martes, 23 de abril de 2013

¿Y SI EL GOBIERNO NO PERMITE LA AUDITORÍA?




Ante todo, estimado lector, comenzaré por decir (en aras de promover ante todo el pensamiento democrático y legal) que no debemos “prejuzgar” que el gobierno de negativa respuesta al proceso de auditoria. “Y ahora, (dirá ud.) Calabrés como que es un infiltrado pro castrista”. NO.

Supongamos por un momento. Hablemos, como dicen los más letrados y ortodoxos usuarios de las buenas costumbres, en sentido figurado: FIGUREMOS que estamos ante un gobierno corrupto y completamente ciego ante las leyes y estatutos que puedan aparecer en la constitución o cualquier texto de guía moral o legislativa, y que está apoyado por un sector de la población que siente que está en deuda con ese gobierno, y este último para mantener sumiso precisamente a ese sector no para de bombardearlo con mensajes de cobro moral subliminal en vallas, comerciales, panfletos, reuniones etc. FIGUREMOS también que ante un fraude a todas luces obvio para Venezuela y el mundo ese gobierno se siente acorralado frente a la clara posibilidad de verse inevitablemente descubierto. Repito: FIGUREMOS.

Es importante, antes de llegar al punto en el que ese gobierno déspota y abiertamente dictatorial (figurativamente por supuesto… es solo un “ejemplo”) se declara en posición defensiva, comprender el proceso que lo lleva a ese punto.

Volvamos entonces atrás un poco en el tiempo moderno de lo que conocemos como “Socialismo del siglo XXI” o dedocracia.

Venezuela vivió hace apenas unos meses, un proceso de elecciones presidenciales ante dos candidatos: H. Chávez y H. Capriles. Desde esa fecha ya la población venezolana se sentía estafada ante un resultado que daba por vencedor al candidato presidente y paciente terminal de cáncer sobre un flaco sano que movió masas impresionantes de gente que acudía a sus discursos en toda la geografía nacional. Aquel resultado se convirtió en una suerte de mecha en la conciencia del pueblo opositor ante un CNE que comenzó a verse turbio. La mecha comenzó a prenderse. Pero los ánimos se cayeron por completo cuando esa misma noche, el candidato H. Capriles aceptó sin chistar aquellos números, y como la oposición venía ya golpeada desde hace años por el flagelo de la derrota y la humillación pública por parte de aquellos rojos que no perdían oportunidad para restregarnos sus victorias, pues la costumbre nos hizo aceptar aquella derrota como “una más”, aunque ahora con un saborcito amargo como de “fraude”, que aunque no abiertamente declarado, supuesto.

Para sorpresa de todos, pocos meses después la providencia nos trajo a un nuevo proceso electoral con el mismo candidato opositor, pero ahora contra un candidato heredero (de boca) del difunto presidente, que aunque cubierto con la bendición del difunto, desde lejos no llegaba ni al tobillo de su predecesor. El puesto le quedó grande.

H. Capriles se vio ante una situación INÉDITA en la historia democrática del país. Fue candidato presidencial en 2 oportunidades consecutivas en menos de 6 meses!. Pero el compromiso asumido por Capriles ahora tenía un nuevo matiz. Nadie, absolutamente nadie en los sectores de oposición quería competir de nuevo en las mismas condiciones que el pasado 7 de octubre. El abuso del gobierno se vio marcada en un 400% más para las elecciones de abril que en las de octubre,  la campaña oficial se basó en repetir que el candidato oficial era “hijo” del difunto o “heredero” del presidente fallecido y en descalificar al candidato Capriles con insultos e improperios no solo fuera de lugar y sin fundamento, sino que remarcaban la ineptitud del candidato oficial y de los que le acompañaban.

Este nuevo juego fue mucho más organizado. La oposición cuidó sus votos, tuvo testigos, y asumió postura fuerte y convincente ante lo que desde temprano se veía venir de la mano del fraude más espectacular de la historia de Latinoamérica en los últimos 100 años. Hasta la muerte del presidente se manejó de manera siempre críptica y misteriosa con la intención de presentar a un precandidato a la altura del predecesor, aunque eso nunca sucedió.

El 14 de abril, el candidato Capriles, a diferencia del 7 de Octubre, habló con la voz de casi 8 millones de venezolanos que dijeron “estamos ante unos resultados electorales turbios”, y de manera responsable y amparado en la ley y la constitución pidió, como debe ser el derecho no solo de él como candidato, sino de TODOS LOS VENEZOLANOS QUE VOTAMOS POR ÉL, una auditoría al sistema, por que los números “no cuadraban”.

El proceso de auditoría está claro. CONTEO DE VOTOS Y COMPARACIÓN CON ACTAS Y CUADERNO DE VOTACION. Si lo hablamos sinceramente, la auditoría es tan sencilla y básica que hasta niños de primaria podrían hacerla sin problema alguno.

Entonces, preguntará usted: ¿cuál es el drama de la auditoría?. En primer lugar, hay que recalcar que las comunicaciones que emiten de manera aleatoria y extraña las rectoras del CNE parecieran querer confundir al pueblo opositor que exige su auditoría y afianzar la idea en el pueblo oficialista de que la auditoría es algo “innecesario “ o ridículo, puesto que eso no cambiará los resultados electorales. Pues déjenme aclararles algo: ESO ES VERDAD. Pero no por motivos como ellos (CNE) tratan de hacer ver, sino por que el CNE es un órgano que solo se encarga del proceso electoral como tal, no de proclamar o no a presidentes o funcionarios. Esa tarea le corresponde por ley al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). CNE no es más que un simple “cuenta papelitos” si al caso vamos y le damos el trato a los sufragios que ellos mismos le dan.

Recordemos también que esta situación es INÉDITA en nuestro país. Por primera vez en la historia moderna, alguien pide auditoría ante un resultado electoral que separa la victoria entre los candidatos por un número de sufragios apenas superior a 1% y que aún hoy, una semana después, no se conocen del todo, puesto que los votos del exterior y a quien favorecen a esta hora no han sido publicados.

Ante esta diatriba, la solicitud de una auditoría es lo más lógico. El problema comienza, cuando el gobierno, de manera “irregular y desacostumbrada” se apresura a desconocer la solicitud de una auditoría que aún no se realiza, argumentando que tienen una victoria transparente y contundente. Más curioso es que se nieguen a hacer auditoría por primera vez al sistema electoral “más avanzado del mundo” como ellos mismos pregonan y del que se vanaglorian al afirmar en su site web que es 100% auditable. Esa actuación es la que precisamente levanta suspicacia en el elector, que después de ver como el gobierno violó de manera pornográfica todas las leyes electorales el día de las elecciones y los días posteriores, se presenta ahora con un discurso “bipolar” en el que llama “a todos los fascistas apátridas y traidores, a la paz y al respeto” mientras viola leyes laborales y comienza persecuciones políticas al mejor estilo Gestapo.

Ahora si, al grano: ¿Que pasará ahora que el gobierno, ante la mirada expectante del mundo y la UNASUR (de visita hace apenas unos días) aceptó la famosa auditoría pero ahora pone trabas insólitas para no realizar la misma?.

Comprendamos algo. Un proceso de auditoría tiene una forma de trabajar, y su resultado será inequívoco. De eso ya he escrito algo. Los invito a leerlo en el siguiente link:


En ese artículo aclaro un poco al lector lo que es la auditoría y sus posibles consecuencias “legales”. Como dije al principio, pensamos que los procesos legales “se cumplirán”, por lo que la auditoría debe  comenzar sin novedades y sus consecuencias se llevarán a cabo sin novedad, por que el gobierno es el primer garante de que la ley se cumpla.

Pero, ¿que puede pasar cuando eso no sucede?. Retomemos el comienzo de este artículo: FIGUREMOS: La única manera que puede tener el gobierno para NO realizar la auditoría, pero permaneciendo dentro de los márgenes de la legalidad, es que dicha auditoría se deba suspender por algún motivo de fuerza mayor. Pero a pesar de la tensión que se vive en Venezuela en estos momentos dicho motivo de fuerza mayor no se ha presentado.

SUPONGAMOS entonces que el gobierno (el que estamos figurando) decide que para evitar dicha auditoría (que pondría en evidencia un fraude electoral y mostraría al mundo que se encuentra en el poder de manera ilegítima y que el proceso electoral puede estar empañado por manipulaciones oscuras desde hace años) necesita “propiciar” que el motivo de fuerza mayor se dé, y que se dé de manera RÁPIDA. ¿Cuál puede ser ese motivo de fuerza mayor que puede congelar cualquier proceso?.

El lector suspicaz debe tener la respuesta ya, y debe haber notado en el día a día los síntomas de este “facilitar” por parte del que está en Miraflores.

La ley dicta que una impugnación a cualquier resultado electoral debe hacerse en un lapso dentro de los primeros 15 días hábiles desde el momento de la proclamación. En esto se basan las rectoras para recalcar día tras día en los medios estadales que la oposición “no ha presentado impugnación”. Muchos se preguntan por que Capriles no lo ha hecho a estas alturas. La respuesta es la siguiente (y aunque sospecho que ya lo dije en mi articulo pasado, creo que vale la pena recalcarlo en este): Para poder impugnar, la ley pide que se haga apoyada con pruebas de inconsistencia que apoyen la solicitud. Presentar solicitud de impugnación SIN pruebas resultaría en una negativa por parte del TSJ a tal solicitud, y a su vez IMPOSIBILITA una nueva solicitud por el mismo motivo (usted no puede pagar cárcel 2 veces por el mismo crimen. Si presenta solicitud sin prueba y la rechazan ya no podrá meter la misma solicitud nuevamente, puesto que por ese caso en particular “ya hay decisión”). Este es el motivo de no solicitar aún impugnación hasta no tener las pruebas de la inconsistencia del sistema. ¿Cómo demostrar entonces que el sistema electoral “falló”? Adivinen: UNA AUDITORÍA. Si el Comando Simón Bolívar y Capriles demuestran aunque sea que hay un solo voto fuera de lugar, esa prueba es suficiente para solicitar se impugnen las elecciones basándose en que el sistema no refleja la voluntad de los electores.

Ahora bien, llegado a este punto, podemos comenzar a comprender por que el CNE le da largas a la fecha de comienzo de auditorías y las trabas que coloca para realizar la misma, asegurando además que el proceso de auditoría “no frena los días legales para solicitar la imputación”. Un juego de doble cara. Buscan la manera de hacer que los días para impugnar se cumplan sin que la oposición logre recaudar pruebas.

Sin embargo, alargar el proceso de auditorías, al contrario de lo que se pueda pensar no ayuda al régimen, sino que al contrario lo debilita y pone en sospecha de un verdadero fraude. Solo queda una forma de detener lo inevitable: Un autogolpe? NO. No es necesario llegar a eso, puesto que eso no duraría en Venezuela más que horas debido a la presión internacional y los levantamientos insurgentes civiles y militares que desconocerían un gobierno de facto. Pero SI hay una manera de detener TODO sin romper las líneas de la constitucionalidad: suspensión de garantías. ESTADO DE EXCEPCIÓN.

No hay manera de decretar tales estados de excepción dentro de la legalidad sin situaciones que lo ameriten. Pero si el gobierno quisiera “propiciar” tales estados (figurando) podría manipular la tensión política de sus seguidores y sus contrarios con modos de “provocación” que puedan desencadenar por ejemplo enfrentamientos de calle o crisis civiles, saqueos, etc (recuerdan cuando dijeron que apoyarían al pueblo si se armaba un caracazo nuevamente?). Como? Por ejemplo una cadena en la que se exacerban los sentimientos de ambas partes políticas del país. Hacer que unos se sientan atacados y a otros ofendidos. Podría mantener un discurso marcadamente divisorio en el que llama al odio y al sectarismo para mantener precisamente esa división irracional entre los ciudadanos y asegurar que las calles estén siempre enfrentadas. Quizá con despidos sin amparo legal, desconocimiento de derechos, etc.


Ante una eventual situación violenta de calle, la excusa estaría servida en bandeja de plata para congelar cualquier proceso de auditoría al menos por unos días, precisamente los necesarios para luego decir que “el lapso para imputar se venció” y que al no presentarse tal solicitud pues ya no se puede proceder. Esto se llama “un verdadero plan malévolo” digno del salón de la maldad de aquella comiquita “Los Superamigos”.

Pero guerra avisada no mata soldado, por lo que la oposición no debe perder de vista su meta: AUDITORÍA.

Es claro que el gobierno no puede plantear una situación en la que no acepte hacer esa auditoría, por que de poder hacerlo, “ya lo hubiesen hecho”.


En estos momentos solo vemos síntomas de terror. El gobierno está como una presa acorralada que tira a morder al vacío con la esperanza de que su depredador se asuste y huya. En esta oportunidad (también inédita para este gobierno) la oposición ya no tiene miedo de sus ladridos y al contrario, sigue adelante con una estrategia que finalmente, y muy pronto, terminará en la victoria. No debemos caernos, estando tan cerca del final, con una “conchita de mango”. Es ahora que debemos demostrar TEMPLE e inteligencia. NO CAIGAMOS EN PROVOCACIONES. CALMA. No desesperen. Hay un equipo ALTAMENTE COMPETENTE de personas acompañando a Capriles y que no descansa NUNCA defendiendo no solo una posición política, o personal, o de partido, sino la posición que casi 8 MILLONES DE VENEZOLANOS TENEMOS. No decaigan! Estamos MUY cerca de la victoria. ¿Qué como lo sé?: por que los perros ladran.

NOTA FINAL: No suelo pedir que difundan mis escritos o el blog. Pero en este caso es importante que hagan llegar estas lineas a nuestra gente. NO DEBEMOS CAER EN PROVOCACIONES. DIFUNDAN! (Y gracias por eso!)

domingo, 21 de abril de 2013

DE LO QUE PASARÁ AHORA CON MADURO Y SU GOBIERNO




No es secreto para nadie en el mundo que las elecciones del pasado 14 de abril de 2013 en Venezuela se han visto cubiertas por una pesada bruma que pone en entredicho la legitimidad de la proclamación del candidato oficialista Nicolás Maduro Moros como presidente constitucional de Venezuela.

La misma noche de las elecciones, y como es costumbre, la rectora principal del Consejo Nacional Electoral Tibisay Lucena, anunció que por totalización del 99,1% de las actas de escrutinio de las maquinas de votación distribuidas en todo el país y con tendencia irreversible, el ganador de la contienda electoral, con un poco mas de 234.000 votos era el candidato Nicolás Maduro. Sin dar derecho a pregunta alguna o intervención de ningún tipo, la rectora Lucena se retiró del recinto y dejó al rector Vicente Díaz, quien inmediatamente manifestó su propuesta de realizar una auditoría de votos debido a la estrechísima brecha de sufragios que separaba a las opciones electorales de oficialismo y oposición.

La sorpresa no se hizo esperar en la población Venezolana, puesto que en el mismo ambiente oficialista era claro, a las 6 pm, que la opción del candidato opositor Henrique Capriles Radonski había logrado lo que se creía imposible: la victoria contundente de la oposición Venezolana.

A pocos minutos de finalizada la rueda de prensa para realizar el controversial anuncio por parte del CNE, el candidato opositor se dirigió al pueblo Venezolano. En su comunicación aseguró que los resultados que el CNE acababa de anunciar NO se correspondían con la sumatoria total de votos emitidas en las actas de escrutinio de las maquinas electorales, por lo cual solicitaba una “auditoría” para realizar el conteo de los sufragios uno a uno. El candidato Maduro aceptó la propuesta en público en su alocución durante la noche del 14 de abril en el balcón del pueblo (Miraflores).

Ahora bien. Esta fue, en pocas líneas, la situación vivida ese día 14 de Abril en Venezuela.

Al siguiente día, 15 de Abril, el CNE se apresuró de manera inusitada y “atípica” a la proclamación oficial del candidato Maduro como presidente electo de la república. Las reacciones no se hicieron esperar. Aquello era a todas luces una provocación por parte del gobierno, puesto que hacer aquella  proclamación ante una solicitud de auditoría ante una situación irregular en el conteo de votos era moralmente incorrecto, y mucho más cuando tomamos en cuenta que ya para el día 15 de abril numerosos representantes del gobierno y sus instituciones se pronunciaban EN CONTRA de la auditoría y el conteo de votos, como lo fueron Jorge Rodriguez (Jefe del comandod e campaña oficialista), Luisa Estela Morales (Tribunal Supremo de Justicia) y el mismo CNE, entre otros.

Durante esa semana se suscitaron miles de denuncias, marchas, atropellos, situaciones de violencia, protestas etc. en todo el país, tanto por sectores opositores como por parte del gobierno y sus seguidores.

El día Jueves 18, a solo 4 días de las elecciones, y tras una reunión de los rectores del CNE que duró cerca de 8 horas, se anunció que se haría la auditoría de los votos solicitados por la oposición al restante de cajas de votación (46%) sin auditar, aunque con ciertas condiciones y aseveraciones que hacen percibir una suerte de condicionamiento para dicha auditoría, lo cual es “irregular”, sobre todo cuando es “el auditado” el que propone las condiciones. Sin embargo, tras días de protestas por casi 8 millones de venezolanos que escogieron a Capriles como su opción a presidente, el objetivo estaba logrado: la auditoría se realizaría.

Ahora, la cuestión que nos atañe hoy, 21 de Abril de 
2013 es  ¿Qué pasará con esta auditoría si apenas ayer en rueda de prensa 3 rectoras del CNE aseguraron que esa auditoría NO TENDRÍA INCIDENCIA SOBRE LOS ESCRUTINIOS?, es decir, ¿que sin importar que la auditoría refleje números favorables a Capriles, la decisión de que Maduro es el presidente es inamovible? Pues no. Una cosa es lo que queremos y otra es la que dicta la ley.

Ciertamente, la proclama de Maduro como presidente ya está hecha y no se puede disolver por parte del CNE. El recurso siguiente es pedir IMPUGNACIÓN de las elecciones por inconsistencia del sistema electoral al momento de las elecciones (OJO! NADIE ESTÁ HABLANDO ODE FRAUDE). Esta decisión la debe tomar como órgano competente el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del cual, su máxima autoridad se ha anulado a si misma al declarar en días anteriores a la aceptación por parte del CNE a realizar la auditoría su opinión completamente parcializada a favor del gobierno y en la que aseguró que el conteo voto a voto era “inadmisible”. Esta opinión, dentro del marco legal venezolano, la inhabilita para participar en posteriores participaciones o tomas de decisión con respecto a este tema.

Hoy, los millones de venezolanos que defienden una u otra opción viven en la zozobra de no saber que está pasando, y en las calles se vive un ambiente tenso ante la espera de una situación violenta que puede desatarse de un momento a otro. El discurso por parte de los voceros y medios gubernamentales no ha sido en lo absoluto conciliatorio, sino que al contrario llama a la confrontación y a la violencia con frases como “no volverán! Y el pueblo patriota y armado defenderá esta revolución que ha llegado para quedarse”, lo cual los sectores de oposición no reciben como grata oferta de paz ante una situación de crisis política nunca antes vista en la historia democrática venezolana en la que cada día, con cada declaración oficial, la sombra de fraude parece materializarse más claramente frente a un gobierno que se niega de todas las maneras posibles a realizar el conteo de votos y espera que el pueblo acepte, a ciegas y manso, unos resultados que no se corresponden con la realidad.

Pero no escribo hoy para generar más angustia, sino por el contrario, para darles tranquilidad. Hoy quiero que entiendan cual es la “verdad” de los procesos que se están llevando a cabo en este momento en el país. Sin necesidad de videos, de fotografías ni complicados cálculos matemáticos o estadísticos.

La cosa funciona así: El día de las elecciones, cada comando de campaña (entiéndase oposición y oficialismo) contaban con testigos en cada centro de votación. Independientemente de que estos testigos hayan sido o no desalojados de manera arbitraria e ilegal de muchos centros de votación por parte de órganos de seguridad del estado, la realidad es que al final de cada evento electoral, CADA MAQUINA DE VOTACIÓN emite un ACTA DE ESCRUTINIO, y se le da una copia exacta a cada comando, por lo que incluso antes de que se den resultados oficiales, cada comando de campaña SABE los resultados de las elecciones en cada parroquia, en cada municipio, en cada estado, y por ende, por simples sumas, del total del país. Es completamente entendible entonces que si uno de los comandos, con las actas de escrutinio de cada mesa electoral del país en mano, al sumar tenga un resultado X y no se corresponda con los resultados “oficiales” pida auditoría, porque obviamente hubo una falla en el sistema (repito, independientemente de ventajismos o abusos por parte de uno de los candidatos… eso es otro tema que no estamos discutiendo aquí).

El proceder ante tal situación es la que el candidato Capriles ha planteado. Solicitud ante el CNE a realizar la auditoría, puesto que el CNE es el órgano competente en materia técnica electoral. Realizada esta auditoría, contemplada en el artículo 162 de la ley de procesos electorales, contempla precisamente lo que el candidato Capriles  ha pedido. Transcribo textualmente dicho artículo:

Artículo 162. La verificación ciudadana del cierre de la votación, se efectuará mediante la revisión de los comprobantes de votación con relación a los datos contenidos exclusivamente en el acta del acto de votación elaborada por los miembros de mesa. El acto de escrutinio se efectuará una vez que finalice el acto de votación. El Presidente o la Presidenta de la Mesa Electoral anunciará en voz alta el inicio del acto.

En concordancia con esto, el proceso de “verificación ciudadana”, que no es más que una auditoría en caliente al momento del cierre de las mesas electorales, contempla el conteo de boletas electorales en contraste con los resultados del acta emitida por la maquina. Es entonces de esta manera, que se establece por lógica e interpretación, que el proceso de auditoría al resto de las cajas de votación y material electoral sea EXACTAMENTE EL MISMO QUE SE REALIZÓ AL 54% que se realizó “en caliente” y no de otra manera. Eso contempla: COMPROBANTES DE VOTACIÓN, LIBROS Y ACTAS DE ESCRUTINIO. Este punto, a pesar de las declaraciones ambiguas de numerosos representantes del gobierno, no está en discusión, puesto que hacerlo de otra manera es un “condicionante irregular” a un proceso de auditoría. Hacerlo de otra manera, u obviar alguno de estos tres (3) elementos fundamentales del acto de votación sería no solo absurdo, sino ilegal, puesto que precisamente la auditoría se hace para establecer que se corresponden los resultados finales con lo que está en físico y que conforma de por si el sistema electoral.

Establecido esto, habrá quien dice que en el tiempo que se ha tomado el CNE para establecer la auditoría ya podrían haber llenado cuadernos de votación con electores falsos, fabricar votos, etc. Pues NO. Y no pueden por que debemos recordar que cada comando cuenta CON LAS ACTAS DE ESCRUTINIO ORIGINALES EMITIDAS POR LAS MAQUINAS DE VOTACIÓN EL MISMO DÍA DE LAS ELECCIONES, y ese escrutinio es “inamovible”, puesto que se hace al momento de cerrar el acto de votación, lo cual significa que después de emitir esas actas NO HAY NI UN VOTO MAS NI UNO MENOS EN ESA MAQUINA. Recordemos que en este acto de auditoría se contrastarán los resultados impresos en las actas con lo que corresponde a cada máquina, que a su vez se corresponde con centros electorales “REGISTRADOS” como tal en la data oficial del padrón electoral, por lo que cualquier máquina “fantasma” que haya podido sumar votos “fantasmas” no entra en conteo de auditoría porque sencillamente no tiene actas de escrutinio y no corresponde a ningún centro electoral. Para eso es la auditoría.

Ahora, ¿Qué pasará cuando termine la auditoría si resulta favorecer a Capriles?, muy fácil. Si esto sucede, el siguiente paso es “impugnar” las elecciones ante el TSJ con base a la inconsistencia numérica de los resultados. Es aquí donde entran en función 2 posibles escenarios:

1-      EL TSJ aprueba la impugnación y debe pedir al CNE que se repitan las elecciones por inconsistencia en resultados (como lo prueba la auditoría. Por eso es TAN importante). Con las pruebas en la mano ante tal eventualidad, difícilmente el TSJ puede dar negativa a esta decisión.

2-      El TSJ NO procede ante la impugnación y desconoce los resultados de la auditoría.

Ante esta eventual negativa del TSJ, podemos ahora decir que ya hemos agotado los recursos constitucionales y administrativos correspondientes para la solución de una situación como la que vivimos y que implicaría obviamente la impugnación de las elecciones y sus resultados. Comienza entonces la segunda etapa procesal: se comienza una solicitud de impugnación a nivel internacional. Y ¿Qué es eso?, pues sencillamente se denuncia la irregularidad y mediación ante organismos como la OEA, ONU o UE, los cuales comienzan procesos administrativos para solicitar a Venezuela la resolución de la crisis política que genera la negativa a legitimización de los resultados electorales que arrojó la auditoría. Ante una posible negativa del gobierno a resolver ahora a petición de organismos internacionales sobre la querella electoral y la situación del gobierno, que llegado a este punto sería considerado “ilegítimo” por todas las organizaciones internacionales, comenzarían las sanciones económicas internacionales, con lo cual se cesarían negociaciones, tratados y acuerdos con Venezuela hasta que se regularice la situación. Esto no sería una situación inédita. Ya ha sucedido con numerosos países como Irán, Corea del Norte, Cuba, Paraguay y Honduras, por nombrar algunos. Tomando en cuenta que el gobierno Venezolano ha construido su base operativa en función de negociaciones y cooperaciones internacionales no hay que ser un genio para establecer lo que esto significaría para sus ya quebradas finanzas y capacidad de funcionamiento.

Llegado al punto este, Venezuela no podrá exportar petróleo (principalísima fuente de ingresos), sus cuentas y bienes en el exterior serían congelados, nadie le comprará absolutamente nada, y sería solo cuestión de tiempo que el gobierno se desmorone ante su propio peso.

Quizá, debido a lo estratégico que es nuestro país para el continente y el mundo, esta situación no se alargue tanto como se puede pensar, y más temprano que tarde un eventual gobierno ilegítimo (solo establecido así cuando la auditoria lo diga) sería destituido en el país.

Podrían pasar muchas cosas más obviamente que pueden desencadenarse de este proceso: Levantamientos militares de sectores que desconocen a Maduro como presidente ante los resultados de la auditoria, un estallido social, extraterrestres invasores, una explosión del sol, dinosaurios revividos que acaban con Miraflores, etc. Al final, la auditoria arrojará unos resultados, y estos se convertirán de manera INMEDIATA en la prueba más firme de la realidad venezolana, y solo a partir de ahí se desencadenarán los procesos que deban desencadenarse. Quizá esta es la razón por la cual un gobierno bajo sospecha trata de distraer la atención sobre los resultados electorales fabricando noticias de muertos, instalaciones de salud atacadas, ordenes de captura etc. y se trata de negar en todas las maneras posibles a un proceso de auditoria a los resultados electorales. Si hay algún error en los datos electorales, la auditoria los detectará.

De esta manera, podemos tener la certeza, que sin necesidad de llegar a la violencia y siguiendo todas las rutas legales necesarias, nuestro país llegará en solo un mes a conocer una verdad que luego no podrá callar nadie. El candidato Capriles está siguiendo el camino DEMOCRÁTICO y legal en completa concordancia con nuestra carta magna. Ahora solo queda acompañarlo siempre. Sin decaer, sin amedrentarse, sin caer en juegos siniestros de desinformación o desesperanzadores. Hoy más que nunca podemos tener la certeza de que la verdad no la podrán tapar, y que Venezuela está comenzando a ver un nuevo amanecer. Solo hay que esperar unos días más. Es MUY acertado el apodo dado por Capriles al candidato Maduro: El Breve.

sábado, 20 de abril de 2013

POR QUE LUCHAR Y NO RENDIRSE?



Aquel día en que las velas de un barco español llegaron a nuestra tierra comenzó todo.

Una delegación de 24 indígenas en canoa se acercó a la embarcación en la que se encontraba Colón. Este al verles acercarse hizo que sonara un tambor y que la tripulación bailara. Pensaba que los tripulantes de aquella canoa se interesarían en la fiesta, pero por el contrario, comenzaron a lanzarle flechas. Colón sacó una ballesta. Inmediatamente, y tras masacrar a unos 3 indígenas, estos se dieron cuenta de su superioridad armamentística y decidieron dejar de atacar.
Poco más de 500 años han pasado desde ese primer encuentro, pero la huella genética de esa sumisión ante el poderoso parece no haberse borrado nunca de nuestro ADN, vivimos ahora en un país “libre” en el que debemos estar sumisos siempre ante el que consideramos poderoso, sin voz, humillados, a merced.
Y es que la libertad, la justicia, los derechos, no se dan por decreto. Deben ganarse a pulso, como lo hicieron los libertadores, y solo así se levanta el espíritu del sopor de la sumisión. Hay hoy un hombre luchando por esa justicia. Un paladín, que se niega a que una vez más debamos estar sumisos y sin voz ante aquellos que se creen poderosos e inamovibles como una montaña. Hoy ese hombre parece representar esa voz que dentro de cada uno de nosotros grita “NO ACEPTO”. Parece ser la personificación de eso dentro de cada uno de nosotros que grita “HASTA CUANDO?!”.

Si ciertamente parece que ha habido un respiro, un despertar, también es cierto que el derrotismo y la apatía se apoderan de la mayoría ante las demostraciones de soberbia y de abuso de aquellos que se creen por encima de nosotros por efecto de un manejar fraudulento de las leyes y los procesos. Cierto es también, que los asesores represivos saben que la mejor manera de domar a una bestia fuerte y grande es hacerle pensar que el domador es ahora más fuerte y su látigo es más poderoso. Pero solo es ilusión. Ningún látigo puede parar la furia de un león. Es como la psicología aplicada al elefante que amarrado con una cuerdita desde que es bebe, cuando llega a adulto no hace el esfuerzo de soltarse porque piensa que esa cuerda es irrompible. El domador siempre tratará de engañara a la bestia gigante para poder dominarla… pero eso no lo hace más fuerte.

Hoy, en nuestra tierra hay una bestia que parece estar despertando y que toma conciencia de su fuerza. Hoy tenemos a un guía que se enfrenta al domador y lo hace retroceder unos pasos. Hoy podemos ver a ese domador con ira en los ojos al saberse en evidencia y desesperado por mantener el poder arremete con un látigo más ruidoso, más largo. La mentira siempre se descubre. Hoy nos damos cuenta que ese látigo es de mentira y que no puede detenernos. Pero veo con preocupación que con el pasar de los días muchos parecen rendirse. Muchos parecen entregarse de manera pasiva a un régimen, como si fuera imposible vencer, como si todo estuviese perdido, y así, vamos dejando solo al paladín, que sin nuestra fuerza se hace débil de nuevo…

¿Por qué debemos luchar?: porque si no luchamos no somos nada. Porque si no luchamos no podemos reclamar, no tendremos voz. Porque si no luchamos el domador recobrará fuerzas y nuevamente entraremos en el sopor del que por fin estamos a punto de salir. La lucha no es de un día. No podemos desfallecer apenas en una o dos o tres semanas! Porque el domador no descansa nunca y puede soportar años. Esta es una pelea de desgaste, y el que se canse primero pierde la voz. No somos unos pocos. No somos débiles. No somos unos locos, pero sobre todo, debemos entender que NUESTRA VOZ ES MÁS FUERTE POR QUE SOMOS MÁS.

No debemos permitir nunca más que el abuso de aquellos que se creen poderosos por decreto o por un papel que les confiere poderes quede impune ante nuestros ojos. ¿Por qué debemos aceptar que se nos pise y se nos humille cada vez que le provoca a cualquiera con “poder”?, ¿Por qué  cada vez que reclamamos justicia o nuestros derechos debemos ser objeto de burlas e insultos y retroceder de nuevo de manera pasiva y callada como un animal asustado en la esquina oscura de la jaula?. NO! YA ES HORA DE NO RETROCEDER Y HACER CUMPLIR NUESTROS DERECHOS. Es hora de que nuestra conciencia despierte! Y si nuestro ADN tiene programado el miedo a la ballesta de Colón, también debe tener grabada la fiereza de nuestros ancestros guerreros! Es hora de activar esa fiereza! NO DEBEMOS ENTREGARNOS! NO DEJEMOS SOLO A NUESTRO PALADÍN!

Cuando los libertadores se enfrentaron a los españoles para conseguir nuestra libertad lo hicieron en desigualdad de condiciones. Lo hicieron sabiendo que el imperio era más fuerte, con mejores armas, con más recursos… y aún así los libertadores ganaron. Porque la fiereza de un pueblo no la paran látigos ni gritos.
Hoy la batalla es solo de cacerolas y canciones, y con solo eso hemos logrado hacer que el domador retroceda unos pasos. Hemos demostrado que somos muchos y que somos fuertes. Ha sido como cuando el domador escucha el fuerte rugido de un león que se puede abalanzar sobre él… ha retrocedido… asustado… gritando y agitando el látigo con fuerza, pero con un fuerte temblor en la mano… se ha dado cuenta que el león es fuerte y grande… se ha dado cuenta que el látigo no puede contra esa mole… pero lo más importante, es que el león comienza a darse cuenta de su fuerza… el elefante comienza a notar que la cuerdita atada a su pata no puede detenerle…

Desde hace 200 años nuestro pueblo no estaba sometido a mandato alguno más que a su propia voz, en libertad. Por primera vez debemos invocar a los ancestros y nuevamente GANARNOS la libertad que nos dejaron hace tantos años y luchar con lo que sea necesario contra este nuevo régimen de esclavitud que busca controlar, humillar y sumir a un pueblo a los caprichos y designios de unos pocos que se sienten superiores por herencia a la mayoría. Porque no es cuestión de un solo hombre. Porque no es cuestión de “que irán a hacer aquellos”, sino de “que podemos hacer nosotros”. Porque la cuestión es que la libertad y la justicia SE GANAN A PULSO, y el poderoso domador no la va dar nunca por iniciativa propia… 
Ya basta de aquella triste frase “aquí se va a prender un peo!” mientras esperamos que ese “peo” lo prendan otros. Ya basta de eso de “aquí hay gente resteada!” pensando en que salgan otros. Es hora de demostrar que SOMOS resteados y que el “peo” lo vamos a prender nosotros! Porque si TODOS nos unimos no nos puede parar nadie. Llegó la hora de demostrar que el león es más fuerte que el látigo. No se entreguen, que nuestro paladín no se ha entregado y merece nuestro apoyo. Yo no me entregaré. Yo lucharé hasta el final por la justicia, por la libertad, por mi familia, por el futuro de mi hija y de los que vienen... y aún creo en este pueblo. Espero no estar equivocado, porque nuestro paladín también cree en nosotros...

domingo, 31 de marzo de 2013

DE CUANDO NICOLÁS VISITÓ LA CUARTA



Nicolás Sepúlveda era uno de esos tipos que todo el mundo ve pero nadie nota realmente. Era uno más de esos tipos que ves en la calle cuando pasa pero no se imprime en tu memoria para nada. Era eso que llamamos un "cara común". Era tan común que incluso a sus amigos y familiares no les importaba si iba o no a sus fiestas, a los cumpleaños, al abrazo de feliz año. Un tipo "común". Sin sal. De esos que si están chévere y si no están pues "ok".

Nicolás, al igual que muchos en su país, trabajaba desde joven. Ya había ayudado a su mamá a vender empanaditas en el colegio cuando era chamo. En el liceo se hizo un pequeño negocio revendiendo barajitas de álbumes a sus compañeros. Al llegar a la universidad, mucho mayor ya, vio una buena oportunidad de negocio y la tomó. Se hizo con un puestico en la entrada norte de la misma y allí vendía jugo de caña a los estudiantes. Ese fue su paso por la universidad, puesto que nunca pasó de 42 puntos en las 3 veces que presentó la prueba de aptitud académica y su promedio de 11.06 no lo ayudaba mucho tampoco. Nicolás no soportaba ver a sus antiguos compañeros de bachillerato pasar cada día y saludarlo. Los veía como si se burlaran de él. Poco a poco fue desarrollando un rencor creciente que no le dejaba ver con claridad las cosas. Comenzó a tratar con desgano a sus clientes y a tratarlos como enemigos o espías de sus "maquiavélicos detractores". Con el tiempo el negocito quebró porque a la gente no le gustaba que la trataran mal y dejó de ir a comprar jugo ahí.

 Nicolás culpó a los "sifrinitos" de hacerle mala campaña para hacerle quebrar. No tenía ninguna prueba de eso, y no habían siquiera de esos que él llamaba "sifrinitos" que visitara su puesto de jugo de caña, por que los sifrinitos bebían bebidas energizantes en lata que traían de sus casas. 

Realmente a nadie le importaba Nicolás más allá de lo que puede importarnos un desconocido. Además, Nicolás era un "tipo ahí". Uno de esos que no es nada, no quiere ser nada, pero quiere que lo traten como a un tipo "que es una vaina". Su paso por la vida en verdad era algo así como que "X".

Pero el rencor que Nicolás había desarrollado era "auto infundado" , "auto alimentado", y contra eso nadie podía. Nicolás, incapaz de asumir responsabilidad alguna por sus actos, siempre encontraba culpables de sus desdichas.

El día que Nicolás salió por fin del kiosco de juguito de caña, lo hizo lleno de rencor y proclamando difamaciones contra sus enemigos imaginarios que según él confabulaban en su contra en todo momento. 

Al salir de allí se desató una lluvia fuerte. Para guarnecerse del torrencial aguacero Nicolás se puso debajo de un toldo de alquiler de teléfonos que estaba cerca. La dueña del toldo estaba ahí, como es lógico, y cuando vio acercarse a Nicolás se hizo a un lado para darle espacio y con una sonrisa le invitó a entrar cuando sus ojos se encontraron. Pero con el agua vino mucha más gente a protegerse en medida de lo posible con el toldito en el que Nicolás también estaba. Así, al poco tiempo el toldito de 2x2 metros abrigaba a medias a una media docena de personas. Fue allí cuando aquella vocecita psicótica que se escondía en las profundidades cavernales de la psique de Nicolás habló de nuevo. Bajito. Casi imperceptible: "Esta gente quiere que te mojes... son tus enemigos" le dijo. Nicolás cambió la mirada. Comenzó a resoplar fuerte, y más fuerte, y más, hasta que estalló y mientras daba patadas y manotazos a todas partes gritó: "NO DEJARÉ QUE ME MOJEN!". Todo el mundo se extrañó ante aquella locura de aquel señor y se espantó ante su histeria. La dueña del toldito, que estaba en medio de todos haciendo espacio para que se mojaran menos, se molestó y le increpó que aquel era su toldo, y si no sabía compartir en paz que se fuera y dejase a los demás tranquilos.

Nicolás de inmediato la vio como su enemiga. La insultó a ella y a sus raíces. Le llamó por los peores improperios que en ese momento le pasaron por la mente al tiempo que señalaba a los demás del toldito con el mismo desdén. Se creció en sí mismo y se sintió dueño amo y señor de la verdad, de la vida, de la moral, de la justicia... se vio a sí mismo como una suerte de "verdad encarnada"... pero solo él se veía así. La gente lo sacó a empujones del toldo.

Al estar ahora bajo la lluvia Nicolás no tuvo más opción que caminar en otra dirección solo, mojándose, sin nada que lo tapara de la lluvia. En ese momento de impotencia, peleando contra sí mismo y en un arranque de impotencia pateó con fuerza un poste de luz. Mala suerte para aquel ser que no vio el hueco lleno de agua que estaba al pie del poste y en el que habían algunos cables sueltos desde hacía poco más de 3 meses y que Corpoelec no había arreglado por falta de vehículos, de herramientas, de cable y de ganas. Lo único que supo fue que al patear un corrientazo eléctrico le atravesó casi de inmediato. Escuchó un ruido zumbante raro y se desmayó.

Al abrir los ojos de nuevo se vio a sí mismo de nuevo sentado en una banca de plaza. Se miró las manos y las tenía bien. Igual. Sin quemadas. No se sentía mal, solo un poco adormilado. Había un sol tremendo.

Se sorprendió al ver en la calle a los carros circulando sin las grandes colas. Y vio un autobús de esos vieeeeeejos que hacía mucho no veía full de gente. Algo estaba mal. Pero no entendía que era. La gente se veía más o menos igual, pero distinta.

Al comenzar a caminar por aquella calle descubrió que habían teléfonos "tarjeteros" en las calles, de esos que usaban una tarjeta telefónica de chip y que costaban desde 1 bolívar hasta 20. Que pasaba?.

Nicolás estaba acostumbrado a hacer su cola para un pollo en MERCAL, o celebrar con los amigos cuando conseguía aceite... algo extraño pasaba en este lugar en el que se despertó.

Recordó el corrientazo, la lluvia, el toldo... se acercó a un señor y como quien no quiere la cosa le preguntó la hora. Para su sorpresa el señor no se asustó pensando que Nicolás era un malandro atracador o algo así. Por el contrario, de la manera más amable le dijo: "son las 2 y cuarto hijo, a su orden". Nicolás dudó por un segundo. Le volvió a preguntar, pero ahora por el día. El señor le miró a los ojos: "hoy es martes hijo" al tiempo que reía y le decía a manera de chiste "martes 5 de marzo de 1996, por qué?.

Nicolás se tuvo que sentar en la banquita de nuevo. Asustado.

Ahora comprendía todo. Con razón no habían celulares en las manos de todo el mundo. Por eso los cajeros electrónicos no hablaban y la gente todavía daba la hora a cualquiera en la calle sin asustarse.
Nicolás se levantó aterrorizado. Uno de sus peores pesadillas estaba ocurriendo. Recordó que en 1996 estaba "la cuarta" en pleno mandato! aquello tenía que ser ATROZ! y decidió recorrer aquel mundo lleno de tiranía salvaje para encontrar de alguna manera a un "camarada" que le ayudara a regresar a su linea temporal antes de que el consumismo capitalista salvaje y parasitario lo consumiera vivo!

Se montó en el bus. Cuando este arrancó recordó que probablemente no tenía dinero y se preguntó cómo iba  a hacer para pagar! en eso, al meter sus manos en los bolsillos y no encontrar nada en ellos su cara se hizo un funeral. Para su suerte, dos jóvenes estudiantes de liceo le vieron y entendieron. Sin problema alguno le dieron un billete de diez bolívares (de aquellos débiles... lo que ya no existían en su tiempo) y otro de 5. Un total de quince bolívares "antiguos". Nicolás miró los 2 billetes en su mano y miró a los jóvenes estudiantes sin saber que decir. Ni siquiera entendía que podía hacer con esos 15 bolívares. Los estudiantes le dijeron "tranquilo señor. Ahí tiene el pasaje. Nosotros pagamos pasaje de estudiante" al tiempo que le señalaron el cartelito en el bus que decía "PASAJE ESTUDIANTIL: 5 BS - PASAJE COMPLETO: 15 BS". Esto le sorprendió sobremanera, puesto que en su tiempo ya un pasaje costaba entre 2500 y 3000 bs... un 5000% más caro mas o menos...

Nicolás llegó aterrorizado aún por estar en la cuarta, a una plaza. Ahí terminaba el recorrido del bus. Sin saber qué hacer, sin dinero, sin techo, se sentó a esperar y a pensar.

Las colas de los carros estaba, pero se movía. Mucha gente iba con sus vidrios abajo sin problema y hasta se bromeaban algunos conductores con otros. Pero para Nicolás aquello debía ser de seguro una trampa. Así lo decía la vocecita: La gente en la cuarta era infeliz!

Al llegar la noche, Nicolás seguía sentado en la plaza. Ahora vio como cientos de personas pasaban junto a él trotando, caminando, paseando, otros con sus hijos, otros con sus mascotas, y algunos solo deambulando. Muchos estudiantes con franelas de universidades y colegios pasaban por aquella plaza rumbo a sus casas. Los buses iban llenos de gente. Nadie parecía asustado. Como podrían andar a esas horas por ahí sin miedo a que los mataran?...

Un perro calentero vio a Nicolás con hambre, y le llamó. Le ofreció comida a cambio de que le ayudara dando refrescos a los clientes. Nicolás de inmediato se enardeció. El no se "rebajaría" por un perro caliente! En Socialismo una persona en su condición debería recibir dinero, casa, comida, atención y todo lo que necesitara SIN TENER QUE MOVER UN SOLO DEDO! SIN REBAJARSE A TRABAJAR! porque para eso estaba el gobierno! para mantener al pueblo! aunque este no hiciera ABSOLUTAMENTE NADA! Pero cuando iba a llenar de insultos al hombre que le ofreció comida a cambio de trabajo, la tripa sonó más fuerte y le recordó que la barriga no come orgullo, así que calló y accedió al trato.

Solo tuvo que repartir unos pocos refrescos y ya, pues la noche era muy joven aún para los perreros. Igual el hombre de los perros le dio lo ofrecido de inmediato y la barriga dejó de protestar... Nicolás se sintió raro al comerse aquel pan ganado con trabajo de verdad.

Ahora, con la panza calma, Nicolás preguntó al perrero varias cosas, como haciendo conversación. El perrero le contó que con su puesto vendía más o menos 100 perros diarios y con eso vivía el y su familia. 

Se sorprendió con esto Nicolás, pues en su tiempo no se conseguía casi pan, pues la harina de trigo era muy escasa, cosa que se le atribuía a los "boliburgueses de las empresas que sabotean al país". 

En este tiempo, 1996, no entendía el perrero de que hablaba Nicolás cuando hablaba de "escasez". El perrero reía de vez en cuando si escuchaba a Nicolás hablar de que un paquete de salchichas costaba "casi cien mil bolos", o que se debía hacer cola para comprar harina Pan, o de trigo, o mantequilla, o aceite, o pasta dental, o papel Toillete, o toallas sanitarias... se reía cuando Nicolás le decía que la leche en polvo era algo que no se conocía casi ya, o que un kilo de pasta costaba treinta mil bolívares. El perrero veía a Nicolás como uno de esos pobres vagabundos que de tanto pasar cosas en la calle ya perdieron la cordura. Pero le hacían gracias sus historias, y a algunos transeúntes también, pues al poco rato Nicolás tenía un pequeño público escuchando entretenido sus historias de "socialismo", "Soberanía", y cosas así que les hacían mucha gracia.

"Nicolás, como puede costar un paquete de pasta 30 mil bolos si el alquiler de una habitación para un estudiante en Caracas, en La Urbina, cuesta doce mil bolívares mensuales?" decía el perrero... aquello no podía ser, pensaba Nicolás.

"Nicolás, es imposible que no haya leche! no ves el abasto de allá? ahí hay como 6 marcas de leche, 5 marcas de aceite, papel de baño para tirar al techo... aquí hay de todo papáaaa!!!" reía el perrero, mientras Nicolás veía con espanto como el abasto tenía de todo y no había cola de gente para comprar. Se acercó y dijo: "Puedo comprar 9 kilos de leche?" - Claro! se las pongo en 1 o 2 bolsas? -. Nicolás retrocedió atemorizado.

El perrero le contó que su cuñada tenía a la hija estudiando en el exterior. ¿y como hace? - preguntó el del futuro - Como hace de qué?, pues le manda sus dólares y ya. - ¿Y donde los compra pues? - preguntó incrédulo Nicolás - Pues en el banco! tu vas al banco y compras los dólares y ya! si quieres se los depositas en una cuenta y ella saca allá por el cajero, o se los mandas en efectivo. Como tú quieras! - reía extrañado el perrero.

- Bueno, la cosa ha variado un poco, pero en promedio se ha mantenido entre los 15 y los 20$ - fue la respuesta del perrero a Nicolás cuando este último le preguntó el precio del barril de petróleo... aquello no podía ser! LA CUARTA ERA IMPUNE Y APÁTRIDA!. 

Nicolás decidió irse de aquel sitio. De seguro ese coño perrero era un burguesito pro yankee... la rabia lo carcomía por dentro... esto era obra de los "sifrinitos burgueses" para joderle la vida segurito! ... un mareo... borroso... abrió los ojos de nuevo y se encontró en una camilla de hospital. Se había desmayado y el perrero lo llevó al hospital... bueno, no el perrero. Una ambulancia de los bomberos lo llevó cuando el perrero llamó por el 171.

El olor a yodo y antibiótico era fuerte. Nicolás se paró y se encontró con un catéter en el brazo y un suero. Caminó un poco por el pasillo con su suero al lado. Vio un poco de gente en camillas y un tropel de médicos corriendo de aquí para allá atendiendo gente. Se sentó junto a una señora en silla de ruedas. -Que le pasó doñita?- preguntó - La tensión mi amor... pero ya me atendieron - Quien la atendió? - Un doctor pues! quien más? - respondió la viejita extrañada.

Nicolás se sorprendió de ver enfermeras y médicos sin acento cubano en aquel hospital. Se sorprendió al ver que las enfermeras iban de aquí para allá con sus bandejas de atención llenas de jeringas, medicinas, gasas," teipes", y todo lo que necesitaran en lugar de pedírselo a los mismos pacientes... se sorprendió de no ver pacientes en el suelo esperando ser atendidos en sus propios charcos de sangre... aquello era muy raro!

Al salir de aquel hospital, nuevamente caminó hasta la universidad, a ver el mismo centro donde él vendía jugos de caña antes de viajar por error en el tiempo. A lo largo del camino nadie lo asaltó.

No vio gente armada en la calle, ni gente vestida con franelas de un partido... no se encontró ni siquiera huecos en la calle!. Bueno, no tanto así. Vio DOS huecos en la calle.

Incluso vio como mucha gente pagaba en el supermercado montos de entre 9 mil y doce mil bolívares "antiguos" por el total de un mercado completo para toda la familia... como podía ser aquello??? en plena cuarta???...

Pero así era... el sueldo mínimo era de veinte mil bs, y un refresco de 2 litros costaba doce bolívares. El pasaje era doce bolívares y 5 el estudiantil. Los hospitales tenían una dotación de al menos 90% de lo que necesitaban los pacientes, y la tasa de muertes  violentas era de 14,5 por cada 100 mil. No habían tantos huecos en las calles, y un paquete de pañales costaba 120 bolívares. Se conseguía TODO y en varias marcas en cualquier supermercado o abasto. No se hacían colas para comprar nada, y aunque habían cerros y ranchos, la vida era mucho más digna. Habían problemas, por supuesto, y pobres, y malandros... pero si hubiese tenido que decirlo de alguna manera, hubiese tenido que decir "que eran mucho menos y como que con todo y todo se vivía mejor". Los bachilleres al graduarse quería estudiar en la EFOFAC, por que aquello era de prestigio. 

Al parecer, tampoco habían listas "filtro" como la Tascón que le aplicaran a nadie para darle trabajo. En las ferreterías había cemento, cabillas, pego, arena... y no había gente con franelas de partidos enfrentándose contra otros... todo el mundo trabajaba y vivía. En los organismos públicos no habían afiches ni consignas ni nada de eso con fotos del presidente o del alcalde o del que fuera. Muy pocos andaban por ahí hablando de política... aquello era RARÍSIMO para Nicolás!

Como podía explicarle Nicolás al perrero que gracias a la libertad y a la soberanía pronto no habría pollo, ni aceite, ni leche, ni cemento, ni cabillas, ni medicinas?... como explicarle al perrero que gracias a la revolución bonita pronto el pueblo despertaría de ese horror de la cuarta y despertaría en un nuevo amanecer socialista donde seríamos atendidos por cubanos, iraníes, chinos...? como explicarle al perrero que la tasa de muertes violentas subiría de 14,5 a 60 por cada 100 mil habitantes en medio de lo que según el gobierno era uno de los pueblos más "felices" de américa latina?... como explicarle al perrero, que con ingresos petroleros de 107 $ por barril (250% más caro que en 1996) y una producción de 70% más que en ese año, la búsqueda de la mayor suma de felicidad para el pueblo llevaría el mismo paquete de salchichas que él compraba en 200 bolívares a un costo de  100.000???... como explicarle al perrero que en aras de la soberanía ya nunca más podría comprar cemento en una ferretería?, o cabillas? o que el carrito que tenía el perrero, un chevette 84 que le había costado millón y medio de bolívares en el 96 costaría en el 2013 CASI SESENTA VECES MÁS (65 MM)??... se le podía hacer entender al perrero que la felicidad estaba en llevar a un puñado de militares al poder para que nos vistieran de un color y nos hicieran pasar por listas de Tascón, por colas para un pollo, y pagar tres y cuatro MILLONES de bolívares en un simple mercado con comida "de la que hay" y no "de la que quieres"?...

Cuando Nicolás trató de explicarle al perrero todo esto el perrero se rió. Había llegado la madrugada y ya estaba recogiendo sus cosas. - Nicolás, estás loco hermano! eso nunca va  a pasar!!! estamos en Venezuela viejito! esto no es Cuba, ni África!!!"... y con estas palabras Nicolás de nuevo se desmayó.

Al despertar estaba de nuevo ahí, en el hueco de la calle en el que había caído al patear el poste de luz. Mojado y con un perolero en una bolsa plástica de mercado. Volvió a mirar la calle. Allí estaba todo: los huecos, el mural del Comandante dentro de un corazón haciendo de fondo a unos malandros que fumaban crack mientras cargaban sus pistolas ahí en plena calle para salir drogados a atracar gente en los buses, los buhoneros que no dejaban ya acera libre, la gente caminando asustada sosteniendo con fuerza sus bolsos, los carteles en cartulina fluorescente ofreciendo alquiler de celulares, los policías matraqueando a los que veían con cara de venaos, los PNB vendiendole balas y armas a los malandros... ahí estaba todo lo que Nicolás amaba... agradeció a Dios que lo hubiese sacado de aquella terrible cuarta que todo el mundo había olvidado... estaba en casa de nuevo... que maravilla!

EL ORO DESAPARECIDO Y EL PAIS QUE APRENDIO A VIVIR SIN EL

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