domingo, 5 de julio de 2026

LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA ES HOY




215 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA


Hace 215 años se firmó la Declaración de Independencia de Venezuela. No fue un documento lo que nos dio la libertad; fue la sangre de hombres y mujeres que abandonaron sus hogares sabiendo que quizá nunca regresarían. Fue el llanto de madres, esposas e hijos. Fue el sacrificio de un pueblo que entendió que hay cadenas peores que la muerte.


Hoy, 215 años después, nuestra tierra vuelve a teñirse de rojo.


Otra vez contamos muertos. Otra vez buscamos entre los escombros. Otra vez son las manos desnudas del pueblo las que hacen el trabajo que quienes ostentan el poder decidieron negarnos. Manos cubiertas de sangre, de tierra, de lágrimas… manos que no distinguen ideologías cuando debajo de una piedra puede haber una vida esperando ser rescatada.


Mientras tanto, quienes secuestraron el país nos dieron la espalda. No solo abandonaron a un pueblo herido: también intentaron convertir su tragedia en otra oportunidad para el abuso, la extorsión y el control. Como si incluso el dolor pudiera ser saqueado. Hoy se llenan la boca en ruedas de prensa intentando auto atribuirse la solidaridad, el apoyo y el trabajo de quienes a mano desnuda han levantado cada piedra para rescatar a los suyos. 


Pero la Venezuela de bien, en estos momentos de angustia, no ha estado sola.


El mundo entero ha extendido sus manos hacia nosotros. Rescatistas, médicos, voluntarios, vecinos y desconocidos llegaron desde todos los rincones para hacer suyo nuestro sufrimiento. Y, una vez más, fueron los venezolanos dispersos por el planeta quienes demostraron que la distancia jamás rompe el vínculo con la tierra donde nacieron. Allí donde hay un venezolano, siempre aparece otro dispuesto a ayudar.


Hay mucho que llorar. Muchísimo.


Lloramos a quienes perdieron la vida bajo los terremotos. Lloramos a quienes aún siguen desaparecidos. Lloramos también a los miles que han muerto durante casi tres décadas bajo un régimen ilegítimo que convirtió la esperanza en exilio, la justicia en persecución y la libertad en un recuerdo.


Por eso, cuando hablamos de 215 años de independencia, la historia duele. Porque hace mucho tiempo dejamos de ser verdaderamente libres. A esa cifra habría que restarle los años en los que un régimen narcoasesino secuestró la voluntad de una nación y condenó a generaciones enteras a vivir entre el miedo, la pobreza y la separación. Y tan responsables como quienes ejecutan el abuso son quienes, pudiendo impedirlo, han decidido sostenerlo. La indiferencia también escribe páginas de la historia.


Y, sin embargo, todavía hay razones para celebrar: Celebrar que el corazón de Venezuela sigue latiendo. Celebrar que nuestro pueblo continúa abrazando aun cuando le faltan fuerzas para sostenerse de pie. Celebrar que seguimos compartiendo el pan, buscando a los desaparecidos, levantando al caído y tendiendo la mano incluso cuando el régimen ha hecho todo por cortarnoslas.


Porque eso es Venezuela. No un régimen no una bandera usada como propaganda.Venezuela ES su gente. Ese pueblo que, aun con el alma rota, sonríe, abraza, comparte, ama y nunca deja de levantarse.


Hoy, en el aniversario de una independencia que ahora debemos recuperar, no celebramos a quienes ocupan el poder. Celebramos a los venezolanos. A los que siguen dentro. A los que tuvieron que irse. A los que ya no están. A los que todavía creen, y que ahora, como hace más de doscientos años, volvamos a levantarnos como el bravo pueblo que somos para conquistar aquello que nos robaron: La libertad. Es hora de levantarnos de nuevo. Ellos son unos pocos. Nosotros somos millones. 


#Desobediencia #350

LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA ES HOY

215 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA Hace 215 años se firmó la Declaración de Independencia de Venezuela. No fue un documento lo que no...