martes, 24 de marzo de 2026

-NARCO CHAVISMO, LA TIRANÍA ASESINA QUE SE ACOMODÓ A EEUU-

 


Hay una trampa muy clara en los procesos políticos largos, y es hacerle creer a la gente que algo cambió cuando en realidad todo sigue igual o incluso, peor. Eso es lo que ha pasado en Venezuela y sigue sucediendo.


El llamado “interinato”, que se vendió como la salida al narcochavismo, terminó funcionando como un mecanismo que le dio oxígeno al mismo sistema que nos dijo EEUU que supuestamente iba a desmontar. Esta no es una opinión emocional, sino un hecho observable: el poder asesino narco chavista no cayó, se adaptó.


El venezolano lo siente, incluso sin necesidad de meterse en análisis políticos profundos. Lo ve cuando cambian los nombres de dirigentes en cargos de poder pero todo sigue igual. Cuando no hay justicia, cuando no hay consecuencias, cuando la promesa de ruptura se convierte en una espera eterna en la que solo piden “paciencia”, como si 27 años no fuesen suficientes. 


Hemos pensado por mucho tiempo que el problema era una figura, pero el problema siempre fue el sistema. Así es como funciona un cártel: sacas a un capo y aparece otro. Hoy es Delcy, mañana será otro, pero la lógica es la misma. El cártel no deja de existir o funcionar porque elimines a un capo. Los cárteles son estructuras, no una figura.


Pero lo que hoy venos con angustia no es que el cártel sobreviva intacto, sino que ha logrado algo inaudito: legitimarse ante el mundo. 

Lo que debería verse como la caída de la estructura y que se nos vende como transición en realidad no es más que “CONTINUIDAD” a cambio de recursos. Y ahí está la gran frustración del venezolano: no solo enfrenta a un poder asesino y criminal que no cede, sino a una narrativa internacional que lo valida y que insiste en que ahora hay “transición democrática”, cuando la realidad del venezolano es silenciada por medios internacionales que reflejan lo que dice Trump y sus acólitos: Delcy es maravillosa.


Eso no es ingenuidad, es conveniencia y manipulación pura.


El resultado es una sociedad cansada, desconfiada, golpeada. No solo por la crisis económica, sino por algo más profundo: la pérdida de confianza en una salida verdadera porque el “aliado” no es tal y el opresor dedica muchas fuerzas a dividir y a debilitar cualquier intento de alcanzar la libertad por cualquier medio. No es fortuito que los medios y las redes estén atestados de ataques contra Maria Corina Machado pero normalicen el “interinato” como si fuera un gobierno legítimo, obviando que no ha sido electo, que está en contra de la constitución y que su permanencia va en contra de cualquier principio legal venezolano. Cuando la gente empieza a sentir que todas las soluciones son parte del mismo problema, se paraliza. Y eso es exactamente lo que permite que sistemas asesinos se mantengan, como en Cuba, Nicaragua y Venezuela. 


Pero quedarse en la denuncia no basta. Aquí hay una verdad incómoda: si el problema no es solo quién gobierna, la solución tampoco es solo cambiar nombres. Si bien es cierto que MCM encarna la esperanza de un cambio, también es cierto que debemos mirar hacia adentro. Es necesario entender que el narco chavismo  también se sostiene en el miedo, la dependencia, la desorganización y la costumbre de esperar a que otros resuelvan.


Esto no es culpar al pueblo. Es entender dónde está realmente la batalla para poder enfrentar al enemigo y tener una posibilidad real de vencer. Y es que si el poder ha sabido adaptarse para mantenerse, la sociedad también puede adaptarse para resistir y cambiar las reglas del juego. ¿Estanos preparados y dispuestos a eso? Yo creo que si. 


El punto de partida no es un gran evento épico por suceder ni la llegada inminente de un salvador. Es dejar de aceptar la mentira como algo normal, informarse, hablar claro, organizarse, recuperar la confianza entre ciudadanos y asumir que la libertad no se decreta, se construye. Debe haber protesta, constante, dura y sin cansancio.


Lo que siente hoy el venezolano no es solo frustración. Es una claridad nueva, dura, pero necesaria: nadie vino a salvarnos, sino por recursos, y mientras los tengan, nuestro bienestar no les preocupa en lo más mínimo. Desde esa claridad puede empezar algo distinto; un cambio que no dependa de ilusiones, sino de decisiones. Cuando una sociedad deja de creer las mentiras del sistema por comodidad, ese sistema empieza, inevitablemente, a debilitarse. El sistema se mantiene porque nosotros lo dejamos ser. Debemos cambiar eso.


Jose Calabres

-TRANSICIÓN ESTANCADA-


Venezuela vive hoy entre el "Rodrigato" y el Espejismo de la Tutela Estadounidense. Han pasado poco más de dos meses de los eventos sísmicos de enero que culminaron con la captura y salida de Nicolás Maduro, y Venezuela se encuentra en un limbo político que desafía tanto la lógica institucional como las esperanzas de cambio real. Lo que en un principio fue vendido como el inicio de una "transición democrática" ha mutado, a ojos de muchos, en una transacción pragmática de alto nivel. 


En el centro de este laberinto se encuentra Delcy Rodríguez, una figura que ha pasado de ser el rostro de la resistencia chavista a la ejecutora clave de una "hoja de ruta" diseñada en Washington.


La reciente noticia de que el Jefe del Comando Sur ha confirmado que Rodríguez está ejecutando “fielmente el plan de vuelo de Estados Unidos” ha caído como un balde de agua fría en una ciudadanía que esperaba soberanía, no un cambio de tutor. La percepción de un "interinato" de Delcy Rodríguez, avalado por el Tribunal Supremo y sostenido por un estamento militar que parece haber canjeado su lealtad a Maduro por su supervivencia bajo el nuevo esquema, plantea una pregunta dolorosa: ¿Se está democratizando Venezuela o simplemente se está reorganizando el poder para satisfacer intereses energéticos externos?


El malestar en las calles no es gratuito. Para el venezolano de a pie, la imagen de Delcy Rodríguez liderando una “transición” es una paradoja viviente. Como pieza medular de la estructura represiva de la última década, su permanencia en el poder, que ahora goza del beneplácito de la administración Trump, se siente más como un "cambio de guardia" que como una ruptura con el pasado. La "hoja de ruta" parece priorizar la reapertura de embajadas, la estabilización del flujo petrolero y la “liberación selectiva” de presos políticos, pero deja en un tercer o cuarto plano la reconstrucción de la institucionalidad democrática y el sufragio libre, del cual se habla pero de manera casi ambigua.


El sentimiento de que Venezuela ha pasado de estar bajo la influencia de la Habana, Moscú y Pekín a ser un "protectorado" de Washington es cada vez más fuerte. El discurso oficial de Rodríguez ha virado hacia una retórica de "colaboración y desarrollo compartido", pero el trasfondo es evidente: el acceso total a los recursos naturales del país a cambio de una permanencia en el coroto.


Este escenario plantea riesgos críticos. Al permitir que figuras del "Rodrigato" manejen la transición, se corre el riesgo de reciclar el autoritarismo bajo una fachada de cooperación internacional, mientras que líderes que lucharon durante años, como María Corina Machado, ven ahora cómo el tablero se mueve entre los militares, Delcy y la Casa Blanca, dejándolos en una posición periférica de "acompañamiento" más que de liderazgo. No falta quien ve cualquier intento de evitar eso como “una falta de paciencia que puede sabotear la transición”. Sabotear una transición que no está pasando, en primer lugar.


Mientras se discuten inversiones petroleras con Chevron o Repsol, el ciudadano común sigue esperando el imperio de la ley, justicia para las víctimas de derechos humanos y un camino claro hacia elecciones donde el chavismo no sea juez y parte cono lo ha sido durante casi tres décadas. Causa confusión escuchar a los dirigentes de EEUU hablar de recursos, de explotación y negocios con Delcy la maravillosa mientras sigue pesando una recompensa de la DEA sobre Cabello y sanciones sobre prácticamente todo el gabinete. EEUU al parecer no tiene problemas de sentarse en la misma mesa a negociar con los que hace tres meses eran supuestamente el cartel de narcos mas grande del mundo. Curioso. Mientras tanto, Cabello y los demás amenazan, amedrentan, y siguen acechando al pueblo, cono si nada hubiese pasado. Ahora quienes silencian las atrocidades son los mismos que usaron las mismas como excusa para bombardear Caracas y ahora se abrazan con los violadores de derechos humanos. 


La historia nos enseña que las transiciones impuestas desde afuera y ejecutadas por los mismos actores del régimen saliente suelen desembocar en democracias de fachada o en nuevas formas de autocracia. El malestar venezolano no es contra la presencia de EEUU, sino contra la sensación de que su destino está siendo negociado en oficinas de Washington y Caracas sin su participación.


Si la "hoja de ruta" de la que habla el Comando Sur no incluye una reinstitucionalización, un cronograma electoral inminente, una depuración real de los poderes del Estado y una verdadera justicia transicional, Venezuela no estará en una transición hacia la democracia, sino en la pausa de un narco régimen asesino que aprendió a mutar para sobrevivir.


La libertad de un pueblo no puede ser el anexo en un contrato petrolero. Mientras el país observa con desconfianza las movidas de Delcy Rodríguez, queda claro que la verdadera transición no vendrá de una orden de Washington, sino de la capacidad de los venezolanos de reclamar un proceso que les pertenezca, libre de tutelajes y de sombras del pasado. Al parecer, los venezolanos estamos condenados a tener que levantarnos a la fuerza para alcanzar la libertad una vez más. La discusión apenas comienza en una Venezuela que aún busca su propia voz.


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José Calabrés


#Venezuela #DelcyRodriguez #Transicion #Corrupcion

sábado, 21 de marzo de 2026

EL TAMAÑO DEL MUNDO

A veces la vida se nos va en el puro oficio de habitar el futuro. Nos perdemos en la inmensidad de los mapas que aún no trazamos y en la urgencia de metas que, a la distancia, parecen cumbres inalcanzables. 

Caminamos de prisa, como si el tiempo fuera un hilo infinito, olvidando que el paisaje solo existe mientras los ojos se detienen a mirarlo. Olvidamos que, por perseguir el horizonte, a menudo pisoteamos las flores del camino.

Permítanme robarles un instante de su tiempo para contarles de una cicatriz.

Hace años, en el silencio verde de Trujillo, Venezuela, aprendí cuánto mide realmente el mundo. Estaba en el fondo de un zanjón, a casi un kilómetro del asfalto, intentando sanar un sistema de riego herido. Soy, al final de todo, no más que un campesino que aprendió el arte de hilvanar palabras para quien quiera escuchar una historia.

Aquel día, el metal me traicionó. En una caída fortuita, mi machete (ese compañero fiel de rastrojos) se volvió contra mí. El filo me abrió la mano izquierda con una ferocidad tal que dejó cuatro de mis dedos asidos a la vida apenas por un jirón de piel. La sangre no goteaba, sino que brotaba con el ritmo de un reloj de arena que se vacía demasiado rápido. Seccioné venas, tendones, nervios y una arteria, y en ese flujo constante, sentí cómo mi propia existencia se me escapaba entre los dedos.

En segundos, el mareo me reclamó. Hay una aritmética cruel en la tragedia: sabía que un litro y medio de sangre es el límite del silencio eterno, pero que con apenas medio litro el mundo se apaga y llega el desmayo. Con la mente en vilo, me preparé para la batalla.

Estaba solo. Cuatro kilómetros me separaban de mi padre y de mi casa; una eternidad de monte y sol me alejaba de cualquier auxilio. No había señales de celular ni habrían sirenas en el horizonte.  Cuando se vive tan lejos del mundo las cosas funcionan distinto.

En ese instante definitivo, cuando el cuerpo comprende que puede ser su última tarde sobre la tierra, el pensamiento se despoja de todo lo superfluo y el tamaño del mundo se hace pequeñito. No vi mi trabajo, ni mis cuentas, ni mis miedos por el patrimonio. Todo aquello se volvió motas de polen dispersas por una tormenta repentina. En cambio, el alma se me llenó de rostros: vi a mi hija, pequeña y frágil; vi a mi esposa; vi el refugio de mi familia, y me dolió la ausencia de un abrazo no dado esa mañana. Me desgarró la idea de dejarlos a la intemperie de la vida sin haberme despedido con un beso. Comprendí, con la claridad que solo da el abismo, que lo verdaderamente sagrado cabe en un gesto simple que a veces postergamos  por la prisa.

Pero ese día no era para rendirse. Con la mano derecha y los dientes, rasgué mi franela en tiras. Me hice cuatro fuertes torniquetes hasta que por fin paró el sangrado, un nudo por cada esperanza, y comencé el ascenso. Caminé un kilómetro cuesta arriba, desafiando a la gravedad y a la muerte, hasta desplomarme sobre el asfalto ardiente de la carretera. Allí me quedé, sin aliento, sintiendo el calor de la tierra bajo mi espalda, esperando un milagro que no parecía llegar. Pero el silencio de la carretera me obligó a levantarme una vez más. Nadie pasaba y no podia esperar mas.

A un kilómetro de camino, el destino puso una bodega y a unos hombres de manos curtidas. Al verme transformado en una estatua de sangre, uno de ellos no hizo preguntas: me hizo espacio en su vehículo y emprendió la carrera. Eran doce kilómetros de incertidumbre, media hora de vida o muerte. En el trayecto, su voz intentaba anclarme a la realidad, pero el sueño de la anemia me venció a mitad de camino.

Desperté en el hospital, en medio de una pesadilla de prejuicios. Mi piel sucia, mi torso desnudo y la sangre me condenaron ante los ojos de quienes debían sanarme; me trataron como a un "malandro" recogido de una riña. El dolor de la limpieza fue una tortura necesaria que me devolvió a los sentidos justo cuando soltaban los torniquetes y mi sangre volvía a reclamar su salida.

Fue entonces cuando un ángel con uniforme de Protección Civil me reconoció entre el caos. Su voz fue mi salvoconducto. En una silla de ruedas, en el pasillo de un hospital que hacía lo que podía, pasé cuatro horas bajo el frío del bisturí. Noventa puntos, nervios anudados y tendones reconstruidos después, pude volver al calor de los míos.

No fue la única vez que la Parca me rondó; nos hemos mirado a los ojos tres veces más, cada vez con mayor cercanía, como si quisiera recordarme que soy un huésped temporal. Pero uno nunca aprende a estar listo para el adiós.

Sé que para algunos esto será una anécdota mínima, pero la grandeza se esconde en lo pequeño, como en el acto de abrazar a un gato. Hoy, mi compañero felino lucha su propia batalla tras una cirugía feroz. Me encuentro devastado, habitando de nuevo ese remordimiento de haberme ido hace unos días sin haberle dado un último apretón, sin saber si ese era nuestro último abrazo.

He pedido ayuda y la respuesta ha sido un bálsamo de humanidad. He visto a mi gente en Venezuela, esa gente que a veces no tiene ni para el pan diario, ofrecer sus pocos céntimos para salvar a mi gato. No he podido aceptar su sacrificio, pero su gesto me ha reconstruido el alma. Muchos otros, amigos y familia, han extendido su mano para ayudarnos en este momento, y reafirman mi convicción de que el mayor tesoro del mundo son nuestros amigos. 

Me he dado cuenta, una vez más, de que el corazón de quienes me rodean es más vasto que cualquier océano y que no hay nada mas fuerte que el amor. Gracias por enseñarme que las cosas importantes no necesitan publicidad porque todos las sentimos con la misma intensidad en el pecho cuando las cosas que en verdad importan nos llaman. Al final, el Principito tenía razón: “lo esencial es invisible a los ojos”. Yo agregaría que lo esencial “se siente con una fuerza que detiene el tiempo”.

Gracias, amigas y amigos, por ser parte de mi mundo, por recordarme que, a pesar de las cicatrices, todavía hay luz en las miradas. 


Jose & Milkshake. ❤️‍🩹

viernes, 20 de marzo de 2026

-PADRINO DERROCADO. CAMBIO DE VERDUGOS-

 


La noticia ha caído como un mazo sobre el ya agrietado tablero político venezolano: Delcy Rodríguez, actuando desde la cúpula de lo que muchos ya denominan el "interinato chavista", ha fulminado a Vladimir Padrino López. Hace apenas unos días atrás las noticias de la llegada de un contingente de militares estadounidenses que tomarían control de las fuerzas armadas sonaba como un rumor. Hoy, la destitución de Padrino parece corroborar que de nuevo, el interinato no tiene más opciones que seguir órdenes. 

Tras más de una década como el guardián pretoriano de la revolución, el hombre que juró lealtad eterna y que se convirtió en el rostro de la politización de las bayonetas, ha sido desechado. Pero no nos engañemos. No estamos ante un proceso de institucionalización ni ante una purga por ética. Estamos ante un reacomodo de mafias en la cúspide del poder.

Padrino López no era solo un ministro sino el puente entre el viejo chavismo militar y la deriva dictatorial de Maduro. Su salida marca el fin de una era de "estabilidad interna dentro de las Fuerzas Armadas a favor del narco chavismo”. Si Delcy Rodríguez ha logrado desplazarlo, es porque la facción encabezada por los hermanos Rodríguez ha terminado de canibalizar lo que quedaba del ala militar tradicional.

La destitución de Padrino es el reconocimiento de que la "lealtad" ya no es suficiente y ahora se exige una complicidad absoluta y desesperada.

Lo más alarmante (y revelador) no es quién se va, sino quién llega. El nombramiento de un sucesor que no solo arrastra sanciones de Estados Unidos, sino que está señalado por crímenes de lesa humanidad ante la justicia internacional, es un mensaje cínico y brutal al mundo.

¿Por qué elegir a un criminal denunciado? La respuesta es perversamente lógica: El miedo a la justicia es el mejor pegamento de una tiranía. Al colocar a un hombre que no tiene salida, que no puede negociar con la Corte Penal Internacional y que no tiene activos que salvar en el extranjero, el interinato de Delcy Rodríguez está blindando el Palacio de Miraflores con un muro de contención humano. No es una designación estratégica, es un suicidio colectivo pactado. Están diciendo: "Si caemos, caemos todos, porque todos estamos igual de manchados".

Este movimiento es incendiario porque dinamita cualquier puente de negociación real. Mientras la comunidad internacional intenta buscar salidas diplomáticas, el chavismo responde atrincherándose detrás de figuras que encarnan la violación sistemática de los derechos humanos. Es una bofetada a las víctimas y una burla a los organismos internacionales.

Delcy Rodríguez no está buscando gobernar un país; está administrando un refugio de forajidos. La sustitución de Padrino López por un perfil aún más oscuro sugiere que el régimen ha abandonado cualquier pretensión de normalización. Ya no les importa parecer demócratas; solo les importa sobrevivir un día más, aunque para ello tengan que convertir a Venezuela en un cuartel sitiado bajo el mando de quienes solo saben usar el terror. Por eso Diosdado ahora parece recobrar fuerza en su discurso y sus amenazas. Por eso no lo sacan.

La revolución siempre termina devorando a sus hijos, y Padrino López, el hombre que creyó ser indispensable, ha descubierto que en el ecosistema del chavismo, la utilidad tiene fecha de vencimiento.

Con un nuevo ministro que debe su cargo a su incapacidad de rendir cuentas ante la justicia, la represión no solo se mantendrá, sino que probablemente se radicalice. El "interinato" de Delcy ha decidido que, antes de entregar el poder, prefieren ver el país arder bajo el mando de quienes ya no tienen nada que perder.

Venezuela no ha asistido hoy a un cambio de gabinete. Ha asistido a la ratificación del horror. El juego de las sombras continúa, pero las luces de la justicia internacional están cada vez más cerca, y no habrá cambios de nombres que puedan ocultar el rastro de sangre que dejan a su paso. Las recompensas sobre sus cabezas siguen… y van a ser cobradas.


José Calabrés


#Venezuela #DelcyRodriguez #PadrinoLopez #Corrupcion

-REVELADA NUEVA TRAMA DE SAQUEO PETROLERO DEL NARCOCHAVISMO- 😡

 


Mientras el discurso oficial del régimen de Delcy (y Maduro) intenta venderle al mundo la narrativa de un "bloqueo criminal" que asfixia a los venezolanos, la realidad ha sido expuesta por el Departamento del Tesoro de EE. UU. y revelada por diario Financial Times. En el artículo de investigación se cuenta una historia radicalmente distinta al discurso austero del narco chavismo. La realidad es que no hay tal asfixia externa; lo que hay es un saqueo programado de proporciones industriales.

La verdad es devastadora. El régimen chavista nunca ha estado bloqueado para robar. Han saltado cada sanción con una maestría criminal, pero no para comprar medicinas o comida, sino para desviar la riqueza nacional hacia cuentas privadas y lujos de élite en Europa.

Vayamos al grano. ¿Cuánto se han robado? Las cifras marean, y son difíciles de digerir para un pueblo que sobrevive con salarios de 1$ mensual. ¿Listos? Vamos: Según las investigaciones, solo en los últimos años, la trama de intermediarios y exportaciones "fantasma" ha dejado un agujero de al menos 21.000 millones de dólares en las cuentas de PDVSA. Esas cifras de 20.000 millones de dólares parecen convertirse en una suerte de “tarifa plana” de robo en el circulo chavista. Tarek El Aissami se estima que robó unos 24.000 millones en el esquema cripto de PDVSA. Ahora, aparece este nuevo hueco.

Para ponerlo en perspectiva: ese dinero equivale a rehabilitar todo el sistema eléctrico nacional varias veces, o a garantizar el suministro de alimentos para todo el país por una década. Sin embargo, ese capital no llegó a ninguna parte y se quedó en el camino, convertido en comisiones para los "bolichicos" y en el mantenimiento de redes de influencia en países como Inglaterra.

Pero hablemos de lo que nos cuenta Financial Times y la OFAC. 

El esquema de corrupción opera bajo una logística de piratería moderna que comenzó a intensificarse desde 2019, tras el endurecimiento de las sanciones. El régimen no dejó de vender petróleo; simplemente cambió las reglas para que el beneficio fuera puramente personal usando una "Flota Fantasma" de más de 1.300 buques que viajaban con transpondedores apagados ("dark shipping") y navegaban por rutas clandestinas para evitar ser rastreados.

El crudo venezolano era transferido en alta mar a otros barcos, donde se le cambiaba la documentación para hacerlo pasar por petróleo de Irán o Rusia. Los principales destinos eran puertos en China y Malasia, donde el dinero se diluyó en cuentas de empresas de maletín antes de ser enviado a paraísos fiscales o bancos en Qatar y Europa.

Pero ¿quienes están implicados?

La investigación del Tesoro vincula esta estructura con figuras que, hasta hace poco, se paseaban por los clubes de polo más exclusivos de Inglaterra. Entre los señalados aparecen operadores financieros vinculados a Tareck El Aissami y empresarios como Alex Saab, quienes tejieron una red de testaferros que incluye desde los narcosobrinos hasta magnates del deporte.

Estas figuras no son "héroes que vencen el bloqueo", como dice la propaganda; son los arquitectos de un sistema que permite que el crudo salga de Venezuela pero que los dólares lleguen directamente a sus bolsillos. Nunca se buscó saltar las sanciones para beneficio de nadie más que de sus propias cuentas insaciables. De hecho, usaron las sanciones para su beneficio y poder traficar recursos que se robaron descaradamente.

Es aquí donde la indignación debe transformarse en claridad política. El chavismo culpa a las sanciones de la crisis hospitalaria, pero la investigación demuestra que el dinero siempre estuvo ahí. El régimen ha sido perfectamente capaz de mover cientos de millones de barriles de petróleo a pesar de cualquier restricción.

El problema nunca fue que no pudieran vender el petróleo; el problema es que decidieron robarse hasta el último centavo de esos recursos. 

En este esquema de expolio, hay algo más indignante. La investigación reveló que parte del esquema de lavado pasó por financiar establos de caballos en West Sussex, Inglaterra, comprar mansiones en Madrid y llenar cuentas en Suiza, mientras las refinerías venezolanas se convertían en chatarra por falta de inversión.

Estamos ante la mayor malversación de fondos de la historia moderna del continente. El "narco-régimen" ha utilizado el concepto de "sanciones" como una cortina de humo para operar en la oscuridad con total impunidad. Cada vez que escuche a un vocero del narcochavismo  culpar al "imperio", recuerde los 45 mil millones de dólares desaparecidos entre este esquema de robo y lo que se robó El Aissami en el esquema Cripto. Sólo en esos dos robos, se robaron el equivalente a 20 AÑOS DE ALIMENTOS PARA TODO EL PAÍS, o rehacer el sistema eléctrico nacional 4 veces. Recuerde también que esto es LO QUE SE SABE que robaron sólo en los últimos 5 años. Tienen 27 en el poder.

No existe ningún bloqueo. El único bloqueo que hay es para el ciudadano común que no tiene medicinas, ni electricidad, ni agua, ni sueldos dignos; para la cúpula, el mundo sigue siendo un tablero de juego financiado con el sudor y el hambre de los venezolanos. Recuerde que mientras usted lucha por un sueldo digno y el régimen se niega a pagar mas de 33 centavos de dólar al mes, el narco chavismo gasta MILLONES DE DÓLARES en granjas de bots de redes sociales. 

Para cerrar este artículo hoy, quiero contarles que el tribunal de Nueva York donde están siendo procesados Maduro y Cilia RECHAZÓ definitivamente que puedan pagar su defensa con fondos del estado Venezolano. El cuentico de “pronto volverán” es solo otra patraña narco chavista. NO VOLVERÁN. 

El expolio no tiene perdón, y tarde o temprano, tenemos que cobrar la factura completa a los corruptos

José Calabrés


#Venezuela #DelcyRodriguez #PDVSA #Corrupcion

-MADURO NO VA A SER LIBERADO JAMÁS, AUNQUE EL NARCO CHAVISMO TE DIGA QUE SI- 😎

 


Para nadie es un secreto la campaña mediatica en redes desplegada por los bots del narco régimen en la que aseguran que “muy pronto Maduro será liberado”. Algunos, hasta se han atrevido a poner fechas. Pero, ¿que buscan con esa mentira, si no podrán enfrentar la realidad al final de que Maduro sigue y seguirá preso?

Es importante situar esta campaña en el contexto de los eventos. Dado que nos encontramos en marzo de 2026, la narrativa del chavismo ha tenido que adaptarse drásticamente tras la operación militar de captura de enero y el inicio del proceso judicial contra Nicolás Maduro en Nueva York.

Cuando el narco chavismo insiste en que Maduro "va a ser liberado", a pesar de la gravedad de los cargos por narcotráfico y la postura de la administración Trump, busca objetivos estratégicos muy específicos. 

Un motivo es preservar la cohesión interna y evitar la desmoralización de sus bases, que aunque casi inexistentes ya, aún pueden creer que son más que lo que son.

Tras la captura de su líder, el movimiento corre el riesgo de fragmentarse y al proyectar la idea de un "regreso inminente", el núcleo duro del PSUV busca mantener la disciplina para evitar que los cuadros medios o militares de alto rango busquen acuerdos individuales o amnistías contra el gobierno interino de Delcy Rodríguez y con Estados Unidos.

También buscan control de daños morales, porque una base que cree que su líder volverá puede aún responder a cualquier llamado. Es importante mantener la mentira y la ilusión de que aún tienen el control de todo. Por eso la mentira de “las cartas que envía Maduro desde la prisión” pero que nadie ha visto.

Imponer la narrativa del "Secuestro" frente a la de "Justicia" es una herramienta semántica poderosa. Si Maduro debe ser "liberado", entonces es un rehén o un prisionero político, no un procesado por delitos comunes. Esta ha sido la postura del régimen, buscando invalidar el proceso judicial en la opinión pública internacional y presentarlo como un acto de "piratería imperialista", ignorando los antecedentes legales. Lo mismo sucede con la retórica de culpar de la intervención estadounidense a “quienes pidieron intervención”, como si EEUU decidiera basado en eso y no en el hecho de que el narco chavismo se robó elecciones, se alió con grupos terroristas como FARC, ELN, Hezbollah, países como Norcorea, Irán y Cuba  e inundó el mundo con drogas. 

Pero el narco chavismo no es idiota. Los idiotas no podrían someter a un pueblo entero por 27 años y contando. Aunque parezca improbable legalmente, en política exterior se maneja el concepto de transaccionalidad. La campaña pretende elevar el "costo político" de mantener a Maduro en prisión. Sugieren que no habrá estabilidad política ni recuperación de la industria petrolera (necesaria para los planes de EEUU) sin un acuerdo que incluya su retorno.

Incluso si saben que las probabilidades de liberación son mínimas, mantener la promesa permite al chavismo mantener su falso mito de resistencia. Si finalmente Maduro es condenado, la narrativa girará hacia el "martirio"; si hay alguna concesión mínima, la venderán como una victoria épica contra el "imperio".

El chavismo está usando el mismo guion que con Saab, pero a una escala masiva. Buscan convertir a Maduro en un símbolo religioso-político, esperando que el cansancio diplomático o una crisis energética global obligue a la Casa Blanca a sentarse a negociar un intercambio. El gran obstáculo para la campaña chavista es que, a diferencia de otros intercambios de prisioneros, los cargos contra Maduro tocan la seguridad nacional de EEUU y la crisis de narcóticos. Con Maduro preso, EEUU ahora tiene control absoluto de los recursos venezolanos y al narco régimen de rodillas. ¿Por qué liberaría al capo? 

El verdadero escollo que enfrenta ahora EEUU es la efervescencia de la sociedad venezolana que comienza a pedir elecciones y gobierno legítimo ante un plan de EEUU que no responde a los tiempos de los venezolanos, consumidos por la inflación, el desespero y un sentimiento de traición creciente. La única forma de encontrar una verdadera estabilidad pasa por quitar al narco chavismo y encaminar, de una vez por todas, la reinstitucionalización que lleve a la democracia real en el país.  


José Calabrés


#Venezuela #Trump #DelcyRodriguez #MariaCorinaMachado #Elecciones

-VENEZUELA AL LÍMITE: ASCENSO DE DELCY, MADURO SIN DEFENSA Y MARIA CORINA COMO LA ÚNICA VERDADERA LIBERTADORA-


La situación actual de Venezuela atraviesa un punto de inflexión histórico y profundamente complejo. El reconocimiento formal de Delcy Rodríguez como "presidenta interina" por parte de la administración de Donald Trump (notificado oficialmente el 11 de marzo de 2026) marca un giro radical en la región. 

Déjenme darles mi opinión un poco más fría que hace días de la situación. 

El paso dado por EEUU no es un cheque en blanco. Washington ha notificado a los tribunales (especialmente en Nueva York) que reconoce a Rodríguez como la “única jefa de Estado capaz de actuar en nombre de Venezuela”. Aunque esto nos cayó como un balde de agua helada, la verdad es que en la práctica ya eso se estaba llevando a cabo. Pero ahora, esto tiene un fin práctico: despojar a Maduro de cualquier pretensión por parte de su defensa de basar su caso en la supuesta “inmunidad presidencial” en su juicio por narcotráfico. Ya ese argumento no tiene base, porque no se reconoce a Maduro (ahora oficialmente) como presidente desde 2019. Ahora, es sólo un narco común preso, como el Chapo. 

Pero han sucedido muchas cosas en cosa de días. Vamos por partes. El 5 de marzo de 2026 se anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas y consulares entre ambos países. Este movimiento busca, según la Casa Blanca, facilitar transacciones comerciales (o sea, extraer y comercializar el petróleo, oro y más de una manera que parezca “legal” detrás de contratos firmados etc) y "desmontar la estructura criminal" desde adentro, utilizando a Rodríguez como un interlocutor transitorio. Al menos, eso es lo que se dice oficialmente. No voy a señalar la realidad que se esconde detrás de estas aseveraciones. Ya eso lo sabemos todos.

Algo que vale la pena destacar es el discurso de Rodríguez y su muy medida actitud. Ella ha calificado este “reconocimiento a su gobierno” como un "reconocimiento al país" y no a una persona, llamando a una "unión nacional" mientras supuestamente gestiona la compra de medicinas y equipos con fondos antes bloqueados. La realidad es que las medicinas que han llegado han sido enviadas por EEUU unilateralmente y cobradas directamente de los fondos que administra por ingresos petroleros venezolanos. El Rodrigato no recibe ni un dólar de las ventas de petróleo.

Pero acá viene lo interesante. Rodriguez no es una presidenta electa. El reconocimiento de ella como única representante legal de Venezuela solo implica que Maduro no es presidente ya, y eso activa el protocolo de la constitución, donde se debe declarar la falta absoluta de Maduro y se deben llamar a elecciones en 6 meses máximo. Delcy no puede, legalmente, permanecer en el cargo presidencial sin ser electa. Al menos no legalmente. Por ahora, su “reconocimiento” solo significa que los litigios contra empresas venezolanas en el exterior pueden continuar. ¿Que es eso? Que ahora, en los juicios donde seguramente Venezuela va a perder, los acreedores podrán hacerse con los bienes del país para resarcir deudas. Esta acción solo legaliza más pérdidas de bienes venezolanos, como CITGO, Monómeros las expropiaciones de Chavez o casos similares. Entonces, ¿que viene ahora?. Esperemos. Supongo que solo podemos esperar a que EEUU siga “cobrando” deudas hasta que considere que ya está bien. Los venezolanos no vamos a ver ni un dólar de la venta de recursos por un tiempo.

El contraste con María Corina Machado es total, tanto en origen de legitimidad como en objetivos a largo plazo. Machado (Premio Nobel de la Paz) ha interpretado el reconocimiento a Rodríguez no como una validación del chavismo, sino como una herramienta de la "estrategia de tres fases" de Trump para forzar una transición. Para ella, el objetivo sigue siendo la legitimación vía elecciones libres. Y acá se pone la cosa buena también, porque a pesar de que pareciera a veces que Machado no tiene el apoyo de Trump desde el punto de vista showcero al que estamos acostumbrados en medios, la verdad es que en la práctica ella se reúne con él y su gabinete, sigue en Washington y sigue asegurando que tiene el apoyo de EEUU. Si en algo no ha fallado MCM en en cada una de sus promesas. No digo que es una super héroe, porque ella sola no puede asumir un país entero en sus hombros, pero su guía es la que ha puesto al narco chavismo contra las cuerdas, así que si en alguien podemos confiar para liderar esto, es en ella.

En su presentación en Chile, Machado mostró su peso como líder moral y principal figura de la oposición, aunque la administración Trump, según algunos, le ha sugerido postergar su regreso a Venezuela por razones de seguridad mientras se asienta el nuevo tablero. Machado ha insistido en que regresará y ahora el narco chavismo ha pasado de asegurar primero que Machado no podría salir del país, luego que no podría regresar, a asegurar que si regresa no importa porque nadie la sigue. El pánico es palpable. No solo porque Machado es una cachetada firme que demuestra que el chavismo tutelado es incapaz de mover calle, sino que además no se manda solo. Una sola llamada de algún asistente de Trump o Rubio y Delcy tiene que callarse la boca, tragar grueso y sonreír ante la llegada de la verdadera líder de los venezolanos. Delcy ha sabido sortear sus palabras, que pasaron de amenazar a EEUU a delegar eso en Diosdado o en ejercitos de bots en redes. Pero de su boca, ya no sale nada mas que lisonjas y agradecimiento. Sabe muy bien que una palabra mal colocada puede costarle caro.

Mientras Rodríguez representa ahora la continuidad administrativa de la estructura del Estado ahora bajo supervisión directa de Washington, Machado representa la ruptura total con el modelo autoritario y la instauración de una democracia legítima.

Venezuela vive hoy una "diarquía" asimétrica. Por un lado, una presidencia técnica y de facto ejercida por Rodríguez para mantener el país operativo bajo el control absoluto de Washington; por otro, el liderazgo de Machado que presiona para que esta etapa no sea una "adaptación autoritaria", sino un puente real hacia la democracia. El riesgo latente es que este pragmatismo de EEUU termine consolidando un "chavismo sin Maduro" que postergue indefinidamente las elecciones, un escenario que Machado y sus aliados intentan evitar a toda costa.

Para que esta "transición técnica" liderada por Delcy Rodríguez no se convierta en una simple mutación del sistema (el llamado "Rodrigato"), los analistas y actores políticos señalan una hoja de ruta que combina presión internacional, derecho constitucional y el peso moral de figuras como María Corina Machado.

Desde un punto de vista legal, la falta absoluta de la presidencia (tras la captura de Maduro en enero de 2026) activó un reloj constitucional que muchos expertos consideran innegociable para que la transición sea legítima.

Según analistas como Carmen Beatriz Fernández, Venezuela debería celebrar elecciones, como tarde, en agosto de este año (fecha que coincide, casualmente, con las de medio termino de EEUU). Salirse de este marco constitucional para ir a una fecha más lejana (como 2027) implicaría entrar en una zona gris que favorece la permanencia del actual status quo, pero lograr elecciones pasa por hacer una reinstitucionalización Express cono se ha hecho con leyes o la Fiscalía. Es vital la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) independiente. Sin esto, cualquier elección será vista como una extensión del control actual. La participación de María Corina Machado y otros líderes inhabilitados es la prueba de fuego. 

El regreso seguro de Machado a Venezuela se considera el "test de ácido" para saber si Rodríguez tiene voluntad real de apertura. 

Para un proceso de elecciones libres no basta con acompañantes aliados; se requiere la presencia de la ONU, la OEA y la Unión Europea con acceso total a los centros de cómputo.

Y por último, el componente crítico de la solución es el destino de las figuras del régimen. Se discuten, supuestamente, leyes de amnistía para mandos medios y militares que faciliten el cambio, mientras que las cabezas principales están aún en veremos.

La transición solo es viable si el Alto Mando Militar acepta subordinarse al poder civil electo, algo que hoy sigue siendo la mayor incógnita bajo la gestión de Rodríguez, aunque la verdad es que ya esos son más adornos de desfile que poder real. 

La solución viable existe y está en la Constitución. La batalla actual es por el tiempo. Rodríguez busca ganar meses (o años) para normalizar su imagen, mientras que la oposición liderada por Machado busca forzar el voto este mismo año. Tendremos que esperar un poco más a ver hacia donde va esto, porque los venezolanos en Venezuela no están solo esperando que Washington decida algo, sino empezando a levantarse indignados y dispuestos a tomar la calle en cualquier momento para recuperar el país… y así debe ser.


José Calabrés


#Venezuela #Trump #DelcyRodriguez #MariaCorinaMachado #Elecciones

¿CHAVISMO TRUMPISTA O TRUMPISMO CHAVISTA?

 


El panorama que se despliega hoy ante nuestros ojos hoy es, por mucho, la paradoja más cínica de nuestra historia contemporánea. Mientras los discursos oficiales en Washington se llenan la boca hablando de una supuesta “estabilización” para evitar una guerra civil en Venezuela, la realidad dicta una sentencia muy distinta: el canje definitivo de la libertad por el petróleo y otros recursos de un país intervenido al peor estilo colonialista.

La noticia de hoy es el último clavo en el ataúd de la coherencia diplomática: el gobierno de Donald Trump ha reconocido formalmente a Delcy Rodríguez como jefa de Estado legítima ante los tribunales federales de EE. UU. 

No es solo un trámite; es un reconocimiento de “representación legal” que le entrega las llaves de los activos del país a quienes hasta hace poco eran señalados de terroristas, asesinos, narcos y amenazas a la seguridad del hemisferio. Es el golpe de gracia a cualquier resto de esperanza democrática y a cualquier vestigio de institucionalidad legítima que Washington juró proteger cuando intervino a nuestro país. Al final, nuestras sospechas parecieron ser ciertas y la intervención no fue mas que una toma por la fuerza de los recursos de un país debilitado por tres décadas de narco dictadura. 

No hemos sido solo los venezolanos quienes hemos advertido que algo rai estaba pasando. El argumento de Washington ante los llamados de atención es que busca “estabilizar” al país para evitar algo que JAMÁS a sucedido en la Venezuela democrática. Hablo del mito de la Guerra Civil.

Empecemos por lo obvio: en Venezuela nunca habrá una guerra civil. Es un mito construido para justificar la inacción de EE. UU. y su apropiación de recursos. Nunca hemos visto enfrentamientos de pueblo contra pueblo porque el pueblo no está armado. Jamás ha sucedido nada NI CERCANO a una guerra civil en Venezuela. Lo que si ha habido es una guerra del narco régimen militarizado  contra el pueblo. Eso es diferente. Hoy, EEUU ha decidido que los mas de 20.000 presos políticos durante esta dictadura, los asesinados, los 8 millones de exiliados, no representan nada. Hoy Trump ha elegido dar su apoyo al chavismo. Pero ¿como sorprendernos de que el hombre que quería apoderarse de las riquezas de Ucrania en plena guerra y humilló a su presidente para ponerse del lado de Putin, un dictador asesino, tomara parte para explotar nuestro país? Esperar decencia de quien jamás ha tenido un gesto decente era mucho.

En Venezuela lo que hay es una guerra de un narco-estado militar contra un pueblo desarmado. Justamente, para evitar el colapso al que hay que desarmar es al narco-estado, pero eso, meses después de la extracción de Maduro y de muchos discursos vacíos y promesas ambiguas, simplemente no está pasando. Trump y su equipo repiten como un mantra lo mismo siempre: “primero la estabilización y el petróleo. Luego lo demás”. ¿Estabilizar que?. Esa es la pregunta.

Resulta ofensivo observar cómo la salida de Maduro se convirtió apenas en una mudanza de nombres en el poder, dejando intacto el aparato opresor del cártel que ahora, ya no es cártel, sino “los socios”. No se sorprendan si le quitan la recompensa a Diosdado y lo invitan a la Casa Blanca! Parece que en la Casa Blanca las dictaduras asesinas son muy apreciadas. En alta estima tienen siempre a Putin, a Kim Jon, y ahora a Delcy. Inédito capítulo para EEUU.

Con el reconocimiento legal de Delcy, se consolida una alianza de conveniencia de lo más inesperada: el petróleo fluye hacia Houston a gusto de la oficina oval, el oro de las reservas llega en aviones privados a Washington y los recursos del país se desvian a un “fideicomiso” opaco del que nadie da cuenta. Ahora al parecer estamos bajo la tutela del Trumpismo Chavista. 

Por ahora, sabemos al menos que con la designación de Delcy como presidenta reconocida, Maduro pierde su argumento de defensa en NY. El argumento de ser el “presidente de Venezuela” ya no le sirve porque ya no lo es, y eso tumba su defensa y su capacidad de pagar defensa con fondos del estado venezolano. Pero poco es eso comparado con la realidad diaria de los venezolanos. 

Lo que vivimos no es una transición, sino una reconfiguración geopolítica colonialista bañada de una inmensa traición de Trump a los más básicos preceptos democráticos del mundo moderno. Hizo con Venezuela lo que quería hacer con Ucrania. Pero Ucrania tenía el apoyo de la Unión Europea al menos. Venezuela se quedó sola y ahora el derecho a elegir de millones de venezolanos ha sido sacrificado en el altar de la dominancia energética entre manos oscuras tanto del chavismo ahora raquitico como del que se suponía que era el aliado de la democracia. Que gran traición!

Pero es que se veía venir. Es ingenuo pensar que el narco chavismo, que manipularon el sistema por décadas y se robaron descaradamente las elecciones de 2024 ahora entregarán un cronograma electoral transparente para “auto desmantelarse”. Ahora que cuentan con el visto bueno de una potencia que prefiere la "estabilidad" del suministro de riquezas ilimitado a la "incertidumbre" de la voluntad popular. Un saqueo descarado frente a los ojos de un mundo que no se atreve a decir nada por temor a represalias del arrogante imperialista naranja. Parece que estamos solos en el hemisferio.

Si hay un gran ausente en este drama es el cronograma electoral. Nadie pide que se hagan elecciones mañana; entendemos que hay que cambiar al CNE y al TSJ para asegurar procesos limpios. Hay que cambiar TODO para poder avanzar a un proceso democrático real. Pero, ¿cuándo planean empezar? ¿En un año? ¿En cien? ¿Por qué no dicen nada de eso pero si son todos muy veloces para sacar petróleo y oro? ¿Hasta cuándo debemos callar mientras EE. UU. planea llevarse TODO y sigue imponiéndonos al mismo narco-cartel como gobierno? ¿A qué juega Trump? A perpetuar al narco-chavismo a cambio de acceso ilimitado a los recursos. Trump no es chavista. Es un oportunista desvergonzado. Por su parte, el nuevo narco estado pitiyankee de Venezuela está intacto y dispuesto a entregar lo que sea con tal de permanecer. Delcy NO ES legítima, ni tampoco la AN que aprueba este saqueo. No son legítimos los diputados de la AN, ni el fiscal general, ni el TSJ, ni los alcaldes, ni nadie, porque todos forman parte del mismo narco estado ladrón y fraudulento, aunque nadie quiera decirlo en voz alta al parecer.

La liberación del país vendrá entonces desde la reacción del pueblo, no de mesías con superpoderes. No hay otra opción ya. Solo la calle parece ser la opción. Si seguimos esperando mansamente con una Delcy tutelada y un Trump obteniendo todo lo que quiere, las próximas elecciones serán organizadas y robadas de nuevo por el mismo CNE narco-chavista y, lo que es peor, Trump las va a reconocer porque le conviene. ¿Qué pasará entonces? Esa es la pregunta.


José Calabrés


#Venezuela #Trump #DelcyRodriguez #MariaCorinaMachado #Citgo

martes, 10 de marzo de 2026

VENEZUELA SAQUEADA POR LOS CHAVISTAS, Y AHORA TAMBIÉN POR EEUU

 


VENEZUELA: SAQUEADA POR EL CHAVISMO Y, AHORA, POR EE. UU. 🤦🏻


Debo comenzar estas líneas admitiendo que ha llegado la hora de hablar claro y llamar a las cosas por su nombre. Si bien "esperar a ver hacia dónde va todo" fue sensato en su momento, hemos llegado a un punto donde la espera deja de ser una opción y la acción se vuelve necesaria.


Hace menos de cien días, el chavismo gritaba que, ante la llegada de la flota estadounidense al Caribe y los bombardeos a narcolanchas, los venezolanos debíamos unirnos para rechazar las acciones de EE. UU., alegando que solo buscaban nuestros recursos. Tenían razón en lo segundo, pero obviaban que el asedio se debía a su condición de narcotraficantes. 


Aquel discurso no buscaba la unión nacional, sino manipular el sentimiento social para mantenerse en el poder a toda costa, siguiendo con el robo y el tráfico de drogas. Repetían como loros que "EE. UU. ha robado el petróleo por casi un siglo pagándolo a precio de bitumen". Finalmente, recibieron el golpe, pero la queja por el mismo duró apenas unas horas. Se acabó el relato; nada como un bombardeo para quitarle las ínfulas revolucionarias a los narcos.


Hoy, esos mismos personajes modifican leyes en cuestión de horas para entregar, mansa y totalmente, los recursos del país a un hambriento Trump que, con total descaro, saquea lo que puede.


Hace apenas unos días, el secretario de Energía de Trump visitó Caracas. Tras su visita, EE. UU. ya recibió 100 millones de dólares en oro. Cabe preguntarse: ¿De dónde salió ese oro? ¿Bajo qué concepto se entregó? Si pertenece a las reservas internacionales, ¿no debería pasar por una consulta en la Asamblea Nacional, aunque fuera por apariencia? ¿Quién recibe ese dinero y en qué se emplea? Supuestamente existe un "plan", ¿no?. Bueno. El secretario de Energia simplemente parece haberse llevado el oro en su avión, porque la velocidad con la que ese oro ha llegado a Washington fue inusitadamente veloz.  


El chavismo aplaude mientras tanto y recibe con alfombra roja a quienes vienen por el petróleo y el oro. Es una prueba más de que todo lo que ellos celebran es, por naturaleza, perjudicial para Venezuela. 


En el colmo del cinismo, tildan de traidores a quienes "pidieron la intervención" )como si esta fuera resultado de una encuesta en Facebook), pero abrazan y lisonjean a quienes efectivamente tienen intervenido al país. Curioso eso. Y al parecer, a nadie le hace ruido.


Delcy Rodríguez agradece a Trump a diario mientras criminaliza a la oposición. Así de hipócrita es el sistema. Pero pregunto, ¿cómo se "pide" una intervención? ¿Hay una planilla o un número de WhatsApp? Resulta ridículo pensar que EEUU intervino en Venezuela “porque alguien lo pidió”. 


Venezuela no fue atacada por una petición ciudadana. Trump decidió actuar tras meses de advertencias, luego de que Maduro rechazara innumerables oportunidades de una salida pacífica, burlara diálogos, desconociera los acuerdos de 2024 y no presentara ni una sola acta electoral. 


Caracas fue bombardeada por segunda vez en su historia (la primera fue por Chávez) después de que EEUU liberara incluso a los "narcosobrinos" y a Alex Saab como gesto de buena voluntad y que Maduro simplemente despreció. A Maduro no lo capturaron por publicaciones en redes sociales, ni María Corina Machado es la comandante de la Delta Force. Fue capturado por sus vínculos con el narcotráfico y por burlarse repetidamente de la Casa Blanca y de todos los países que participaron como mediadores en cientos de reuniones para lograr la transición de manera pacífica.


La campaña chavista que culpa a la oposición de los ataques es solo otra excusa para justificar su corrupción. El chavismo no es un gobierno; es una estructura criminal terrorista que tiene secuestrado al país. Son el sueño compartido de Pablo Escobar y Osama Bin Laden.


Resulta decepcionante que, tras la captura del narcotraficante con la recompensa más alta del mundo, lo que siga sea la consolidación del mismo cártel, ahora tutelado por quienes decían combatirlo. Ver a altos cargos de Trump sonriendo y abrazando a Delcy y a Diosdado Cabello (quien aún tiene precio por su captura) mientras saquean el país es simplemente vomitivo. Ambos bandos hoy se hacen los locos por conveniencia y actúan como "socios": unos para saquear y otros para asegurar el botín.


Es evidente que la intención de Trump dista de la liberación noble que muchos quisieron asumir. Pecamos de optimistas al pensar que buscaría el restablecimiento democrático. Esa "mala vibra" que sentimos cuando solo hablaba de extraer petróleo y trataba a los venezolanos como mercancía barata no era errónea.


El error fue nuestro. Viendo sus antecedentes con Putin, sus intenciones en Gaza o su trato hacia Zelenski, esperar un gesto noble hacia Venezuela era pedir demasiado a alguien que no oculta su codicia. El discurso de "estabilización" es retórica vacía. Venezuela solo necesita una cosa para estabilizarse: elecciones ya.


Mantener al mismo cártel y las mismas instituciones, legalizando el saqueo mediante decretos, es un acto criminal inédito desde la conquista. Venezuela enfrenta hoy un colonialismo "yankee-chavista". Parece que estamos pagando la traición de un Judas venezolano!


A Trump le incomoda María Corina Machado porque ella representa un poder legítimo que no puede manipular como al "Rodrigato". Por eso, parece preferir consolidar al cártel que ahora trabaja para él. Es la dinámica de un capo que desplaza a otro para adueñarse del territorio. El reconocimiento a Delcy y la negativa a fijar plazos electorales son pruebas imbatibles de este tutelaje que busca perpetrar el saqueo.


En este escenario aparece Enrique Márquez, otra pieza aceptada por el Norte. Llama la atención que, tras ser presentado por Trump en Washington, regresara a Venezuela sin ser hostigado por el chavismo, que sí amenaza de muerte a Machado. Márquez forma parte del "alacranato", por eso hace campaña sin riesgos. En cambio, los ejércitos de bots atacan ferozmente a Machado, lo que confirma que su presencia es la única que realmente les causa daño.


Presenciamos un saqueo sistémico. EEUU. ha extraído más de 120 millones de barriles de petróleo y ahora va por el oro y las tierras raras. El "Rodrigato" facilita el proceso legalmente. Los venezolanos siguen bajo el mismo régimen y la misma crisis; lo único "estabilizado" son las cuentas bancarias de algunos funcionarios en EEUU.


El bloqueo a Machado por parte del chavismo y ahora de Trump, es una decisión geopolítica para evitar que una líder con peso real interfiera en este reparto. Sin embargo, este cálculo es cortoplacista. La capacidad de Machado para tejer alianzas no se acaba en la oficina oval, y su apoyo y reconocimiento internacional sugiere que la resistencia no aceptará una transición a la medida de los intereses de un solo hombre.


La presión ciudadana por elecciones legítimas sigue siendo el mayor obstáculo para el plan de saqueo a Venezuela. El regreso de Machado será el punto de ignición social que obligará a buscar la única vía de estabilidad real: elecciones.


Trump busca interlocutores cómodos como Delcy o Márquez, pero su poder podría verse reducido tras las elecciones de medio término este año, lo cual nos da un marco de tiempo muy definitorio para saber hacia donde apunta la realidad. No quiero imaginarme unas elecciones trampeadas por el chavismo y apoyadas por EEUU declarando que Delcy ganó con el 75% de los votos porque eso le conviene a Trump… ojo con eso… 

 

Si me preguntan, María Corina es hoy un blanco tanto para el chavismo como para los intereses de Trump. Debemos cuidarla, y mucho, porque ella es la única HOY que no ha sido abducida por la corrupción del régimen. El futuro no dependerá de lo que decida Washington, sino de lo que hagamos los venezolanos como sociedad. Nunca es fácil alcanzar la libertad, pero hay quienes ya han decidido ser libres. Ojalá pronto podamos contarnos entre ellos.


José Calabrés


#Venezuela #MariaCorinaMachado #Trump #Elecciones #Delcy #Alacranes

¿CUANTO HAN ROBADO LOS CHAVISTAS?

 


-¿CUANTO HAN ROBADO LOS CHAVISTAS? HAGAMOS MEMORIA -


Insisto. Debemos tener MEMORIA. Va a llegar pronto el día en el que vamos a ver a cada uno de los miserables corruptos que han hundido a Venezuela en la más profunda miseria, enfrentando juicios. No se debe olvidar NADA. Hoy, el artículo está un poco más largo de lo normal. Mis disculpas. Les aseguro que vale la pena leerlo todo para recordar y tener noción de la realidad.


La historia reciente de Venezuela bajo el chavismo (de Hugo Chávez a Nicolás Maduro) se caracteriza por una bonanza petrolera sin precedentes que permitió el financiamiento de proyectos que sobrepasan lo surrealista y lo grosero.

Aquí les traigo una muy breve lista de los gastos y proyectos más extravagantes y polémicos de los últimos 20 años. Conforme pasen los días, iré agregando más. 


1- El Satélite Simón Bolívar (Venesat-1)


Lanzado en 2008 con tecnología china, tuvo un costo aproximado de 400 millones de dólares. Fue presentado como el inicio de la soberanía tecnológica de Venezuela. En 2020, el satélite se salió de su órbita y quedó inservible mucho antes de cumplir su vida útil. Actualmente es "basura espacial" millonaria. Su uso y beneficio para los venezolanos nunca llegó.


2. El "Eje Orinoco-Apure" y las Ciudades Utópicas.


Chávez hablaba de poblar el centro del país. Uno de los proyectos más extraños fue “Ciudad del Acero”, una urbe que supuestamente albergaría a miles de trabajadores de una siderúrgica que nunca se terminó. Se gastaron cientos de millones de dólares en terrenos donde hoy solo hay maleza y estructuras de concreto abandonadas.


3. El Tren Tinaco-Anaco (El "Tren Fantasma")


Financiado con el famoso Fondo Chino por un monto de 7.500 millones de dólares. Se prometió que sería el sistema ferroviario más moderno de Latinoamérica, atravesando los llanos venezolanos. Las empresas chinas abandonaron la obra por falta de pago y mala gestión. Hoy, las estaciones parecen escenarios de una película post-apocalíptica y los rieles han sido robados para venderlos como chatarra. Ese dinero, se lo robó Diosdado.


4. La "Estatua de la Libertad" de Barinas


En la ciudad natal de Chávez, se financió una réplica de la Estatua de la Libertad, pero con rasgos indígenas y sosteniendo una antorcha que representaba el "fuego de la revolución". Mientras la obra recibía fondos millonarios, los hospitales de la zona reportaban la falta de insumos más brutal de su época. 


5. Fábricas de "Tecnología" Inusual.


Bajo convenios con Irán, Bielorrusia y China, el gobierno financió plantas para producir cosas que Venezuela no tenía capacidad de escalar competitivamente como la 

Fábrica de Pañales "El Guayuco": Costó 10 millones de dólares y prometía cubrir la demanda nacional. Los pañales nunca se vieron en los anaqueles. Otra fué la Fábrica de Bicicletas "Atómica", un convenio con Irán para producir bicicletas que terminaron siendo más caras de ensamblar que de importar.


6. El Puente "Invisible" sobre el Lago de Maracaibo


El Puente Cacique Nigale (segundo puente sobre el lago) fue presupuestado en más de 2.000 millones de dólares. Odebrecht recibió gran parte del dinero. Tras más de una década, lo único que existe son unos pocos pilares que emergen del agua. Se convirtió en uno de los monumentos a la corrupción más grandes de la región.


7. Financiamiento Político Exterior


Aunque no es una "obra", el uso de maletines con dinero en efectivo para influir en la política regional es de lo más extravagante (y oscuro). El maletín de Antonini Wilson, en 2007, se incautó en Argentina con 800.000 dólares que iban para la campaña de Cristina Kirchner, provenientes de PDVSA. Sabemos del financiamiento a Manuel Zelaya, a Correa, a Evo Morales, a Lula, a Piedad Cordoba, y a numerosos sectores terroristas cono FARC, ELN, Hezbollah, ETA y más.


8. El Hotel Humboldt y el Casino en el Ávila


A pesar del discurso socialista contra los "vicios del capitalismo", el gobierno de Maduro reinauguró el Hotel Humboldt en la cima del cerro El Ávila con un casino de lujo que opera en dólares y criptomonedas. Todo esto, mientras el sistema eléctrico nacional colapsaba.


9. El "Corredor de Oro": Pastor Maldonado


Durante años, la estatal PDVSA fue el principal patrocinador del piloto venezolano en la Fórmula 1. Se estima que el gobierno destinó aproximadamente 65 millones de dólares anuales a la escudería Williams (y luego a Lotus) para asegurar el asiento de Maldonado. En total, se calcula que el Estado invirtió más de 400 millones de dólares en su carrera.


10. El "Hollywood" Chavista


En 2007, el gobierno aprobó un financiamiento masivo para el actor Danny Glover. Se le otorgaron 18 millones de dólares (luego ascendieron a casi 30 millones) para dirigir una película sobre el líder revolucionario haitiano Toussaint Louverture. Han pasado casi 20 años y la película nunca se filmó. El dinero se entregó a través de la Villa del Cine.

 

11. El Petro: La criptomoneda "fantasma"


En 2018, Nicolás Maduro lanzó el Petro, anunciándola como la primera criptomoneda estatal respaldada por reservas de petróleo, oro y diamantes. Se obligó a los venezolanos a pagar pasaportes y servicios en Petros, pero la moneda nunca fue aceptada en los mercados internacionales de cripto ni tuvo un uso real en la economía de a pie. En enero de 2024, el gobierno admitió tácitamente su fracaso y liquidó el ecosistema del Petro, dejando a muchos usuarios con fondos bloqueados o perdidos.


12. La Represa de Tocoma: 9 mil millones de dólares en la oscuridad


Iniciada en 2002, debía ser la joya de la corona del sistema eléctrico nacional. Se presupuestó originalmente en 3.000 millones de dólares, pero el gasto ascendió a más de 9.300 millones. A día de hoy, la obra está paralizada e inconclusa. Es un esqueleto de concreto gigante que no genera ni un solo vatio de energía. 


13. Las "Casas Chinas" y el desfalco del Fondo Binacional


A través del Fondo Chino (un mecanismo de préstamos pagados con petróleo), se financiaron cientos de proyectos. En 2013 se descubrió un desfalco de 84 millones de dólares solo en una operación de compra de maquinaria agrícola que nunca llegó. El Fondo Chino funcionó durante años como una "caja negra" sin control parlamentario, donde desaparecieron miles de millones de dólares en proyectos de vivienda y transporte que no se hicieron nunca. Hoy, el régimen dice que fue “desfalcado” sin decir por quién, lo cual es curioso, puesto que solo ellos lo administraban.


14. Compras de armamento


Incluso en los años de mayor escasez de alimentos (2014-2017), el gobierno continuó financiando la compra de equipamiento militar de alta gama a Rusia y China, incluyendo los sistemas de misiles S-300 y aviones Sukhoi. El mantenimiento de estos equipos es tan costoso que gran parte de la flota está inoperativa por falta de repuestos, funcionando más como piezas de desfile que como defensa efectiva. El 3 de enero quedó en evidencia que tal “inversión” no fue más que otra artimaña para malversar miles de millones de dólares. 


15. El Caso "PDVSA-Cripto": El agujero negro de 21 mil millones


Este es, quizás, el mayor escándalo financiero de la era Maduro. En 2023 se reveló que miles de millones de dólares provenientes de la venta de petróleo “desaparecieron” a través de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (SUNACRIP). Se utilizaban esquemas de criptomonedas para evadir sanciones, pero el dinero terminó en mansiones, aviones privados y flotas de camionetas de lujo para una red de funcionarios (incluyendo modelos y empresarios cercanos al poder). Se estima que el monto "extraviado" supera los 21.000 millones de dólares, más que suficiente para haber recuperado todo el sistema eléctrico nacional.


16. Gastos en "Propaganda Global": Telesur


Telesur: A pesar de la crisis hiperinflacionaria, Venezuela sigue siendo el principal financista de esta cadena. Recientemente, se reveló que incluso gobiernos aliados como el de México han canalizado fondos hacia esta estructura de propaganda.


17. "Drones de Show"


El régimen ha gastado millones en tecnología de defensa iraní y china, incluyendo supuestos drones artillados y lanchas rápidas lanzamisiles que no henos visto en acción nunca. Pero si algo sabemos que tienen son desfiles con drones de última generación que cuestan millones de dólares. No hay comida en los cuarteles, pero hay drones que escriben “dudar es traición” en el cielo. 


18. La "Ciudad del Rock" y los Festivales


Incluso en los años de mayor escasez (2016-2018), el gobierno financiaba eventos como el "Suena Caracas". Lo extravagante: Se pagaban honorarios en dólares en efectivo a artistas internacionales para que dieran conciertos gratuitos en plazas públicas. El contraste de personas hurgando en la basura a pocas cuadras de una tarima millonaria financiada por el Estado se convirtió en una de las imágenes más cínicas de la época.


19. Mansiones y Caballos de Paso


Recientes investigaciones y confiscaciones en países como República Dominicana, Bulgaria y Estados Unidos han sacado a la luz propiedades vinculadas directamente a Maduro y su círculo. Solo en un operativo en República Dominicana se incautaron caballos de paso por valor de 18 millones de dólares que pertenecían a la red de testaferros del régimen.


20. El Estadio Monumental de Caracas "Simón Bolívar"


Construido para la Serie del Caribe 2023, es uno de los estadios más modernos de la región. Aunque la obra es impresionante, su costo se estima en cientos de millones de dólares. Se construyó en tiempo récord mientras los principales hospitales del país operaban sin ascensores, sin agua y con plantas eléctricas. Es el ejemplo perfecto de "pan y circo".


Se estima que el dinero total perdido por corrupción y gastos ineficientes en los últimos 20 años supera los 650.000 millones de dólares, una cifra que quintuplica el Plan Marshall que reconstruyó a toda Europa después de la Segunda Guerra Mundial.


Para dimensionar el impacto de estos gastos, hay que mirar el "costo de oportunidad", que es lo que Venezuela dejó de recibir o construir por financiar excentricidades y permitir la corrupción.


Si tomamos como referencia los costos actuales de infraestructura de salud y servicios en Latinoamérica, la comparativa es devastadora. Con el "Caso Pastor Maldonado" por ejemplo, se estima que el Estado invirtió unos 400 millones de dólares en la carrera de F1 de Maldonado. La comparativa: Un equipo de hemodiálisis de alta gama cuesta aproximadamente 15.000 USD. Con lo gastado en un solo piloto de carreras, se pudieron haber comprado 26.600 máquinas de diálisis. Esto habría cubierto con creces la demanda de todos los pacientes renales de Venezuela, quienes hoy mueren por falta de equipos médicos que los atiendan.


Veamos el "Saqueo PDVSA-Cripto". El desfalco reciente de 21.000 millones de dólares es una cifra astronómica. Para que tengas una idea, construir un hospital de tercer nivel (máxima complejidad, con oncología, cardiología y tecnología de punta) en la región cuesta entre 150 y 200 millones de dólares. Es decir, que con ese dinero se pudieron haber construido 105 hospitales de máxima categoría totalmente equipados. Eso equivale a construir CUATRO hospitales gigantes con la mejor tecnología del mundo, con 1500 camas CADA UNO en cada estado de Venezuela, completamente dotados y con personal completo pagado por al menos 5 años.


Un caso más. El Estadio Monumental. Se estima que el Estadio Monumental "Simón Bolívar" costó cerca de 70 millones de dólares (cifras extraoficiales apuntan a más debido a los sobrecostos de última hora y seguramente las coimas y montos inflados para abultar cuentas de chavistas implicados). La comparativa: Rehabilitar COMPLETAMENTE una escuela pública cuesta, en promedio, 50.000 USD. Con el costo del estadio se pudieron haber recuperado POR COMPLETO 1.400 escuelas en todo el país.


UN CASO DE ÑAPA: El Satélite Simón Bolívar (Inservible). El satélite costó 400 millones de dólares y hoy es basura espacial. Una planta termoeléctrica de tamaño medio (capaz de iluminar a una ciudad pequeña) cuesta unos 80-100 millones de dólares. Se pudieron haber instalado 4 o 5 plantas eléctricas nuevas para estabilizar el Zulia o los Andes, que sufren apagones diarios.

 

¿Quieres más comparativas?


Tren Tinaco-Anaco, $7.500 Millones = Duplicar el salario de todos los maestros por 10 años. 


Danny Glover, $30 Millones = 500 Ambulancias nuevas totalmente equipadas. 


El presupuesto asignado al Ministerio de Salud en los últimos años apenas ha rondado los 700-800 millones de dólares anuales. Esto significa que lo perdido “solo en el caso Cripto" equivale a 26 años de presupuesto de salud PARA TODO EL PAÍS. 


Hoy, por si fuera poco, la deuda externa de Venezuela supera los 180.000 millones de dólares, después de haber regalado a Cuba en los últimos 24 años en petróleo, el equivalente a 2.5 veces el PIB de TODOS LOS PAISES DEL MUNDO JUNTOS. Sólo a Cuba. (5 BILLONES DE BARRILES). 


Este es el legado del narco chavismo… el mismo que hoy modifica leyes de manera express para entregar nuestros recursos con una sonrisa. 


Pero debemos coincidir en algo: DUDAR ES TRAICIÓN. Si. el slogan es muy adecuado. No podemos dudar en hacer pagar a los que hicieron esto. Dudar es traicionar la patria, la decencia, la justicia, el futuro… no dudemos… cuando llegue el momento, deben pagar…


José Calabrés


#Justicia #QuePaguen #NoOlvidar #Venezuela

A TRUMP NO LE GUSTA MARIA CORINA



-¿A Trump no le gusta María Corina?-


Desde que EE. UU. entró a Caracas y sacó a Maduro y a Cilia de su “búnker infalible” (como él mismo dijo en una entrevista días antes de que lo capturara el Delta Force) Venezuela ha vivido una montaña rusa de emociones encontradas.


Si bien es cierto que la inmensa mayoría de los venezolanos celebran con entusiasmo la caída del narcodictador, también lo es que algo no nos cuadraba desde las primeras declaraciones de Trump respecto a Venezuela. 


Primero, Trump ha hablado desde el inicio sobre el petróleo venezolano y su deseo de controlarlo y eso nos hizo ruido a muchos. A decir verdad es que, a efectos prácticos, que esté en sus manos hoy representa lo mismo para los venezolanos, quienes llevamos casi 30 años con nuestros recursos en manos de chinos, cubanos, rusos o iraníes. Nunca, con el chavismo, hemos tenido derechos sobre esos recursos. 


Pero algo que nos ha llamado la atención a todos ha sido esa retórica constante de Trump, en la que parece alabar a Delcy y, por otro lado, ningunear a María Corina. Las sospechas parecen cobrar fuerza y, con el pasar de los días, el panorama empieza a mostrar hacia dónde se dirige.


Vamos por partes. Primero, hay que dejar claro que Delcy NO ES  presidenta electa ni presidenta interina, puesto que Maduro no era un presidente legítimo. Sin embargo, ahí está, en funciones tuteladas y ahora, al parecer, muy ajustada a los intereses de Trump, que no se cansa al parecer, de exaltar lo extraordinaria que es. Pero esto puede ser una percepción trucada.


En las últimas semanas hemos visto acciones en el terreno que dicen mucho más que las declaraciones ante los micrófonos. Altos cargos de la administración Trump visitan Caracas sin aviso previo no solo para dictar instrucciones al interinato, sino para hacerse con el control total y absoluto de las riquezas del país de la manera más vulgar y descarada, mientras Delcy y su "grupito narco" los reciben con alfombras rojas, sonrisas y actos culturales. Ya no se habla del bombardeo, de Nicolás, ni mucho menos de Cilia. Ahora se habla de “acuerdos de largo plazo” y “relaciones bilaterales”, que es el eufemismo narcochavista para decir: “sí, señor”. Nada de “imperialistas”. Por el otro lado ya no son “narco terroristas” tampoco. Ya no. Ahora son “los queridos aliados”. El chiste es tan vulgar que da asco. Lo que falta es que hagan el programa del mazo desde Miami.


Aquello de que EE. UU. se había robado el petróleo por un siglo pagándolo a precio de bitumen, que Chávez había rescatado la dignidad del país, que Chevron eran parásitos o las exigencias de “devuelvan CITGO”, quedaron olvidadas en cuestión de días. Ahora hasta Diosdado baila al son de Frank Sinatra. ¡Solo falta que en Navidad los chavistas se tomen fotos en pijama!


Trump se deshace en alabanzas hacia Delcy, entre la broma y la humillación. Dice que “es una presidenta extraordinaria; hace todo lo que le digo”. Es una manera de decir: “Buen perrito, muy obediente”. Y no es para menos. Si EE. UU. voló por los aires al Ayatolá, que contaba con poder nuclear, borrar del mapa a los narcochavistas es un juego de niños. Y acá surge la pregunta: ¿por qué no sucedió así entonces?


Esa es la pregunta de fondo que todos nos hemos estado haciendo, pero que no logramos (o no queremos) contestar. Yo mismo he sido uno de los que decía que debíamos esperar para ver hacia dónde iba todo esto, y puse mi fe en que todo saldría bien. Con el tiempo creo que el panorama está más claro y podemos comenzar a vislumbrar la realidad.


Si Trump quería el control de los recursos venezolanos, lo más obvio era sacar a Maduro, porque este no estaba dispuesto a doblegarse ante la vara del "señor naranja".


Pero ahora Delcy no solo se dobla, sino que se esfuerza en complacer de todas las formas posibles. Ella no solo ha entregado hasta el último ápice de dignidad nacional, sino que defiende esa entrega diciendo que las “alianzas con EE. UU.” son producto de la diplomacia del más alto nivel… esto, apenas ocho semanas después de la captura del narco más grande del hemisferio en medio de un bombardeo en Caracas. 


Dice, en cambio, que MCM es una traidora “culpable de las agresiones de EE.UU.”, mientras le lame las botas de quienes LITERALMENTE, bombardearon. El chavismo ahora, despues de décadas tirandosela de “anti imperialista” es más Trumpista que cualquier republicano con tal de vivir un día más, y sus seguidores (los pocos que quedan) pronto cambiarán sus fotos de Chávez por las de Trump y Rubio. Han llegado al colmo, incluso, de ahora acusar a MCM de “demócrata” o de querer sabotear a Trump, lo cual supone que ellos en cambio le desean lo mejor y lo quieren. Que asco de gente la verdad. 


Entonces, ¿por qué Trump no nombra a MCM? No pasó desapercibida la acción de llevar a Enrique Márquez al discurso del Estado de la Unión en lugar de a Machado. Márquez se muestra hoy como quien verdaderamente es: un "alacrán" a todas luces. Entonces, ¿Trump es chavista o qué?. No. No es chavista. ¿Oportunista? Obviamente.


La verdad es que a Trump la figura de Machado no le hace mucha gracia obviamente, y puedo deducir, creo, que por varios motivos. Primero, porque fue ella quien ganó el Nobel de la Paz. Para un hombre con los rasgos psicológicos que conocemos, eso es una puñalada a un ego que no deja de revolcarse en su propia arrogancia. 


Pero hay un segundo detalle mucho más importante: si la presidenta de Venezuela fuese María Corina Machado, Trump no podría simplemente adueñarse de los recursos venezolanos a su antojo como lo hace hoy, como lo hace con los Rodríguez. No habría excusa para amenazar ni para presionar. Machado sería una presidenta legítima y reconocida no solo por el pueblo venezolano, sino por todas las naciones. Ya no sería un gobierno tutelado y entreguista, y entonces ahí si, los recursos venezolanos serían administrados por un gobierno de verdad. 


Machado no le debe nada a Trump. No es corruptible por deuda política, ni está presionada por sanciones o amenazas de cárcel. Cuenta con el reconocimiento internacional. Machado no es un títere de la Oficina Oval; por eso Trump prefiere a Delcy, porque esa le garantiza la entrega total y absoluta de los recursos venezolanos sin reserva alguna. Delcy no sólo entrega todo sin resistir, sino que además lo hace con gusto. Es curioso ver hoy al chavismo ser el más grande defensor de Trump y los republicanos. Si algo no hubiese esperado nadie, ni los chavistas, era eso.


Debo confesar que, si algo nunca esperé del narcochavismo, era que fueran ellos justamente los que terminaran siendo los mayores entreguistas de la nación sin oponer la más mínima resistencia. Hubiese pensado que, al menos, pondrían cara de molestia ante la toma del país... pero ni eso. Han entregado la nación sonriendo, bailando y abrazando a quienes los bombardearon. Si eso no es ser arrastrado, no tengo idea de qué lo sea.


Aún así, no todo está perdido. Aunque las intenciones de Trump parecen apuntar simplemente a adueñarse de los recursos que los chavistas juraron iban a defender “fusil en mano”, la verdad es que el país no es un terreno baldío. Varios millones de venezolanos hacen vida en él, y son sus voces las que se deben levantar. María Corina está por volver, y no viene sola. Viene acompañada del pueblo entero que ve en ella el último respingo de dignidad y coraje libertario que nos dejaron los padres de la patria. Debemos acompañarla y protegerla mucho, porque ella es, hasta ahora, la única que no se ha vendido ni al narcochavismo ni a los intereses extranjeros (que hoy, además, parecen ser lo mismo).


Aunque Trump piense que puede perpetrar un saqueo eterno, la verdad es que solo el pueblo decide su futuro. Si decidimos ser libres, lo seremos. Venezuela SI TIENE UNA PRESIDENTA, y bajo su  liderazgo seremos libres. Se llama  María Corina Machado, y ni Trump va a poder evitar que tome el cargo y regrese la dignidad y el respeto que merece nuestro país. 


Elecciones YA. Y después de eso, JUSTICIA. Justicia sin olvido. Que paguen todo lo que han hecho. Y Trump? También va de salida… la historia lo juzgará.


José Calabrés


#Venezuela #MariaCorinaMachado #Trump

-DELCY SIN SANCIONES: ¿WHAT?! 😳-

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