martes, 22 de junio de 2010

CUANDO MOZART Y BOLIVAR VISITARON EL SIGLO XXI


Que cómico fue eso!, y es que ahora, cuando existen los IPOD, el Internet banda ancha, la oveja Dolly y los Genpets pues traer a Bolívar y a Mozart a nuestro tiempo no debería sorprender a nadie.

Ya se que algunos puritanos de la ciencia y la tecnología, sin nombrar a los religiosos más ortodoxos, diferirán conmigo cuando digo que traer a nuestro tiempo a cualquier personaje muerto para captar sus impresiones de nuestra era no es para nada sorprendente ni imposible. Se de muchas cosa de verdad increíbles que vemos a diario pero que por cotidianidad ya no nos sorprenden o nuestra mente se ha dedicado a negarlas a un punto tal que ya no las notamos.

Pues debo asegurarles a todos los que leen esto que Bolívar y Mozart si fueron traídos a nuestro tiempo y pasaron por aquí por Trujillo y lo digo con toda la propiedad del mundo por que yo mismo fui encargado por la Corporación Trujillana de Turismo de pasearlos y mostrarles las maravillas modernas de nuestra era.

Sorprendentemente para mi, nada de lo que les mostré pareció sorprenderles como pensé que podía suceder.

En primer lugar, los recibí en el aeropuerto de Carvajal, y después de bajarse de un avión privado enviado por Air France (por que fueron los franceses los que lograron devolverlos a la vida en nuestra era, pero la HRW pidió que los dejaran salir del laboratorio e Ingrid Betancourt comenzó una campaña de liberación de Bolívar y Mozart que Sarkozi no pudo dejar pasar bajo la mesa y mandó a ejecutar la liberación inmediata de los dos personajes, lo que le hizo acreedor de un premio por parte de la ONU por ser tan humanitario) los recibí con bastante ansiedad. Para mi sorpresa, cuando bajaron del avión no pude reconocer a ninguno de los dos entre los escoltas que les había asignado el presidente Chávez, pues debo decir que ninguno venía vestido como uno cree, con los pantaloncillos bombacho y las pelucas blancas o con el pantaloncito azul de lycra con una camisa full de vainas que cuelgan. No. Los 19 escoltas venían como suelen estar siempre, con sus fluxes negros y los lentes de sol. Por alguna razón, la mayoría estaban cocopelaos y los que no usaban como 1 kilo de gomina. Pero eso no es lo relevante. La cuestión es que Bolívar venía vestido con una camisa de Yves Saint Lauren, pantalones jeans Valentino y par de zapatos Arman. Una bufanda Prada le cubría el guerguero. El cabello largo y rizado era sujetado solo por un par de lentes Versace negros con una delicada línea blanca que pasaba por medio de cada pata. Debo acotar que el pelo largo me sorprendió, pues no recuerdo ningún cuadro de Bolívar con el pelo largo, pero así es la cosa.

También fue super extraño y me ayudó a no reconocerlo, el hecho que no se parecía en nada a la cara que uno suele asociar al Libertador de las naciones. Mas bien se parecía un poco como a Chayanne. El acento del Libertador fue mucho más impactante al momento del saludo cuando al recibirlos le estreché la mano (suavecita como de jeva) y con un claro acento medio Colombianoso me dijo:

- que ás hermano? Como stá la aina po estos laos? Pá onde es que nos a llevar?

Nunca me imaginé que ese fuera ni el acento ni el modo de expresarse de nuestro Libertador y máximo prócer, aunque inmediatamente comprendí el por qué de “La Gran Colombia” y no “La Gran Venezuela”.

De inmediato le pregunté por el afamado músico Alemán y me dijo que ya venía… que estaba en el baño porque un majarete que le habían brindado en Miraflores como “una gran verga que no se conoce en Salzburgo” le había caído medio mal. Cinco minutos después aparecía el famoso músico. Venía ataviado con unos bermudas a cuadros, unos zapatos de Jordan y una franela rasta con la cara de Bob Marley estampada en el frente. Una gorra al mejor estilo reggeatonero coronaba una cabeza llena de pelo azul y despeinado. Par de lentes tipo John Lennon le mejoraban la cara que trataba de cantar algo que escuchaba en los audífonos del IPOD. Claro, que después de ver a Bolívar, conocer al más famoso músico de la historia de esa forma fue aunque un gran choque, algo muy emocionante.

Traté de saludarle pero el músico no parecía entenderme y solo sonreía y decía algo como “jmmmm”, por lo que el Libertador se me acerco riendo y recordándome que Mozart solo hablaba, como es lógico, Alemán antiguo.

- y como hace para entenderse con el Libertador? – pregunté

- Q pasa pues hermano? Usté no sabe qu yo hablo diecinueve idiomas esss? – dato que me sorprendió sobremanera, pues ningún libro hace referencia a este detalle de nuestro libertador.

Al preguntarles que les había parecido el viaje y los aviones la respuesta no dejó de ser impresionante, pues Bolívar me aseguraba que había logrado volar en un artefacto, que aunque más rustico era menos ruidoso, en el antiguo Egipto por cortesía de Napoleón cuando invadió. No supe que decir a esto, por lo que seguí preguntándole sus impresiones acerca de la Chevrolet Tahoe elite 2009 en la que les había ido a buscar, lo que fue inmediatamente acallado cuando el Libertador riendo tradujo lo que Mozart había dicho:

-esto no es nada… de hecho es incómoda!, cuando la reina de Rumania me llevo de Alemania a Francia para dar un concierto al Papa, el carruaje era muchísimo más cómodo… por no decir que además tenía a 12 personas solo para atenderme y a 4 cortesanas para mi disfrute…-

Preferí callarme la boca para dejar de hacer el ridículo y les lleve a la virgen de la Paz en primer lugar, a lo cual horrorizados ambos personajes me pidieron que les sacara de aquel “horrible monigote mal hecho” lo cual me molestó e inflamó mucho por ser esa una de nuestras grandes obras, por lo que les expliqué que era una obra de Manuel de la Fuente y que era una muy hermosa estatua de casi 45 metros de altura. Supuse que con esto les callaría, pero no. Bolívar me dijo que él había visto las pirámides de Egipto y de México así como los colosales budas de la India, y que esto no era nada. Por su parte Mozart me dijo que cuando salieron del Laboratorio en París habían visto la torre Eiffel y que aunque era “como un esqueleto sin sentido” era más bonita que nuestro monumento. 

Dolido en el alma por dichas aseveraciones que atentaban contra mi amor propio de Trujillano decidí no llevarles a ninguna parte más. Les monté en la Tahoe de la gobernación y me callé. Pero recordé que pocas veces en la vida puede uno darse el lujo de hablar con personajes de la envergadura de aquel par, por lo que opté por nuevamente hacer conversación. Así me explicó Bolívar que su atuendo era de primera porque así le gustaba a él. Le dije que aquello era el monumento al consumismo y que iba muy en contra del pensamiento bolivariano, a lo cual él me respondió que “no sabía qué coño era el pensamiento Bolivariano”. Le expliqué como sus discursos y cartas habían inspirado la revolución roja rojita en nuestro país y nos había sacado de esa horrible época llena de gastos superfluos y consumismo capitalista que el imperio nos había impuesto desde hacía siglos pero que solo justificaban que los empleados de gobierno tuviesen Tahoes como en la que andábamos, o lentes Versace como los del Gobernador por que al menos ese poquito de comodidad se les debía a los gobernantes, a lo que el prócer me dijo:

- no pues hasta onde yo me acuerdo pues a mi jué que me agarro la recluta por que andaba indocumentao y aji empece en el ejercito ve?. La carta de Jamaica era de cuando andaba yo con unas niñas de esas medio muerganas escapao de unos manes que me andaban cobrando unos cobres que les debia y gueno… ademas yo soy de una familia muy rica hermano que tenia muchas propiedades y cobres y por eso es que yo podia viajar pa toas partes y andar siempre a la moda o que? A mi si me gustan las vainas buenas man! Alla usté si le gusta puro la ropa del cementerio y de los buhoneros, pero yo no ando cayéndome a mentiras… párese ahí de una vez que tengo sed… se echa una friita?- 

Recordé que Bolívar venía en efecto de una familia muy acaudalada que había pagado sus estudios y mecenas en distintas partes del mundo. Era de esperar que el menos austero fuera él, además, no tenía nada de malo que gastase todo su dinero en lo que mejor le pareciera, porque después de todo el mismo se lo había ganado. El detalle de la “friita” no se lo saque al ruedo por temor a salir jodido de nuevo.

Por su parte el maestro Mozart seguía tarareando algo y por curiosidad le hice señas para hacerle entender que quería saber que escuchaba, a lo que él me paso uno de los audífonos. Sorpresa cuando escucho el coro de una canción que nunca pensé podía gustarle a un maestro como aquel que me miraba sonriendo:

-“.. Dame más gasolina a ella le gusta la gasolina dame máaaaas gasolina”…-

“Que horror… esta vaina se acabó”, fue lo único que pensé. Opté por dejar a aquel par de gentes en el edificio del hotel Country Valera (****) que era lo que me habían pedido y en donde les esperaban las suites más lujosas y con el servicio a cuarto más caro que el socialismo podía pagar.

Antes de despedirnos, y en vista de que no les pude sorprender con nada, les pregunté que era lo más sorprendente que habían visto en su visita a la modernidad, y he aquí la verdadera sorpresa para ambos personajes contada por el Musico que ahora se hacía llamar “Daddy Wolfgang”:

-Pues los IPOD no son gran cosa, pues las orquestas de nuestras ciudades eran de verdad excelentes. Tampoco las computadoras ni el Internet son nada nuevo, pues nuestras bibliotecas eran extraordinarias y no se borraban como sus discos duros. En nuestros tiempos también nos comunicábamos y hacíamos construcciones muchísimo más impresionantes que las suyas sin tanta maquinaria ni computadoras ni nada. Sus carros y aviones no son más que un medio de transporte de pobres, pues en nuestros tiempos teníamos criados que nos llevaban en hombros, o carruajes de gran tamaño atados a caballos percherones hermosísimos, mucho más que tu Tahoe. Pero si hay algo que nos ha sorprendido mucho, y es que en nuestra época, donde solo habían reyes y cortes, la política nunca nos enfrentó socialmente, pero aquí en Venezuela, con la voz de Bolívar en todas partes y el socialismo del siglo XXI, los lujos que gozábamos nosotros en las cortes solo los tienen los políticos que curiosamente desprecian el consumismo pero se visten de Armani y andan en los más lujosos carros del año llamando a la austeridad y a la unión solidaria mientras llaman fascistas y traidores a los que les oponen. Pero aún así les siguen una horda de personas uniformadas de color que les apoyan cualquier extravagancia en nombre de una “supuesta revolución” que no existe y que solo se ha pagado a billete limpio. Lo impresionante no es eso… lo impresionante es que en estas condiciones todavía se hable de una enmienda y que esa horda la siga porque un rey lo dijo… en nuestros tiempos algo así llevaría a la revolución francesa o a la caída del imperio romano… aquí no, aquí lo aplauden… me sorprende que eso sea la famosa “democracia”-

No tuve palabras para responder a eso… y Bolívar se reía y pedía más cervezas al tiempo que bailaba la gasolina… que cómico!

MANUAL PARA BOTAR A CUALQUIERA



Este es un tema sin duda que reluce en el tapete de la actualidad si tomamos en cuenta los nuevos cambios ocurridos en el sector público a raíz de los resultados electorales. Con esto no me refiero a que tal o cual tendencia es más o menos humanitaria a la hora de prescindir de los servicios ofrecidos por tal o cual trabajador, sino al hecho de que siempre en cambios administrativos tanto en el sector público como privado hay movidas de mata.

Cuando se cambia una administración, usualmente los empleados vemos a los nuevos jefes y sus respectivas comitivas como una suerte de jauría de hienas hambrientas ante nosotros, que no somos más que pobres cervatillos cachorros y heridos en el medio de la sabana africana, lo cual da génesis a frases tan repetidas en estos casos como: “Marico… ahora si… viste como la caraja esa me miró? Ya lo vi todo! A recoger los corotos!!!” seguido de los respectivos cotilleos de pasillo que aseguran que a fulanito no lo van a botar por que ya se cuadró con los nuevos jefes o que sutanito es tremendo jala bolas por que se metió en la oficina del jefe a echarle paja a todos y los comentarios de los empleados alborotadores que juran que harán una protesta o algo así para pedir reenganches y demás yerbas de monte que nunca pasan en verdad…

Pero hay que ponerse en el lugar del patrón nuevo al momento de verse en la diatriba de despedir a alguien. Imaginemos que no somos empleados en boca de lobo, sino por el contrario nos ponen de jefes de un departamento, y lo primero que te dice la nueva administración es que hay que sacar a la gente que estaba en la nomina vieja o con la vieja administración. Esta parte de la instalación de cada jefe es llamada de muchas maneras: saneamiento administrativo, reducción de personal, ajuste de recursos humanos, reestructuración de departamento, etc, aunque popularmente todos le llamamos “CVP”, o sea, “corte violento de patas”.

Ahora, notemos algo. Aquí muchas variantes definen el tipo de despido a ejecutar dependiendo de la situación. Existe el caso de que seas jefe del departamento en el que laborabas por que estabas cuadrado con los nuevos que están entrando (esta situación se ve casi siempre en las instituciones de fundamentación política) por lo que conoces a todos, sus deficiencias y virtudes, además de que son panas de años. La mejor manera y más práctica de darles el “CVP” , y más utilizada debido al éxito que aplicar dicha fórmula representa, es la siguiente:

1. te instalas en la oficina y sales a cada rato con cara de preocupación asegurándote que todos te vean.

2. buscas al más chismoso de la oficina y le llamas a tu oficina, acto seguido cierras la puerta.

3. le dices que te están presionando “los hijo e´ putas esos” para cortar cabezas pero que no sabes nada aún. Haz énfasis en “los hijo e´putas esos” cuando te refieres a la nueva administración y así quedarás como si estuvieras del lado de los panas. Por supuesto di todo con tono de preocupación y asegurando que tú los estás recomendando a todos.

4. Pídele consejo al chismoso y solicítale que por favor no le diga nada a los demás. En menos de 20 minutos toda la oficina estará esperando su respectivo llamado.

5. Llama a alguien que no conozcan en la oficina (puede ser un pana o un familiar que este de visita en tu casa) y haz que te lleve una carpeta de Manila full de papeles en blanco que hagan mucho bulto a tu oficina y que pase sin saludar a nadie y con cara de medio “busca peo”. La secretaria se encargará de hacerle saber a todos que “ahí como que llegó alguien de recursos humanos”.

6. Ahora enciérrate en la oficina con el primo a hablar paja de la novela una media hora para que crean que estás hablando con el de personal y pon a imprimir los respectivos oficios de despido.
7. Cuando se vaya el pana, llama a todos a una reunión en la que les vas a decir que por mucho que trataste de salvarlos a todos, los “coño e´su madres esos” andan en una cacería de brujas y tus esfuerzos fueron en vano y que incluso parece que a ti te viene también un “regreso al rancho”. Después llama a todos de a uno por uno a tu oficina y casi llorando dales su carta de despido.

Esta efectiva forma de botar a los panas es muy usada y apreciada, pues después de botarlos a todos, cuando se van salen diciendo que “pobrecito tu” que estas bajo esa presión y que ojala no te saquen a ti también.

Existe otro escenario: Nueva administración, nuevo jefe, y lo que es peor: NADIE CONOCE AL CARAJO!. Esta es una situación muy diferente a la anterior.

Normalmente este tipo de administraciones no tienen compasión con nadie, pero debido a que se deben regir por la norma más legal posible para evitar demandas masivas y cosas por el estilo suelen llegar de la manera más pacífica del mundo, pidiendo tranquilidad a todos “porque aquí no se viene a botar a nadie”.

Pues es precisamente en este tipo de administraciones en donde la sangre corre más rápido!. Todo comienza con la respectiva mini entrevista con cada uno para ver y “evaluar” las funciones que cada quien realiza. Aquí es donde el nuevo jefe averigua las funciones, el desempeño y la importancia de cada uno en el departamento… pero lo más importante de todo es saber “cuantos años tienen en la oficina”, por que de esto dependerá el arreglo!

Las respuestas de los trabajadores siempre son las mismas. Por ejemplo:

1. “bueno, yo no solo me encargo de las computadoras y su mantenimiento, sino que además soy el que se encarga del sistema de circulación y flujo de datos dentro del sistema de interconexión intertrasferible del sistema automatizado de recepción/envío de información de la oficina jefa”, lo cual traducido es: el que pasa el antivirus y manda emails a veces.

2. “Yo soy el encargado del manejo de la parte protocolar y manejo de personal y guías en los eventos tanto de orden oficial como extraoficial de las diferentes personalidades que se presenten, además de coordinar toda la logística que se mueve dentro del desarrollo del evento como tal”, lo cual es en verdad: el que lleva café y agua cuando la gente habla en un podium.

Es de notar un hecho muy común en estas entrevistas en las que todo trabajador intenta impresionar al nuevo jefe con una charla arrechísima que asegura que su puesto no solo es fundamental sino casi para superdotados: todos comienzan con la frase “yo soy el encargado de”, lo cual para el nuevo jefe significa: “a mí me pagan para que haga esto… eso no significa que lo hago” y asegura el despido más rápido.

Usualmente estos jefes, siempre sonrisa en la cara, al pasar los días tienden a ser más queridos que los anteriores. Cuando llegan a la oficina saludan a todos hasta con besos y abrazos. Siempre se ríen de los chistes que cuentan los trabajadores y hasta aseguran que tus sugerencias son muy buenas, lo cual te hace sentir más valorado que nunca. Prepárate que viene el guamazo!

Si tienes menos de un año en la oficina y aun eres contratado ni supiste del cambio de administración cuando ya estabas fuera.

Si eres fijo y tienes hasta 4 años, un día te llaman a la oficina y el nuevo jefe (al que ya nadie llama jefe, licenciado, doctor ni nada sino directamente por su nombre: “José!!! te llama carlos!!!”) te explica que debido al nuevo presupuesto y la resolución del jefe mayor a mejorar la efectividad y bla bla bla bla entonces quedas a la orden de personal para que te asignen a un nuevo departamento en donde tus funciones son más necesarias que aquí. Ahí pasarás los días cumpliendo horario en un taburetito en el pasillo por al menos 3 años hasta que te ladilles y renuncies tu mismo… esta es la mayoría de los casos.

Ahora, si de verdad te quieren botar a como de lugar, las excusas no faltan jamás:

- Y que es lo que usted hace aquí?
- Yo soy el analista de riesgos de la compañía
- Ahhhh… y usted analiza los riesgos entonces?
- Eeeee… pues si…
- Y si hay riesgos usted los analiza?
- Ese es mi trabajo precisamente…
- Que riesgos hay aquí ahorita?
- Aquí en donde?
- Como que donde??!!! PUES AQUÍ CHICO!!!
- Aquí en la oficina???
- CLAROOOOOO!!! DONDE MÄS???
- No pues aquí no hay riesgos de nada…
- Ah o sea, que a usted se le paga para nada?
- No… lo que pasa es que… yo analizo riesgos de
- Donde está su batimóvil?
- Mi que?
- EL BATIMOVIL CHICO! TU NO TIENES BATIMOVIL?
- Eeeehhhh… no yo no tengo bati… que es eso?
- AAAAAYYYYYYYY PAPAAAAA!!! NO TIENES BATIMOVIL??? Te veo mal!!!

Y acto seguido viene la cara arrugada y la firma de la carta de despido o de que te mudan a otro departamento como “obrero” o “mantenimiento”. En 2 semanas no queda nadie en la oficina y todos son personal nuevo que cuando los ves en un pasillo caminan como rarito… ya saben, como si fueran lo más arrecho que a pisado esta tierra… típico…

Ser jefe es un trabajo duro y difícil, pero peor es ser al que llaman a la oficina:

- y tú sabes volar como superman?
- Que? Disculpe… no entiendo la pregunta
- QUE SI TU SABES VOLAR
- Verga! Volar? No….
- Hágame el favor y no vuelva más a esta oficina.
- Pero es que nadie puede volar jefa!!
- YO NO SE! YO NECESITO A ALGUIEN QUE VUELE Y SI USTED NO VUELA SE VA!
- COÑO!!!! PERO ES QUE NADIE EN EL MUNDO VUELA!
- Pues el muchacho que viene en la tarde si vuela, así que haga el favor y váyase que sus servicios ya no son necesarios aquí. Gracias.

A la salida a uno le da una embolia de la arrechera que se amarra y queda en el sitio como una alfombra por la que al ratico pasa un muchachito de 19 años con pinta medio dudosa, hablando por un IPHONE con una amigo igual de andrógino al que le cuenta como tiene que arreglar todo el desastre que “el viejo ese mediocre dejó en la oficina” por lo que sabes que él es tu sustituto, lo cual te da otra embolia más… nadie se da cuenta que estás en el suelo como perro muerto de calle, y con tu último aliento miras “al mariquito ese” y te das cuenta de que “el coño e su madre” de verdad te paso por encima “volando”… pero que se le puede hacer… los cambios de administración son así.

LAS NOVIAS (o mujeres en general)



No podemos ante ninguna circunstancia negar que la mujer es definitivamente el complemento perfecto para nuestra ajetreada y llena de stress existencia. Divinas en todas sus formas y exquisitas en demasía. Llenas de vida y únicas dadoras de la misma, milagrosas creadoras de existencia… sin ellas este mundo no solo sería desolado y triste, sino que la vida misma no valdría la pena…

Aún así, y como en todo lo que concierne con el devenir diario a lo largo de nuestra vida, no podemos tampoco negar que son motivadoras de nuestro desarrollo personal, pues los hombres hemos dedicado una gran parte de nuestra vida a estudiar (o en lengua real “ir pa´ clases”, que no es lo mismo: ojo!) para lograr labrarnos una carrera que nos devengará en el futuro un trabajo estable con un sueldo decente que nos sirva para mantener un status social aceptable y una vida cómoda en la cual procrear una familia (o en lengua real: “tener chamba con billete pa´ comprar la nave, caerse a palo con los panas y levantarse unos culitos bien!”).

Es curioso el proceso mediante el cual el hombre intenta de todas las maneras posibles llamar la atención de la fémina por la cual siente simpatía. Es aquí donde el comercio se aprovecha del pobre tórtolo enamorado, que gasta el sueldo completo (propio o de sus padres) en artículos que por un tiempo se convierten en “artículos de primera necesidad”, entre los que destacan los básicos: colonia de marca, pantalón de marca y de moda (of course!), franelitas “chidas”, zapatos “burda de finos”, y por supuesto las respectivas 7 u 8 duchas diarias resultado de una lucha inconsciente por quitarse el olor de las feromonas en explosión que se disparan con solo pensar en la inocente fémina que se ha convertido en el objetivo final de todos sus impulsos psicosexuales reprimidos y actriz principal de cuanto sueño húmedo hay.

Es en esta etapa en la cual “el carro de papá” (único medio de transporte para buscar y pasear con la dulce niña) está más reluciente que nunca, resultado también de las 15 lavadas y aspiradas diarias que le da el neo don Juan para evitar que un mínimo rastro de sucio sea visto por los dulces ojos de la cortejada.

Nótese como he intentado en medida de lo posible, describir paso a paso lo que los hombres sufrimos por las mujeres en el proceso de cortejo.

Finalmente, y después de caletrearse al menos unas 10 frases cursis de películas para dejarlas salir en el momento indicado de manera que la linda mujer que queremos cortejar nos vea no solo como un maniquí de exhibición de tienda de Armani Exchange, sino como un espécimen de amplias cualidades culturales (haciendo comentarios plagiados de programas de Discovery y NatGeo), espirituales (comentando lo que dice la solapa de cualquier libro de Paulo Coelho), e incluso económicas (haciendo comentarios como “ando medio corto por que llegué de Araba hace una semana y gasté como 7 millones en el viaje”) logramos que la dichosa hembra acepte salir con nosotros. Es ahí cuando la felicidad más grande del mundo invade nuestros corazones que palpitan con tanta fuerza que casi nos fractura las costillas de adentro hacia fuera!!! POR FIIIIINNNN!!!!... pero es ahí cuando comienza también un mundo desconocido por todo hombre sobre la tierra…

- Ok mi corazón. Entonces te busco el viernes a eso de las 7 pm para que salgamos mi amor – propone inocentemente (inocentemente?!!!) el joven enamorado.
- Chévere!, y a donde vamos?- pregunta la dulce princesa de nuestros ojos…
- Vamos al cine?
- A ver qué película mi amor?

Ok. Ya aquí se puso fea la cosa, pues ante todo somos hombres latinoamericanos criados dentro de un cuadro social machista muy diferente al contexto anglosajón al que tratamos de imitar por las películas Hollywoodenses en las que todos van al autocine a ver películas como “lo que el viento se llevo”, o “Los puentes del Condado Maddison”.

- Mami, vamos a ver La Masacre de Texas 3, el retorno del asesino Maldito” – finalizando siempre la frase con “mi vida” o algo por el estilo.
- QUEEEEE!!!??? A MI NO ME GUSTAN ESAS PELÍCULASSSSSS!!!!

Sin saber qué hacer, y siempre buscando una solución a un dilema tal (pues lo que tenemos en el bolsillo precisamente era lo justo para un combo grande de cotufas y refresco, más un sencillito para el estacionamiento) el hombre pregunta de manera aleatoria e intentando que no se le note lo que popularmente llamamos la “arrechera”: “Bueno mi reina, cual quieres ver?”. A lo cual la ahora no tan amable fémina responde con los ojos volteados y la cara en dirección opuesta a su interlocutor mientras hace una extraña mueca con la boca: “Hay no!. Yo no quiero ir pal´ cine”.

Llegó el momento de la verdad. Es aquí cuando nuestros sentidos arácnidos de peligro se activan.

-“Vamos a casa de mi “amigui” fulanitica (por alguna razón siempre esta “amigui” tiene el nombre como en chiquitico: Anita, Mariita, Carmencita, y así…) que llegó ayer de Suiza (o algo así) y no la veo desde hace como 10 años y ella es mi mejor amiga”. Cosa curiosa esta de que sea su mejor amiga cierto?, pues si hace 10 años que no se ven ni se hablan como pueden ser las mejores amigas????!!!, pero estos misterios no son de nuestro interés por ahora.

- Está bien mi amor… vamos pa´ donde tu amiga -. Hermanos, bienvenidos al sufrimiento, pues es ahí cuando acaban de firmar la carta de suicidio.
Llegado el esperado día, vamos con “la pinta” al día. El carro, por supuesto, impecable y oliendo a mistolín, zapatos limpiecitos, interiores “LEO POLDO” nuevos que compramos en los buhoneros el mismo día, y como siempre, la cartera o la guantera del carro con los 26 condones de distintos colores, sabores y texturas “por sia”. (estos últimos suelen pasar meses en el mismo sitio)

Llegamos a la casa de la diosa de nuestros corazones a la hora pautada. Tocamos el timbre. Sale el papá que mide 80 cm solo en un brazo: A la orden?, - buenas noches señor… está fulanita? – si ella ya viene, se está terminando de arreglar.

Ahí pasaremos unas 2 horas en el sofá de la sala mientras papa y mama nos preguntan hasta de donde viene nuestro apellido. Ya, la colonia no huele igual y la franelita no está tan planchada… el sudor hace de las suyas y empiezan a asomarse lo que conocemos como “las arepas” o “cachapas” bajo la axila inocente de toda la situación.

En algunos casos, uno decide, para evitar todo esto esperar en el carro, donde escuchamos 3 veces dar vuelta al cd de Celine Dion que compramos “para que la jevita oiga”, una cadena de Chávez y “Aló Ciudadano”, se recalienta el carro (que no es diesel) por tanto tiempo prendido (por el aire) y se nos duerme una nalga, antes de que salga la susodicha dama, que dicho sea de paso, después de 2 horas sale con un maquillaje que no se nota (pues hay que lucir natural), un jean y una franelita de corazones que se la hemos visto miles de veces. No caigamos en el error de preguntar por que tardó 2.8 horas en estar lista si le dijimos que a las 7 hace una semana, o por que tardó tanto para ponerse esa “mariquera”, pues podemos salir bastante perjudicados (lo digo por experiencia). Los más experimentados en la materia coinciden en que ya después de preguntar estas cuestiones las 3 primeras veces (3!!!) se dieron cuenta que lo mejor es morir callado y siempre sonriendo.

- Holaaaaaa!!! Hace mucho que llegaste? – preguntan casi siempre de la manera más descarada, a lo cual sigue nuestro hipócrita: “ Nooooo vaaaleeee!!!, si llegué hace como 10 minutos! – con la intención de quedar ante todos como un despreocupado. Después de todo lo más importante es “ella” y no las “cachapas” de 56 cm de radio bajo nuestros brazos, la cojera ocasionada por la pierna dormida, el principio de lumbago por estar tanto tiempo sentado y el dolor de cuello y mejillas por tanto sonreír falsamente ante los padres que acuciosamente nos observan.

Después de todos los males y diversas dolencias que nos aquejan como resultado de aquel gran esfuerzo para salir con la “divina musa”, finalmente llegaremos al meollo del infierno en una casa “arrechísima”, y parafraseando “Beverly Hills 90210” en su nueva edición (por que hacen eso??!!!) “parece la noche del Oscar… y todas son Scarlett Johannson”, es decir: TODAS ESTÁN BUENÍSIMAS.

Apenas entramos, nuestra mejor amiga es la esquina oscura del fondo de la casa en la que nadie nos ve. Por qué?, fácil:

- CHAMAAAAAA!!!! (exclamación desbordante de alegría seguida de un abrazo bamboleante y una que otra lágrima).

Como es de esperarse (pues ya sabíamos de antemano el desarrollo de os hechos y lo que pasa es que no lo queríamos aceptar), la “amigui” le dice a tu acompañante que ahí está fulanita y sutanita, sin dejar de nombrar en voz mas baja y con cara de hambrientas frente a un plato de comida que también vino “Rafael”… esta ultima noticia hace que tu pareja abra los ojos de manera no muy común y que acerque más la cara en mueca de interrogación a su interlocutora, que a su vez agrega con malicia “y estaaaaaaa!!!!” lo cual te colma de un sentimiento difícil de explicar… este caso es el típico de los famosos “reencuentros”… no le recomiendo este tipo de reuniones a nadie.

Así es como comienza la noche. Apenas entras a la casa vienen los saludos, las lloronas, los besitos y los chistesitos respectivos previos a los chistesitos picantes privados entre algunos. Ya en este punto uno se volvió invisible y nadie nota que estás ahí. Además nadie te habla debido a que en ningún momento fuiste presentado.

- te acuerdas cuando fuimos al rio aquel y nos bebimos como 6 botellas de ron entre las 3 y nos emborrachamos? – Clarooooo!!!!! Y te acuerdas que ese día nos quedamos en casa de fulanito que estaba con sus 12 amigos? – HAY SIIIII!!! Que estaba el chamo aquel que estaba buenísimo! – siiiii muergana!!! Tú te quedaste como 6 horas con él en su cuarto y que porque no encontraban las llaves y se quedaron encerrados!! – JAJAJAJAJAJAJA!!! No piensen mal que ahí no pasó nada! – NADAAAA??? Y porque saliste sin sostén y con los pantalones al revés? – JAJAJAJAJAJAJA!!! (risas descaradas colectivas.)

Esta es la conversación “típica” que se cuentan delante de ti. Es bastante raro escuchar este tipo de historias cuando a ti no te aceptan ni una cervecita por que “ella no bebe” y no te deja que le des la mano en público porque “qué es eso?”… ya aquí nos damos cuenta de que nos vieron cara como de conejos…

No describiré el resto de los acontecimientos a seguir (como el pana que le agarra las nalgas a cada rato y ella se ríe, o las historias de cuál de los 35 amigos que estaban con ella el día del rio besaba mejor, o cual es el pana que tiene el que te conté más marcado o grande) pues ya todos sabemos cuáles son. Para los que no lo saben les cuento que no es para nada agradable.

Llegada la hora de irse y después de literalmente “jalarle bolas” a la hermosa ninfa por aproximadamente 6 horas para irnos porque “estamos full ladillaos”, cosa a la que ella responde indistintamente “ya nos vamos”, intercalado con unos cuantos “que ladilla eres! Ya va!”, logramos irnos.

Al ingresar al carro notaremos siempre la cara de martillo en la dulcinea que hemos acompañado ese día… ni una palabra en todo el camino… ni una mirada…

Finalmente llegamos al estacionamiento de su casa para dejarla y sucede los siguiente:

-tu si eres antipático!, no saludaste a nadie!- mi amor pero si no me presentaste! -* Y para que te tengo que presentar? No son mis amigos? – si… peroo…. – NADA!!! Y además ladillando “que vamonós, que vamonós” (esta parte con mofa por supuesto) madre pena!
– Hey! Yo no conocía a nadie! –

Bienvenido al mundo femenino en el que nada es lo que parece y lo que parece no es! Es aquí cuando nos damos cuenta que no entendemos nada de lo que pasa y no hay manera de defenderse. Optamos por quedarnos callados y solo decir “bueno mi amor… mejor hablamos mañana por que ya es muy tarde y tengo sueño”, a lo que sigue la respuesta más inesperada de todas “Que? Y ya te vas?... bueno, dale pués! Nos vemos después”, a lo que sigue un portazo que casi deja la puerta giratoria y la estampa de la espalda de la hermosa “jevita” con la que salimos esa noche. Ni un besito de despedida pero si un tremendo peo armado para la próxima.

Es impresionante que después de todo esto, aun nos queden ganas de invitar nuevamente a un individuo del género femenino a salir, y mucho más terrible: se nos ocurre casarnos!!!, pero es que después de todas estas desgracias que implican salir con ellas, los regaños, las incontables “arrecheras” y las grandes inversiones de dinero que hacemos para quedar bien con ellas (como si las fuéramos a comprar), solo basta un besito, una mirada o un cariñito en la mano mientras vemos una película o manejamos para quedar nuevamente encantados con ellas y darnos cuenta que vale la pena pasar por todo esto y mucho más con tal de ganarnos aunque sea ese anhelado “piquito” con el que soñamos desde hace tantas noches… mujeres… lo mejor que nos ha pasado!

LOS BUHONEROS



Las calles de todos los poblados de nuestro hermoso país se hacen pintorescos y coloridos al ser adornados con miles de multicolores tarantines de exhibición de cuanta vaina existe en el mundo del comercio informal a precios muy por debajo del que ofrecen los locales comerciales de renombre.

Aunque el 99% de los habitantes de nuestro país ha dedicado más de una conversación al mes en distintos ambientes y situaciones (con los panas, la familia, en los matrimonios, con la jeva, con el chencho, en los velorios y hasta con el pana que está orinando al lado en el baño del centro comercial) a quejarse de lo “ladilla” que son estos Buhoneros, de lo abusadores que son por que ya ni el carro puede circular libremente ni se puede caminar en la calle porque no hay aceras y no hay calle y la calle es más pequeña y que coño hace el alcalde y porque la calle y AHHHHH!!!! DESGRACIAOS BUHONEROS NOS TIENEN LA VIDA TODA ESCOÑETADAAAA!!! HAY QUE SACARLOS DE LAS CALLES Y METERLOS EN ALGUNA PARTEEEE!!! Y es ahí cuando explota la histeria, casi siempre sazonada por supuesto por el frio toque de una cervecita en la mano y un cigarro en la otra.

Pero es que la parte cómica del asunto es que luego vemos a estos mismos personajes quejones convertidos en los peores clientes de los buhoneros al pedir rebaja por todo y revisar hasta la última prenda de vestir buscando el más mínimo error de confección que les delate frente a sus exigentes amistades de la alta sociedad tal cual como capitulo de “Falcon Crest”. Basta ver una toma del mercado del cementerio en Caracas para ver a cuanta sifrina hay peleándose con los zamuros por una franelita de 15 bsf que lucirá en el Country Club en una fiesta de “la High”.

Ahora, como todos nos reímos pero sabemos que esto es verdad, vale la pena pensar en que tan necesarios son estos empleados informales de la calle?. Pues para sorpresa de todos, estos personajes no solo son necesarios, sino que son prácticamente indispensables!, de que otra manera podríamos comprar de manera eficaz las verduras del almuerzo rapidito? (anda y cómprame ahí en los buhoneros unos tomaticos rapidito pa´ la pasta), o las colitas para el moño de medio metro que lucen las pavas en las rumbas del country?, o en donde compraríamos la franelita esa barata y bonita que usamos para vernos medio decentes y meter el paro cuando visitamos al culito que queremos por alguna razón levantarnos? AHHHHH!!! TE FIJAS?

Por supuesto, hay distintas clases de buhoneros y distintas formas de exacerbar nuestra curiosidad y morbo a niveles inimaginables capaces de hacernos parar en medio de la calle para escuchar o ver, como quien dice “hechos los willis” , lo que está diciendo el colombiano que tiene un frasco lleno de alguna vaina que solo el sabe que es y que cura las hemorroides y la impotencia entre otras enfermedades.

Y es que nada nos parece más interesante (ni nos hace sentir mas vivos e inteligentes que el resto de los mortales) que comprar cualquier vaina que un tipo medio raro, con sobretodo, pelo medio escoñetao y de actitud sospechosa nos ofrezca en el Terminal o en medio de la cola para llegar al trabajo: “pst!” es lo que se oye… cuando uno voltea está el tipo…. Medio muestra una vaina rara en la mano y de una vez se la esconde de nuevo en un bolsillo… uno no vió bien que carajo es lo que el tipo tiene pero le provoca la vainita no?... el tipo se acerca y te dice así mirando para todas partes como si lo siguiera el FBI en una película de FOX. Nos dirige la palabra pero siempre sin mirarnos, pues está ocupado mirando a todas partes. Con la voz bien bajita y hablando rapidito nos dice algo así como: “cham… qui tengouna ortilla bu pa que m la ompres pero ya… aprovech q ta arataa…” y el cierre del discurso en calé es por supuesto “broker”, palabra que al parecer activa nuestros sensores arácnidos de viveza criolla y nos dice “mierda! Ta´barato!” aunque en realidad no sabemos que es lo que el tipo nos está vendiendo… Uno se hace el duro por 2 minutos máximo diciendo “No pana, gracias. Ando limpio”. Pero el tipo se voltea y empieza como a querer irse y uno entonces afloja la vaina y dice: “bueno pana vamos a hacer una vaina… aquí tengo 15 mil”, sobre todo si el tipo esta pidiéndote 20. En eso el otro voltea y te mira y dice “i va man!” y uno se siente el mejor negociador del mundo, y más cuando el carajo te quita los reales y te entrega en la mano el articulo vendido dentro de una bolsita de papel toda arrugada y te dice “pilas chamo! Q no te la vean aquí!”. ZAAASSS!!! AHÍ ES! Ahí es cuando uno le dice que tranquilo y cierra el vidrio rapidito y empieza a sentir como un cosquilleo en las nalgas que no sabemos si es por tanto tiempo sentado en la cola o por la emoción de haber comprado… hey! Por fin que fue lo que compramos???!!! Por el misterio debe ser un reloj cartier o Rolex que el tipo se robó!, o un montón de anillos de oro de alguien que se descuidó! Eso debe ser por que cuando el carajo medio mostró la vaina brilló con la luz!!! Arrancas duro a la oficina y te encierras con llave para por fin abrir la bolsita y darte cuenta que compraste un perolito de mentol chino con baba de caracol.

Y es que compramos lo que sea porque ese es uno de los talentos del buhonero! Jugar con nuestra psique de manera que no podamos decidir en realidad por nosotros mismos sino por ellos y creer que nos la comimos!

A los buhoneros debemos ese poco de niñas con mini faldas y mini topcitos que nos hacen voltear en la calle, las sacadas de pata del barro en cuanto matrimonio y bautizo hay. Ni hablar de los cumpleaños y los regalitos menudos de amigo secreto y demás. Y por qué negarlo? La mayoría de las sifrinas bellas que inundan los quince años, el club de moda, el cafecito recién inaugurado, los pasillos de los centros comerciales y cuanta discoteca hay en el mundo se visten con ropa de buhoneros! Es una realidad manejada desde hace siglos que gran parte de las tiendas de los centros comerciales de mas afamada reputación compran su mercancía en el mercado del cementerio en Caracas y te la meten como si fuera original de Dolce y Gabanna. Lógicamente, una de estas niñas bellas de veinte y tantos añitos que parecen salidas de High School Musical y se saben la vida obra y milagro de Enrique Iglesias y demás bellos de la farándula no se visten con esta clase de indumentarias a propósito (JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!) sino porque son víctimas de gente inescrupulosa que las quiere hacer ver como ordinarias frente a las cámaras de los paparazzi que les siguen a todas partes! Y que no se le ocurra a alguien decir: “Chama que bella tu franelita… ayer la vi en 10 mil bolos en el centro…” porque esa es LA RAYA TOTAL!!! TRAGAME TIERRRAAAAAAA!!!!. Aunque igualito si la franelita pasa desapercibida nunca faltará el comentario: “no chama fino todo! Ayer fui a ver a fulanito y me dijo que estaba bella! Y eso que esta se la compré a los buhoneros!”. Ahí si es un éxito que existan los buhoneros verdad?

No podemos quitarle tampoco las facultades geriatomedicopsicocurativas que estos personajes de la economía poseen. No falta abuela en la vida que le encante echarse en las piernas cuanta vaina venden los buhoneros “porque eso si le calma el reumatismo”. Y cuantas veces no nos hemos parado a ver las demostraciones de calle en la que se exaltan las propiedades médicas desconocidas por la ciencia que posee por ejemplo el “aguardiente con culebra”, capaz de curar fracturas triples en cualquier hueso, o la “concha de caracol rayada” para mezclar en el jabón azul y que quita las manchas en la piel además de curar la sarna y quitar las espinillas.

Incluso hay algunos que pregonan con sustancias tan asquerosas que la única forma de acceder a echarse esa vaina encima es con la promesa de que esa baba amarilla que huele a algo difícil de identificar (y es muy probable que no queramos saber que es en verdad) es capaz de curar la impotencia, la caída del cabello, sube las plaquetas y previene el cáncer de próstata. Parece mentira, pero muchos compran la vaina!

Debemos aceptar que los buhoneros son en demasía más inteligentes que nosotros, a tal punto que andan “el más guevón” en una Explorer mientras nosotros aún dependemos del bus. Definitivamente nos tienen jodidos, pero son un mal necesario que podríamos aprovechar para sacar dinero extra con turistas europeos y gringos: “venga y conozca el mundo de las telas y artilugios desconocidos por todos solo aquí… en el mercado de quinta crespo y el cementerio…..!!! nos falta creatividad para aprovechar estos personajes tan autóctonos de nuestros países… q ladilla las calles sin buhoneros!! Saludos!!

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