. ❤️‍🩹

viernes, 20 de marzo de 2026

-PADRINO DERROCADO. CAMBIO DE VERDUGOS-

 


La noticia ha caído como un mazo sobre el ya agrietado tablero político venezolano: Delcy Rodríguez, actuando desde la cúpula de lo que muchos ya denominan el "interinato chavista", ha fulminado a Vladimir Padrino López. Hace apenas unos días atrás las noticias de la llegada de un contingente de militares estadounidenses que tomarían control de las fuerzas armadas sonaba como un rumor. Hoy, la destitución de Padrino parece corroborar que de nuevo, el interinato no tiene más opciones que seguir órdenes. 

Tras más de una década como el guardián pretoriano de la revolución, el hombre que juró lealtad eterna y que se convirtió en el rostro de la politización de las bayonetas, ha sido desechado. Pero no nos engañemos. No estamos ante un proceso de institucionalización ni ante una purga por ética. Estamos ante un reacomodo de mafias en la cúspide del poder.

Padrino López no era solo un ministro sino el puente entre el viejo chavismo militar y la deriva dictatorial de Maduro. Su salida marca el fin de una era de "estabilidad interna dentro de las Fuerzas Armadas a favor del narco chavismo”. Si Delcy Rodríguez ha logrado desplazarlo, es porque la facción encabezada por los hermanos Rodríguez ha terminado de canibalizar lo que quedaba del ala militar tradicional.

La destitución de Padrino es el reconocimiento de que la "lealtad" ya no es suficiente y ahora se exige una complicidad absoluta y desesperada.

Lo más alarmante (y revelador) no es quién se va, sino quién llega. El nombramiento de un sucesor que no solo arrastra sanciones de Estados Unidos, sino que está señalado por crímenes de lesa humanidad ante la justicia internacional, es un mensaje cínico y brutal al mundo.

¿Por qué elegir a un criminal denunciado? La respuesta es perversamente lógica: El miedo a la justicia es el mejor pegamento de una tiranía. Al colocar a un hombre que no tiene salida, que no puede negociar con la Corte Penal Internacional y que no tiene activos que salvar en el extranjero, el interinato de Delcy Rodríguez está blindando el Palacio de Miraflores con un muro de contención humano. No es una designación estratégica, es un suicidio colectivo pactado. Están diciendo: "Si caemos, caemos todos, porque todos estamos igual de manchados".

Este movimiento es incendiario porque dinamita cualquier puente de negociación real. Mientras la comunidad internacional intenta buscar salidas diplomáticas, el chavismo responde atrincherándose detrás de figuras que encarnan la violación sistemática de los derechos humanos. Es una bofetada a las víctimas y una burla a los organismos internacionales.

Delcy Rodríguez no está buscando gobernar un país; está administrando un refugio de forajidos. La sustitución de Padrino López por un perfil aún más oscuro sugiere que el régimen ha abandonado cualquier pretensión de normalización. Ya no les importa parecer demócratas; solo les importa sobrevivir un día más, aunque para ello tengan que convertir a Venezuela en un cuartel sitiado bajo el mando de quienes solo saben usar el terror. Por eso Diosdado ahora parece recobrar fuerza en su discurso y sus amenazas. Por eso no lo sacan.

La revolución siempre termina devorando a sus hijos, y Padrino López, el hombre que creyó ser indispensable, ha descubierto que en el ecosistema del chavismo, la utilidad tiene fecha de vencimiento.

Con un nuevo ministro que debe su cargo a su incapacidad de rendir cuentas ante la justicia, la represión no solo se mantendrá, sino que probablemente se radicalice. El "interinato" de Delcy ha decidido que, antes de entregar el poder, prefieren ver el país arder bajo el mando de quienes ya no tienen nada que perder.

Venezuela no ha asistido hoy a un cambio de gabinete. Ha asistido a la ratificación del horror. El juego de las sombras continúa, pero las luces de la justicia internacional están cada vez más cerca, y no habrá cambios de nombres que puedan ocultar el rastro de sangre que dejan a su paso. Las recompensas sobre sus cabezas siguen… y van a ser cobradas.


José Calabrés


#Venezuela #DelcyRodriguez #PadrinoLopez #Corrupcion

-REVELADA NUEVA TRAMA DE SAQUEO PETROLERO DEL NARCOCHAVISMO- 😡

 


Mientras el discurso oficial del régimen de Delcy (y Maduro) intenta venderle al mundo la narrativa de un "bloqueo criminal" que asfixia a los venezolanos, la realidad ha sido expuesta por el Departamento del Tesoro de EE. UU. y revelada por diario Financial Times. En el artículo de investigación se cuenta una historia radicalmente distinta al discurso austero del narco chavismo. La realidad es que no hay tal asfixia externa; lo que hay es un saqueo programado de proporciones industriales.

La verdad es devastadora. El régimen chavista nunca ha estado bloqueado para robar. Han saltado cada sanción con una maestría criminal, pero no para comprar medicinas o comida, sino para desviar la riqueza nacional hacia cuentas privadas y lujos de élite en Europa.

Vayamos al grano. ¿Cuánto se han robado? Las cifras marean, y son difíciles de digerir para un pueblo que sobrevive con salarios de 1$ mensual. ¿Listos? Vamos: Según las investigaciones, solo en los últimos años, la trama de intermediarios y exportaciones "fantasma" ha dejado un agujero de al menos 21.000 millones de dólares en las cuentas de PDVSA. Esas cifras de 20.000 millones de dólares parecen convertirse en una suerte de “tarifa plana” de robo en el circulo chavista. Tarek El Aissami se estima que robó unos 24.000 millones en el esquema cripto de PDVSA. Ahora, aparece este nuevo hueco.

Para ponerlo en perspectiva: ese dinero equivale a rehabilitar todo el sistema eléctrico nacional varias veces, o a garantizar el suministro de alimentos para todo el país por una década. Sin embargo, ese capital no llegó a ninguna parte y se quedó en el camino, convertido en comisiones para los "bolichicos" y en el mantenimiento de redes de influencia en países como Inglaterra.

Pero hablemos de lo que nos cuenta Financial Times y la OFAC. 

El esquema de corrupción opera bajo una logística de piratería moderna que comenzó a intensificarse desde 2019, tras el endurecimiento de las sanciones. El régimen no dejó de vender petróleo; simplemente cambió las reglas para que el beneficio fuera puramente personal usando una "Flota Fantasma" de más de 1.300 buques que viajaban con transpondedores apagados ("dark shipping") y navegaban por rutas clandestinas para evitar ser rastreados.

El crudo venezolano era transferido en alta mar a otros barcos, donde se le cambiaba la documentación para hacerlo pasar por petróleo de Irán o Rusia. Los principales destinos eran puertos en China y Malasia, donde el dinero se diluyó en cuentas de empresas de maletín antes de ser enviado a paraísos fiscales o bancos en Qatar y Europa.

Pero ¿quienes están implicados?

La investigación del Tesoro vincula esta estructura con figuras que, hasta hace poco, se paseaban por los clubes de polo más exclusivos de Inglaterra. Entre los señalados aparecen operadores financieros vinculados a Tareck El Aissami y empresarios como Alex Saab, quienes tejieron una red de testaferros que incluye desde los narcosobrinos hasta magnates del deporte.

Estas figuras no son "héroes que vencen el bloqueo", como dice la propaganda; son los arquitectos de un sistema que permite que el crudo salga de Venezuela pero que los dólares lleguen directamente a sus bolsillos. Nunca se buscó saltar las sanciones para beneficio de nadie más que de sus propias cuentas insaciables. De hecho, usaron las sanciones para su beneficio y poder traficar recursos que se robaron descaradamente.

Es aquí donde la indignación debe transformarse en claridad política. El chavismo culpa a las sanciones de la crisis hospitalaria, pero la investigación demuestra que el dinero siempre estuvo ahí. El régimen ha sido perfectamente capaz de mover cientos de millones de barriles de petróleo a pesar de cualquier restricción.

El problema nunca fue que no pudieran vender el petróleo; el problema es que decidieron robarse hasta el último centavo de esos recursos. 

En este esquema de expolio, hay algo más indignante. La investigación reveló que parte del esquema de lavado pasó por financiar establos de caballos en West Sussex, Inglaterra, comprar mansiones en Madrid y llenar cuentas en Suiza, mientras las refinerías venezolanas se convertían en chatarra por falta de inversión.

Estamos ante la mayor malversación de fondos de la historia moderna del continente. El "narco-régimen" ha utilizado el concepto de "sanciones" como una cortina de humo para operar en la oscuridad con total impunidad. Cada vez que escuche a un vocero del narcochavismo  culpar al "imperio", recuerde los 45 mil millones de dólares desaparecidos entre este esquema de robo y lo que se robó El Aissami en el esquema Cripto. Sólo en esos dos robos, se robaron el equivalente a 20 AÑOS DE ALIMENTOS PARA TODO EL PAÍS, o rehacer el sistema eléctrico nacional 4 veces. Recuerde también que esto es LO QUE SE SABE que robaron sólo en los últimos 5 años. Tienen 27 en el poder.

No existe ningún bloqueo. El único bloqueo que hay es para el ciudadano común que no tiene medicinas, ni electricidad, ni agua, ni sueldos dignos; para la cúpula, el mundo sigue siendo un tablero de juego financiado con el sudor y el hambre de los venezolanos. Recuerde que mientras usted lucha por un sueldo digno y el régimen se niega a pagar mas de 33 centavos de dólar al mes, el narco chavismo gasta MILLONES DE DÓLARES en granjas de bots de redes sociales. 

Para cerrar este artículo hoy, quiero contarles que el tribunal de Nueva York donde están siendo procesados Maduro y Cilia RECHAZÓ definitivamente que puedan pagar su defensa con fondos del estado Venezolano. El cuentico de “pronto volverán” es solo otra patraña narco chavista. NO VOLVERÁN. 

El expolio no tiene perdón, y tarde o temprano, tenemos que cobrar la factura completa a los corruptos

José Calabrés


#Venezuela #DelcyRodriguez #PDVSA #Corrupcion

-MADURO NO VA A SER LIBERADO JAMÁS, AUNQUE EL NARCO CHAVISMO TE DIGA QUE SI- 😎

 


Para nadie es un secreto la campaña mediatica en redes desplegada por los bots del narco régimen en la que aseguran que “muy pronto Maduro será liberado”. Algunos, hasta se han atrevido a poner fechas. Pero, ¿que buscan con esa mentira, si no podrán enfrentar la realidad al final de que Maduro sigue y seguirá preso?

Es importante situar esta campaña en el contexto de los eventos. Dado que nos encontramos en marzo de 2026, la narrativa del chavismo ha tenido que adaptarse drásticamente tras la operación militar de captura de enero y el inicio del proceso judicial contra Nicolás Maduro en Nueva York.

Cuando el narco chavismo insiste en que Maduro "va a ser liberado", a pesar de la gravedad de los cargos por narcotráfico y la postura de la administración Trump, busca objetivos estratégicos muy específicos. 

Un motivo es preservar la cohesión interna y evitar la desmoralización de sus bases, que aunque casi inexistentes ya, aún pueden creer que son más que lo que son.

Tras la captura de su líder, el movimiento corre el riesgo de fragmentarse y al proyectar la idea de un "regreso inminente", el núcleo duro del PSUV busca mantener la disciplina para evitar que los cuadros medios o militares de alto rango busquen acuerdos individuales o amnistías contra el gobierno interino de Delcy Rodríguez y con Estados Unidos.

También buscan control de daños morales, porque una base que cree que su líder volverá puede aún responder a cualquier llamado. Es importante mantener la mentira y la ilusión de que aún tienen el control de todo. Por eso la mentira de “las cartas que envía Maduro desde la prisión” pero que nadie ha visto.

Imponer la narrativa del "Secuestro" frente a la de "Justicia" es una herramienta semántica poderosa. Si Maduro debe ser "liberado", entonces es un rehén o un prisionero político, no un procesado por delitos comunes. Esta ha sido la postura del régimen, buscando invalidar el proceso judicial en la opinión pública internacional y presentarlo como un acto de "piratería imperialista", ignorando los antecedentes legales. Lo mismo sucede con la retórica de culpar de la intervención estadounidense a “quienes pidieron intervención”, como si EEUU decidiera basado en eso y no en el hecho de que el narco chavismo se robó elecciones, se alió con grupos terroristas como FARC, ELN, Hezbollah, países como Norcorea, Irán y Cuba  e inundó el mundo con drogas. 

Pero el narco chavismo no es idiota. Los idiotas no podrían someter a un pueblo entero por 27 años y contando. Aunque parezca improbable legalmente, en política exterior se maneja el concepto de transaccionalidad. La campaña pretende elevar el "costo político" de mantener a Maduro en prisión. Sugieren que no habrá estabilidad política ni recuperación de la industria petrolera (necesaria para los planes de EEUU) sin un acuerdo que incluya su retorno.

Incluso si saben que las probabilidades de liberación son mínimas, mantener la promesa permite al chavismo mantener su falso mito de resistencia. Si finalmente Maduro es condenado, la narrativa girará hacia el "martirio"; si hay alguna concesión mínima, la venderán como una victoria épica contra el "imperio".

El chavismo está usando el mismo guion que con Saab, pero a una escala masiva. Buscan convertir a Maduro en un símbolo religioso-político, esperando que el cansancio diplomático o una crisis energética global obligue a la Casa Blanca a sentarse a negociar un intercambio. El gran obstáculo para la campaña chavista es que, a diferencia de otros intercambios de prisioneros, los cargos contra Maduro tocan la seguridad nacional de EEUU y la crisis de narcóticos. Con Maduro preso, EEUU ahora tiene control absoluto de los recursos venezolanos y al narco régimen de rodillas. ¿Por qué liberaría al capo? 

El verdadero escollo que enfrenta ahora EEUU es la efervescencia de la sociedad venezolana que comienza a pedir elecciones y gobierno legítimo ante un plan de EEUU que no responde a los tiempos de los venezolanos, consumidos por la inflación, el desespero y un sentimiento de traición creciente. La única forma de encontrar una verdadera estabilidad pasa por quitar al narco chavismo y encaminar, de una vez por todas, la reinstitucionalización que lleve a la democracia real en el país.  


José Calabrés


#Venezuela #Trump #DelcyRodriguez #MariaCorinaMachado #Elecciones

-VENEZUELA AL LÍMITE: ASCENSO DE DELCY, MADURO SIN DEFENSA Y MARIA CORINA COMO LA ÚNICA VERDADERA LIBERTADORA-


La situación actual de Venezuela atraviesa un punto de inflexión histórico y profundamente complejo. El reconocimiento formal de Delcy Rodríguez como "presidenta interina" por parte de la administración de Donald Trump (notificado oficialmente el 11 de marzo de 2026) marca un giro radical en la región. 

Déjenme darles mi opinión un poco más fría que hace días de la situación. 

El paso dado por EEUU no es un cheque en blanco. Washington ha notificado a los tribunales (especialmente en Nueva York) que reconoce a Rodríguez como la “única jefa de Estado capaz de actuar en nombre de Venezuela”. Aunque esto nos cayó como un balde de agua helada, la verdad es que en la práctica ya eso se estaba llevando a cabo. Pero ahora, esto tiene un fin práctico: despojar a Maduro de cualquier pretensión por parte de su defensa de basar su caso en la supuesta “inmunidad presidencial” en su juicio por narcotráfico. Ya ese argumento no tiene base, porque no se reconoce a Maduro (ahora oficialmente) como presidente desde 2019. Ahora, es sólo un narco común preso, como el Chapo. 

Pero han sucedido muchas cosas en cosa de días. Vamos por partes. El 5 de marzo de 2026 se anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas y consulares entre ambos países. Este movimiento busca, según la Casa Blanca, facilitar transacciones comerciales (o sea, extraer y comercializar el petróleo, oro y más de una manera que parezca “legal” detrás de contratos firmados etc) y "desmontar la estructura criminal" desde adentro, utilizando a Rodríguez como un interlocutor transitorio. Al menos, eso es lo que se dice oficialmente. No voy a señalar la realidad que se esconde detrás de estas aseveraciones. Ya eso lo sabemos todos.

Algo que vale la pena destacar es el discurso de Rodríguez y su muy medida actitud. Ella ha calificado este “reconocimiento a su gobierno” como un "reconocimiento al país" y no a una persona, llamando a una "unión nacional" mientras supuestamente gestiona la compra de medicinas y equipos con fondos antes bloqueados. La realidad es que las medicinas que han llegado han sido enviadas por EEUU unilateralmente y cobradas directamente de los fondos que administra por ingresos petroleros venezolanos. El Rodrigato no recibe ni un dólar de las ventas de petróleo.

Pero acá viene lo interesante. Rodriguez no es una presidenta electa. El reconocimiento de ella como única representante legal de Venezuela solo implica que Maduro no es presidente ya, y eso activa el protocolo de la constitución, donde se debe declarar la falta absoluta de Maduro y se deben llamar a elecciones en 6 meses máximo. Delcy no puede, legalmente, permanecer en el cargo presidencial sin ser electa. Al menos no legalmente. Por ahora, su “reconocimiento” solo significa que los litigios contra empresas venezolanas en el exterior pueden continuar. ¿Que es eso? Que ahora, en los juicios donde seguramente Venezuela va a perder, los acreedores podrán hacerse con los bienes del país para resarcir deudas. Esta acción solo legaliza más pérdidas de bienes venezolanos, como CITGO, Monómeros las expropiaciones de Chavez o casos similares. Entonces, ¿que viene ahora?. Esperemos. Supongo que solo podemos esperar a que EEUU siga “cobrando” deudas hasta que considere que ya está bien. Los venezolanos no vamos a ver ni un dólar de la venta de recursos por un tiempo.

El contraste con María Corina Machado es total, tanto en origen de legitimidad como en objetivos a largo plazo. Machado (Premio Nobel de la Paz) ha interpretado el reconocimiento a Rodríguez no como una validación del chavismo, sino como una herramienta de la "estrategia de tres fases" de Trump para forzar una transición. Para ella, el objetivo sigue siendo la legitimación vía elecciones libres. Y acá se pone la cosa buena también, porque a pesar de que pareciera a veces que Machado no tiene el apoyo de Trump desde el punto de vista showcero al que estamos acostumbrados en medios, la verdad es que en la práctica ella se reúne con él y su gabinete, sigue en Washington y sigue asegurando que tiene el apoyo de EEUU. Si en algo no ha fallado MCM en en cada una de sus promesas. No digo que es una super héroe, porque ella sola no puede asumir un país entero en sus hombros, pero su guía es la que ha puesto al narco chavismo contra las cuerdas, así que si en alguien podemos confiar para liderar esto, es en ella.

En su presentación en Chile, Machado mostró su peso como líder moral y principal figura de la oposición, aunque la administración Trump, según algunos, le ha sugerido postergar su regreso a Venezuela por razones de seguridad mientras se asienta el nuevo tablero. Machado ha insistido en que regresará y ahora el narco chavismo ha pasado de asegurar primero que Machado no podría salir del país, luego que no podría regresar, a asegurar que si regresa no importa porque nadie la sigue. El pánico es palpable. No solo porque Machado es una cachetada firme que demuestra que el chavismo tutelado es incapaz de mover calle, sino que además no se manda solo. Una sola llamada de algún asistente de Trump o Rubio y Delcy tiene que callarse la boca, tragar grueso y sonreír ante la llegada de la verdadera líder de los venezolanos. Delcy ha sabido sortear sus palabras, que pasaron de amenazar a EEUU a delegar eso en Diosdado o en ejercitos de bots en redes. Pero de su boca, ya no sale nada mas que lisonjas y agradecimiento. Sabe muy bien que una palabra mal colocada puede costarle caro.

Mientras Rodríguez representa ahora la continuidad administrativa de la estructura del Estado ahora bajo supervisión directa de Washington, Machado representa la ruptura total con el modelo autoritario y la instauración de una democracia legítima.

Venezuela vive hoy una "diarquía" asimétrica. Por un lado, una presidencia técnica y de facto ejercida por Rodríguez para mantener el país operativo bajo el control absoluto de Washington; por otro, el liderazgo de Machado que presiona para que esta etapa no sea una "adaptación autoritaria", sino un puente real hacia la democracia. El riesgo latente es que este pragmatismo de EEUU termine consolidando un "chavismo sin Maduro" que postergue indefinidamente las elecciones, un escenario que Machado y sus aliados intentan evitar a toda costa.

Para que esta "transición técnica" liderada por Delcy Rodríguez no se convierta en una simple mutación del sistema (el llamado "Rodrigato"), los analistas y actores políticos señalan una hoja de ruta que combina presión internacional, derecho constitucional y el peso moral de figuras como María Corina Machado.

Desde un punto de vista legal, la falta absoluta de la presidencia (tras la captura de Maduro en enero de 2026) activó un reloj constitucional que muchos expertos consideran innegociable para que la transición sea legítima.

Según analistas como Carmen Beatriz Fernández, Venezuela debería celebrar elecciones, como tarde, en agosto de este año (fecha que coincide, casualmente, con las de medio termino de EEUU). Salirse de este marco constitucional para ir a una fecha más lejana (como 2027) implicaría entrar en una zona gris que favorece la permanencia del actual status quo, pero lograr elecciones pasa por hacer una reinstitucionalización Express cono se ha hecho con leyes o la Fiscalía. Es vital la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) independiente. Sin esto, cualquier elección será vista como una extensión del control actual. La participación de María Corina Machado y otros líderes inhabilitados es la prueba de fuego. 

El regreso seguro de Machado a Venezuela se considera el "test de ácido" para saber si Rodríguez tiene voluntad real de apertura. 

Para un proceso de elecciones libres no basta con acompañantes aliados; se requiere la presencia de la ONU, la OEA y la Unión Europea con acceso total a los centros de cómputo.

Y por último, el componente crítico de la solución es el destino de las figuras del régimen. Se discuten, supuestamente, leyes de amnistía para mandos medios y militares que faciliten el cambio, mientras que las cabezas principales están aún en veremos.

La transición solo es viable si el Alto Mando Militar acepta subordinarse al poder civil electo, algo que hoy sigue siendo la mayor incógnita bajo la gestión de Rodríguez, aunque la verdad es que ya esos son más adornos de desfile que poder real. 

La solución viable existe y está en la Constitución. La batalla actual es por el tiempo. Rodríguez busca ganar meses (o años) para normalizar su imagen, mientras que la oposición liderada por Machado busca forzar el voto este mismo año. Tendremos que esperar un poco más a ver hacia donde va esto, porque los venezolanos en Venezuela no están solo esperando que Washington decida algo, sino empezando a levantarse indignados y dispuestos a tomar la calle en cualquier momento para recuperar el país… y así debe ser.


José Calabrés


#Venezuela #Trump #DelcyRodriguez #MariaCorinaMachado #Elecciones

¿CHAVISMO TRUMPISTA O TRUMPISMO CHAVISTA?

 


El panorama que se despliega hoy ante nuestros ojos hoy es, por mucho, la paradoja más cínica de nuestra historia contemporánea. Mientras los discursos oficiales en Washington se llenan la boca hablando de una supuesta “estabilización” para evitar una guerra civil en Venezuela, la realidad dicta una sentencia muy distinta: el canje definitivo de la libertad por el petróleo y otros recursos de un país intervenido al peor estilo colonialista.

La noticia de hoy es el último clavo en el ataúd de la coherencia diplomática: el gobierno de Donald Trump ha reconocido formalmente a Delcy Rodríguez como jefa de Estado legítima ante los tribunales federales de EE. UU. 

No es solo un trámite; es un reconocimiento de “representación legal” que le entrega las llaves de los activos del país a quienes hasta hace poco eran señalados de terroristas, asesinos, narcos y amenazas a la seguridad del hemisferio. Es el golpe de gracia a cualquier resto de esperanza democrática y a cualquier vestigio de institucionalidad legítima que Washington juró proteger cuando intervino a nuestro país. Al final, nuestras sospechas parecieron ser ciertas y la intervención no fue mas que una toma por la fuerza de los recursos de un país debilitado por tres décadas de narco dictadura. 

No hemos sido solo los venezolanos quienes hemos advertido que algo rai estaba pasando. El argumento de Washington ante los llamados de atención es que busca “estabilizar” al país para evitar algo que JAMÁS a sucedido en la Venezuela democrática. Hablo del mito de la Guerra Civil.

Empecemos por lo obvio: en Venezuela nunca habrá una guerra civil. Es un mito construido para justificar la inacción de EE. UU. y su apropiación de recursos. Nunca hemos visto enfrentamientos de pueblo contra pueblo porque el pueblo no está armado. Jamás ha sucedido nada NI CERCANO a una guerra civil en Venezuela. Lo que si ha habido es una guerra del narco régimen militarizado  contra el pueblo. Eso es diferente. Hoy, EEUU ha decidido que los mas de 20.000 presos políticos durante esta dictadura, los asesinados, los 8 millones de exiliados, no representan nada. Hoy Trump ha elegido dar su apoyo al chavismo. Pero ¿como sorprendernos de que el hombre que quería apoderarse de las riquezas de Ucrania en plena guerra y humilló a su presidente para ponerse del lado de Putin, un dictador asesino, tomara parte para explotar nuestro país? Esperar decencia de quien jamás ha tenido un gesto decente era mucho.

En Venezuela lo que hay es una guerra de un narco-estado militar contra un pueblo desarmado. Justamente, para evitar el colapso al que hay que desarmar es al narco-estado, pero eso, meses después de la extracción de Maduro y de muchos discursos vacíos y promesas ambiguas, simplemente no está pasando. Trump y su equipo repiten como un mantra lo mismo siempre: “primero la estabilización y el petróleo. Luego lo demás”. ¿Estabilizar que?. Esa es la pregunta.

Resulta ofensivo observar cómo la salida de Maduro se convirtió apenas en una mudanza de nombres en el poder, dejando intacto el aparato opresor del cártel que ahora, ya no es cártel, sino “los socios”. No se sorprendan si le quitan la recompensa a Diosdado y lo invitan a la Casa Blanca! Parece que en la Casa Blanca las dictaduras asesinas son muy apreciadas. En alta estima tienen siempre a Putin, a Kim Jon, y ahora a Delcy. Inédito capítulo para EEUU.

Con el reconocimiento legal de Delcy, se consolida una alianza de conveniencia de lo más inesperada: el petróleo fluye hacia Houston a gusto de la oficina oval, el oro de las reservas llega en aviones privados a Washington y los recursos del país se desvian a un “fideicomiso” opaco del que nadie da cuenta. Ahora al parecer estamos bajo la tutela del Trumpismo Chavista. 

Por ahora, sabemos al menos que con la designación de Delcy como presidenta reconocida, Maduro pierde su argumento de defensa en NY. El argumento de ser el “presidente de Venezuela” ya no le sirve porque ya no lo es, y eso tumba su defensa y su capacidad de pagar defensa con fondos del estado venezolano. Pero poco es eso comparado con la realidad diaria de los venezolanos. 

Lo que vivimos no es una transición, sino una reconfiguración geopolítica colonialista bañada de una inmensa traición de Trump a los más básicos preceptos democráticos del mundo moderno. Hizo con Venezuela lo que quería hacer con Ucrania. Pero Ucrania tenía el apoyo de la Unión Europea al menos. Venezuela se quedó sola y ahora el derecho a elegir de millones de venezolanos ha sido sacrificado en el altar de la dominancia energética entre manos oscuras tanto del chavismo ahora raquitico como del que se suponía que era el aliado de la democracia. Que gran traición!

Pero es que se veía venir. Es ingenuo pensar que el narco chavismo, que manipularon el sistema por décadas y se robaron descaradamente las elecciones de 2024 ahora entregarán un cronograma electoral transparente para “auto desmantelarse”. Ahora que cuentan con el visto bueno de una potencia que prefiere la "estabilidad" del suministro de riquezas ilimitado a la "incertidumbre" de la voluntad popular. Un saqueo descarado frente a los ojos de un mundo que no se atreve a decir nada por temor a represalias del arrogante imperialista naranja. Parece que estamos solos en el hemisferio.

Si hay un gran ausente en este drama es el cronograma electoral. Nadie pide que se hagan elecciones mañana; entendemos que hay que cambiar al CNE y al TSJ para asegurar procesos limpios. Hay que cambiar TODO para poder avanzar a un proceso democrático real. Pero, ¿cuándo planean empezar? ¿En un año? ¿En cien? ¿Por qué no dicen nada de eso pero si son todos muy veloces para sacar petróleo y oro? ¿Hasta cuándo debemos callar mientras EE. UU. planea llevarse TODO y sigue imponiéndonos al mismo narco-cartel como gobierno? ¿A qué juega Trump? A perpetuar al narco-chavismo a cambio de acceso ilimitado a los recursos. Trump no es chavista. Es un oportunista desvergonzado. Por su parte, el nuevo narco estado pitiyankee de Venezuela está intacto y dispuesto a entregar lo que sea con tal de permanecer. Delcy NO ES legítima, ni tampoco la AN que aprueba este saqueo. No son legítimos los diputados de la AN, ni el fiscal general, ni el TSJ, ni los alcaldes, ni nadie, porque todos forman parte del mismo narco estado ladrón y fraudulento, aunque nadie quiera decirlo en voz alta al parecer.

La liberación del país vendrá entonces desde la reacción del pueblo, no de mesías con superpoderes. No hay otra opción ya. Solo la calle parece ser la opción. Si seguimos esperando mansamente con una Delcy tutelada y un Trump obteniendo todo lo que quiere, las próximas elecciones serán organizadas y robadas de nuevo por el mismo CNE narco-chavista y, lo que es peor, Trump las va a reconocer porque le conviene. ¿Qué pasará entonces? Esa es la pregunta.


José Calabrés


#Venezuela #Trump #DelcyRodriguez #MariaCorinaMachado #Citgo

martes, 10 de marzo de 2026

VENEZUELA SAQUEADA POR LOS CHAVISTAS, Y AHORA TAMBIÉN POR EEUU

 


VENEZUELA: SAQUEADA POR EL CHAVISMO Y, AHORA, POR EE. UU. 🤦🏻


Debo comenzar estas líneas admitiendo que ha llegado la hora de hablar claro y llamar a las cosas por su nombre. Si bien "esperar a ver hacia dónde va todo" fue sensato en su momento, hemos llegado a un punto donde la espera deja de ser una opción y la acción se vuelve necesaria.


Hace menos de cien días, el chavismo gritaba que, ante la llegada de la flota estadounidense al Caribe y los bombardeos a narcolanchas, los venezolanos debíamos unirnos para rechazar las acciones de EE. UU., alegando que solo buscaban nuestros recursos. Tenían razón en lo segundo, pero obviaban que el asedio se debía a su condición de narcotraficantes. 


Aquel discurso no buscaba la unión nacional, sino manipular el sentimiento social para mantenerse en el poder a toda costa, siguiendo con el robo y el tráfico de drogas. Repetían como loros que "EE. UU. ha robado el petróleo por casi un siglo pagándolo a precio de bitumen". Finalmente, recibieron el golpe, pero la queja por el mismo duró apenas unas horas. Se acabó el relato; nada como un bombardeo para quitarle las ínfulas revolucionarias a los narcos.


Hoy, esos mismos personajes modifican leyes en cuestión de horas para entregar, mansa y totalmente, los recursos del país a un hambriento Trump que, con total descaro, saquea lo que puede.


Hace apenas unos días, el secretario de Energía de Trump visitó Caracas. Tras su visita, EE. UU. ya recibió 100 millones de dólares en oro. Cabe preguntarse: ¿De dónde salió ese oro? ¿Bajo qué concepto se entregó? Si pertenece a las reservas internacionales, ¿no debería pasar por una consulta en la Asamblea Nacional, aunque fuera por apariencia? ¿Quién recibe ese dinero y en qué se emplea? Supuestamente existe un "plan", ¿no?. Bueno. El secretario de Energia simplemente parece haberse llevado el oro en su avión, porque la velocidad con la que ese oro ha llegado a Washington fue inusitadamente veloz.  


El chavismo aplaude mientras tanto y recibe con alfombra roja a quienes vienen por el petróleo y el oro. Es una prueba más de que todo lo que ellos celebran es, por naturaleza, perjudicial para Venezuela. 


En el colmo del cinismo, tildan de traidores a quienes "pidieron la intervención" )como si esta fuera resultado de una encuesta en Facebook), pero abrazan y lisonjean a quienes efectivamente tienen intervenido al país. Curioso eso. Y al parecer, a nadie le hace ruido.


Delcy Rodríguez agradece a Trump a diario mientras criminaliza a la oposición. Así de hipócrita es el sistema. Pero pregunto, ¿cómo se "pide" una intervención? ¿Hay una planilla o un número de WhatsApp? Resulta ridículo pensar que EEUU intervino en Venezuela “porque alguien lo pidió”. 


Venezuela no fue atacada por una petición ciudadana. Trump decidió actuar tras meses de advertencias, luego de que Maduro rechazara innumerables oportunidades de una salida pacífica, burlara diálogos, desconociera los acuerdos de 2024 y no presentara ni una sola acta electoral. 


Caracas fue bombardeada por segunda vez en su historia (la primera fue por Chávez) después de que EEUU liberara incluso a los "narcosobrinos" y a Alex Saab como gesto de buena voluntad y que Maduro simplemente despreció. A Maduro no lo capturaron por publicaciones en redes sociales, ni María Corina Machado es la comandante de la Delta Force. Fue capturado por sus vínculos con el narcotráfico y por burlarse repetidamente de la Casa Blanca y de todos los países que participaron como mediadores en cientos de reuniones para lograr la transición de manera pacífica.


La campaña chavista que culpa a la oposición de los ataques es solo otra excusa para justificar su corrupción. El chavismo no es un gobierno; es una estructura criminal terrorista que tiene secuestrado al país. Son el sueño compartido de Pablo Escobar y Osama Bin Laden.


Resulta decepcionante que, tras la captura del narcotraficante con la recompensa más alta del mundo, lo que siga sea la consolidación del mismo cártel, ahora tutelado por quienes decían combatirlo. Ver a altos cargos de Trump sonriendo y abrazando a Delcy y a Diosdado Cabello (quien aún tiene precio por su captura) mientras saquean el país es simplemente vomitivo. Ambos bandos hoy se hacen los locos por conveniencia y actúan como "socios": unos para saquear y otros para asegurar el botín.


Es evidente que la intención de Trump dista de la liberación noble que muchos quisieron asumir. Pecamos de optimistas al pensar que buscaría el restablecimiento democrático. Esa "mala vibra" que sentimos cuando solo hablaba de extraer petróleo y trataba a los venezolanos como mercancía barata no era errónea.


El error fue nuestro. Viendo sus antecedentes con Putin, sus intenciones en Gaza o su trato hacia Zelenski, esperar un gesto noble hacia Venezuela era pedir demasiado a alguien que no oculta su codicia. El discurso de "estabilización" es retórica vacía. Venezuela solo necesita una cosa para estabilizarse: elecciones ya.


Mantener al mismo cártel y las mismas instituciones, legalizando el saqueo mediante decretos, es un acto criminal inédito desde la conquista. Venezuela enfrenta hoy un colonialismo "yankee-chavista". Parece que estamos pagando la traición de un Judas venezolano!


A Trump le incomoda María Corina Machado porque ella representa un poder legítimo que no puede manipular como al "Rodrigato". Por eso, parece preferir consolidar al cártel que ahora trabaja para él. Es la dinámica de un capo que desplaza a otro para adueñarse del territorio. El reconocimiento a Delcy y la negativa a fijar plazos electorales son pruebas imbatibles de este tutelaje que busca perpetrar el saqueo.


En este escenario aparece Enrique Márquez, otra pieza aceptada por el Norte. Llama la atención que, tras ser presentado por Trump en Washington, regresara a Venezuela sin ser hostigado por el chavismo, que sí amenaza de muerte a Machado. Márquez forma parte del "alacranato", por eso hace campaña sin riesgos. En cambio, los ejércitos de bots atacan ferozmente a Machado, lo que confirma que su presencia es la única que realmente les causa daño.


Presenciamos un saqueo sistémico. EEUU. ha extraído más de 120 millones de barriles de petróleo y ahora va por el oro y las tierras raras. El "Rodrigato" facilita el proceso legalmente. Los venezolanos siguen bajo el mismo régimen y la misma crisis; lo único "estabilizado" son las cuentas bancarias de algunos funcionarios en EEUU.


El bloqueo a Machado por parte del chavismo y ahora de Trump, es una decisión geopolítica para evitar que una líder con peso real interfiera en este reparto. Sin embargo, este cálculo es cortoplacista. La capacidad de Machado para tejer alianzas no se acaba en la oficina oval, y su apoyo y reconocimiento internacional sugiere que la resistencia no aceptará una transición a la medida de los intereses de un solo hombre.


La presión ciudadana por elecciones legítimas sigue siendo el mayor obstáculo para el plan de saqueo a Venezuela. El regreso de Machado será el punto de ignición social que obligará a buscar la única vía de estabilidad real: elecciones.


Trump busca interlocutores cómodos como Delcy o Márquez, pero su poder podría verse reducido tras las elecciones de medio término este año, lo cual nos da un marco de tiempo muy definitorio para saber hacia donde apunta la realidad. No quiero imaginarme unas elecciones trampeadas por el chavismo y apoyadas por EEUU declarando que Delcy ganó con el 75% de los votos porque eso le conviene a Trump… ojo con eso… 

 

Si me preguntan, María Corina es hoy un blanco tanto para el chavismo como para los intereses de Trump. Debemos cuidarla, y mucho, porque ella es la única HOY que no ha sido abducida por la corrupción del régimen. El futuro no dependerá de lo que decida Washington, sino de lo que hagamos los venezolanos como sociedad. Nunca es fácil alcanzar la libertad, pero hay quienes ya han decidido ser libres. Ojalá pronto podamos contarnos entre ellos.


José Calabrés


#Venezuela #MariaCorinaMachado #Trump #Elecciones #Delcy #Alacranes

EL TAMAÑO DEL MUNDO

A veces la vida se nos va en el puro oficio de habitar el futuro. Nos perdemos en la inmensidad de los mapas que aún no trazamos y en la urg...